''No hay que sostener el crecimiento a costa de una alta inflación''
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
-
El "efecto embudo": por qué más deuda multilateral complica la baja del riesgo país
El economista jefe del Itaú, Tomás Málaga, despeja los miedos. La crisis financiera internacional no afectará la relación comercial entre Brasil y la Argentina.
T.M.: Las causas de la inflación son las mismas en cualquier país y tienen que ver, en la fase inicial, con el crecimiento de las limitaciones del producto potencial que a su vez es causado por condiciones de oferta monetaria expansiva. Pero cuando la inflación se torna persistentemente elevada tiene que ver más con las expectativas. Esto es, las personas pasan a esperar inflaciones más elevadas simplemente porque no ven actitudes coherentes con la estabilidad de precios. Por eso, es recomendable que la inflación no se mantenga elevada por períodos prolongados.
P.: ¿Reducir el tipo de cambio es una opción viable?
T.M.: Me parece que en momentos de choques internacionales significativos, la flexibilidad del tipo de cambio es muy importante para que el gasto y la producción se reorienten con facilidad. La presión en la valorización de las monedas emergentes va a intensificarse con la reducción agresiva de las tasas de interés en los Estados Unidos. A menos que la recesión sea tan intensa que hagan disminuir la demanda de productos primarios, lo que afectaría las exportaciones de la región. Pero el escenario más probable es que con una situación fiscal equilibrada y con ingresos importantes de exportación la presión sea de apreciación y no de desvalorización. Potencialmente puede perjudicar la competitividad del producto argentino, pero combatirla con intervenciones puede complicar la lucha contra la inflación.
P.: ¿Cómo está afectando la crisis financiera internacional a Brasil?
T.M.: Por ahora ha aumentado la volatilidad, pero no ha afectado el precio de las exportaciones ni los flujos de capital. Claro que puede tratarse de un retardo de los efectos de la demanda internacional por los productos brasileños que podrán materializarse en los próximos meses por la desaceleración en Estados Unidos y Europa. Pero lo que parece es que los destinos de las exportaciones están cambiando sin grandes costos para la economía,aumentando la importanciade Asia, Medio Oriente y América latina.
P.: ¿Podría repercutir en la Argentina?
T.M.: Por ahora la demanda brasileña de productos argentinos continúa creciendo. Sin embargo, este año no va a aumentar como en 2007, cuando hubo un gran impulso de demanda causado por la reducción significativa de las tasas de interés. En 2008 no esperamos reducciones importantes de la tasa de interés, y las tasas al tomador deben elevarse por causa del aumento de los impuestos sobre el crédito que impuso el gobierno para sustituir el gravamen sobre las transacciones financieras que el Congreso derrumbó. Así, el crecimiento de la renta del consumidor brasileño será más lento este año, pero todavía seguirá siendo un crecimiento vigoroso.
P.: ¿Puede afectar la relación Brasil-Argentina?
T.M.: Al contrario, la reorientaciónde los destinos de las exportaciones debe fortalecer las relaciones comerciales entre los dos países. Hay dificultades en sectores específicos, pero en general los volúmenes de comercio deben aumentar. En 2007 las importaciones bilaterales de Brasil crecieron 30% llegando a u$s 10,5 mil millones. La Argentina es el tercer socio comercial de Brasil en importaciones, después de Estados Unidos y China, y es el segundo destino de las exportaciones brasileñas, después de los Estados Unidos.
Entrevista de Laura Costa




Dejá tu comentario