15 de octubre 2025 - 10:09

Paz es el deseo de la mayoría de habitantes de la tierra

La Organización Mundial por la Paz propone a Trump para el Nobel 2026 por su mediación en conflictos como Gaza y los Acuerdos de Abraham.

No es paz definitiva, pero sí una ventana real para detener el ciclo de destrucción. 

No es paz definitiva, pero sí una ventana real para detener el ciclo de destrucción. 

@POTUS

Desde distintas latitudes en nuestro planeta se siguen apoyando el diálogo pacífico sin pausas, dialogando con las partes en múltiples conflictos que se han venido sucediendo y que demanda un alto al fuego inmediato.

Organización Mundial por la Paz (OMPP), tiene una misión simple, sencilla y estricta: apoyar toda iniciativa que acerque a la paz y aleje a la humanidad del abismo y para ello nuestros embajadores y los 185 secretarios generales en 185 Naciones aprobaron esta solicitud al presidente Donald Trump quien ha asumido diferentes responsabilidades para detener los conflictos en diferentes países.

Bajo ese prisma, reconozco en el presidente Donald J. Trump a asumido altas responsabilidades las que hoy son indispensables para frenar conflictos enquistados: Para ello con determinación y capacidad de romper inercias diplomáticas se ha ofrecido y propusimos apoyar ante el comité de Estocolmo que sea galardonado con el premio Nobel por la Paz 2026.

Luego este acuerdo en Gaza con Israel que el mundo lo ha premiado. Le resta Rusia y Ucrania donde su buena relación con Vladimir cree lo logrará en próximos días.

Son validos los primeros hechos. La administración Trump impulsó y firmó en 2020 los Acuerdos de Abraham, que normalizaron relaciones entre Israel y Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, y abrieron la puerta a entendimientos con Marruecos y Sudán. Esa arquitectura redujo tensiones interestatales históricas y creó canales de cooperación donde antes había bloqueo.

En paralelo, la Casa Blanca de 2020 reunió a Serbia y Kosovo para un acuerdo de normalización económica —el llamado Washington Agreement— que, aun con límites, bajó el riesgo de escalada en los Balcanes y enfocó la energía en empleo e inversión.

También en 2020, Washington anunció un alto el fuego humanitario entre Armenia y Azerbaiyán por Nagorno-Karabaj. Fue frágil y no resolvió el fondo, pero demostró capacidad de convocatoria y presión para parar la sangre cuando se necesitaba.

A esto se suman cumbres sin precedentes con Corea del Norte (2018-2019). No trajeron desnuclearización, pero convirtieron un diálogo imposible en posible, siempre preferible al silencio que precede a la guerra.

Hoy, en 2025, vemos otra pieza relevante: la consolidación del alto el fuego en Gaza mediante un documento suscrito con mediadores regionales (Egipto, Qatar y Turquía) y el compromiso internacional para la reconstrucción y el desarme. No es paz definitiva, pero sí una ventana real para detener el ciclo de destrucción.

Sé que algunos titulares discuten la cifra de “siete u ocho guerras” “terminadas” por Trump. Tienen razón en ser cautos: Creemos que no se debe ser exageradas o confunden mediación con resolución. Pero el punto esencial no cambia: cuando se alinean liderazgo político, presión económica y una mesa de negociación sin líneas rojas absurdas, las guerras se pueden frenar.

Desde la OMPP hemos expresado formalmente —en carta del 16 de enero de 2025, cuyo original obra en nuestro poder— nuestro respaldo a un alto el fuego permanente entre Rusia y Ucrania y a toda iniciativa seria que lo haga posible. Esa es la vara con la que medimos a cualquier líder. Y sí sé logra detener esa guerra, sostendremos aque merece consideración para el Premio Nobel de la Paz 2026.Nuestra misión fue apoyar Rabin y Arafat con Simón Peres en 1994 y en 2001 con el apoyo a Kofi A Annan, los premios por la Paz.

Mi posición es clara en nombre de la Organización Mundial por la Paz. Aplaudo los resultados verificables (Abraham, Washington Agreement, esfuerzos en Nagorno-Karabaj, cumbres con Pyongyang y el actual proceso de Gaza). • Exijo prudencia con cifras rimbombantes: la Paz se mide por silencios que duran, no por anuncios del día. Ahora Invitamos a Europa, a la OTAN y a los actores regionales a abandonar la lógica de bloques y entrar en una lógica de garantías mutuas verificables. La Paz no es una foto; es un sistema.

El pacto Trientino de la Primera Guerra Mundial sigue funcionando y puede en parte ser el acuerdo que presente el señor Presidente Donald Trump ya que se ha propuesto ver un mundo en Paz y lo está logrando.

La OMPP no es tribunal de propaganda; es un puente. Si el Presidente Trump —o cualquier líder— coloca sobre la mesa acuerdos verificables, mecanismos de supervisión, cronogramas de desarme y reconstrucción, contará con nuestro apoyo activo. Es lo que hicimos ayer, es lo que hacemos hoy y es lo que haremos mañana.

Presidente – Organización Mundial por la Paz (OMPP) Organismo de Contribución Internacional ONU.

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