"Paliativos no sirven para corregir burbuja"
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El "efecto embudo": por qué más deuda multilateral complica la baja del riesgo país
Roque
Fernández
cree que la
crisis en los
mercados
internacionales
«durará
meses
porque la
corrección
todavía no
es suficiente
».
R.F.: Claro. Decían que no pasaba nada. Que sólo eran algunos operadores que no supieron evaluar el riesgo crediticio, tomaron medidas con unos pocos bancos, minimizaron el tema y argumentaron que no había que hacer una corrección. La última señal fue cuando el Citibank hizo una fuerte previsión con algo así como 10 mil millones de dólares con los que contabilizó la pérdida. Pero yo me pregunto: ¿no hay más pérdidas? ¿Quién lo dice? Lo mismo pasó con bancos europeos.
P.: ¿Cuál es su análisis para hacer proyecciones?
R.F.: Tengo dudas de que la corrección haya sido suficiente. Lo que sucede no es nuevo, ya se usaron en otras crisis los remedios que prolonganla agonía. Yo sería cauto con el marketing, con las crisis que intentan manejarse con los titulares de los diarios. Hubo una burbuja que debe corregirse a la baja, pero si se usan paliativos, no habrá resultados.
P.: ¿Cuánto podría durar la crisis?
R.F.: Todavía pasarán meses. Esto no se soluciona en una semana.
P.: Ayer Wall Street cerró finalmente en alza.
R.F.: Hacia el final de la rueda hubo una recuperación del Dow Jones. Según comentaban ayer se produjo porque inversores vieron que había verdaderas oportunidades en acciones que tenían precios para aprovechar porque más barato no se iba a conseguir nunca. Eso pone un freno a la recuperación porque se trata de una ficción. Me hace acordar a nuestras crisis. Se caía todo durante el día, pero al final se hacían unas operaciones para decir que se revirtió la tendencia, intentando que al otro día la Bolsa abra en suba.
P.: ¿Coincide con que la Argentina no sufrirá el impacto?
R.F.: El impacto no afectaráa la Argentina, pero no por la soja como se intenta explicar. Lo que nos salva son malas razones. Es que la Argentina no tiene acceso al mercado de capitales. No tenemos el mercado inmobiliario en una burbuja por el apalancamiento del crédito hipotecario a 30 años.
Desafortunadamente, eso se acabó en la década pasada. No nos despega de la crisis haber hecho las cosas bien, sino haberlas hecho muy mal. Acá el mercado de capitales es Hugo Chávez. Mientras él no esté en crisis, nuestros bonos tienen lugar.
P.: ¿Europa tomó una buena decisión al no bajar las tasas?
R.F.: Se puede asegurar liquidez al sistema sin bajar la tasa. En esto da una buena lección la Argentina. Lo peor que pasó acá fue cuando la crisis afectó al sistema de pago (en el «corralito» y « corralón»). Hubo una caída de PBI de 14%. Hay que asegurar la liquidez, pero no tanto a través de un anuncio de reducción de tasa. Un dato importante es que los bancos no se prestan entre sí. Eso quiere decir que hay sospechas en el mercado interbancario, el que sostiene el sistema, que no está operando bien.
P.: ¿Cree que las calificadoras perdieron prestigio por no haber evaluado la crisis?
R.F.: Las calificadoras tuvieron una característica que se fue degradando. Los bancos tercerizaron la evaluación de riesgo crediticio y ya no es el ejecutivo bancario el que se juega el puesto si hace una mala evaluación, porque hay una norma para transferir la responsabilidad a un tercer evaluador. La lección acá es que no es posible tercerizar este servicio. Además, qué lógica tiene que quienes pagan los honorarios por la calificación son los calificados.
P.: ¿Esta crisis es similar a otras?
R.F.: Hay un elemento común que es la incorrecta evaluación del riesgo, derivada de la abundante liquidez por problemas de política macroeconómica de países desarrollados. Pero también es distinta de todas porque el mundo es diferente del del año 30, por ejemplo. Ahora la crisis no se da por la caída de los bancos porque los activos ya no están en esas entidades. A fines de los 80 se ajustaron las normas de capitales mínimos de los bancos generando una proliferación de elementos como las hipotecas. Se sacó el riesgo de esas entidades y se pasó al mercado de capitales.
P.: ¿El dólar dejará de ser reserva internacional?
R.F.: La política europea de mantener la tasa alta seguirá provocando una depreciación del dólar contra el euro. Pero aun así, no creo que deje de ser una reserva internacional. No existe en el mundo un sistema de transparencia y seguridad jurídica de la envergadura del de EE.UU. La prominencia del dólar se da más por las instituciones que por la moneda en sí.
Entrevista de Florencia Lendoiro




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