Peligroso conflicto entre Banco Central, gobierno y el Tesoro
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
-
El "efecto embudo": por qué más deuda multilateral complica la baja del riesgo país
Michel Camdessus
Para evitar eventuales conflictos de intereses con la política monetaria, algunos institutos de emisión poseen en sus portafolios obligaciones de empresas y acciones emitidas únicamente por sociedades extranjeras. El oro no es administrado activamente, a excepción de aquel que se presta a diversos establecimientos financieros contra remuneración.
En los cálculos de escenarios y de crisis se tiene en cuenta el hecho de que las colocaciones se efectúan en un horizonte más bien a largo plazo, en monedas y mercados más líquidos.
Los resultados de las colocaciones oscilaron entre 5,8% y 9,4% en 2007, siendo el oro el que obtuvo los mejores rendimientos. Los presidentes de los bancos centrales de China (Xiaochuan Zhou), Japón (Toshihiko Fukui), Estados Unidos (Ben Bernanke) y Europa (Jean-Claude Trichet) quieren ser juiciosos, ecuánimes y acertar colocarse en el justo medio cuando casi todos los banqueros privados viven en los extremos por la crisis desatada.
La reflexión sobre el metier de banqueros centrales los obliga a pronunciar palabras de concordia, porque no pocos inversores bursátiles se sintieron afectados al enterarse de que nada era ilegal desde el momento en que no hay leyes condenatorias al laxismo bancario. Pragmáticos y ecuménicos puros que actúan con la voluntad de ser factor de equilibrio, de estímulo a la iniciativa privada y a la creación de riqueza al servicio de la prosperidad general, prefieren lo suficiente a lo excesivo y lo conveniente a lo perfecto, y detestan ser señalados como responsables del comportamiento de «miopía al desastre» descripto en 1986 por JM Guttentag & RJ Herring.
La conferencia organizada en París por la Maison de l'Amérique Latine sobre el tema «Cuál es el nuevo orden económico mundial», el 24 de enero último, se inscribe en una continuidad y profundización de la actividad de banquero central.
El tema elegido, que subraya la complejidad creciente del pilotaje monetario flexible y robusto en un contexto de extrema mutación, tuvo como expositor a Michel Camdessus, presidente del Club de París entre 1978 y 1984, gobernador del Banco de Francia (1984-1987), director general y presidente del Consejo de Administración del FMI durante más de 13 años (1987-2000).
Este destacado graduado en Ciencias Económicas de la Universidad de París y de la Escuela Nacional de Administración (ENA) -con disposición favorable hacia la Argentina-sigue con la mayor atención el funcionamiento del mercado de cambios y las relaciones monetarias internacionales dominadas por los Estados Unidos.
Consciente de la gravedad de la situación mundial actual, con una acción paciente y tenaz vigila el mercado de divisas. Como la elaboración de la política monetaria nunca ha sido un ejercicio fácil, aprovechó para señalar que pueden presentarse conflictos de objetivos entre las instituciones responsables. Por ejemplo, el Banco Central puede buscar la estabilidad de precios, el gobierno el pleno empleo, y el Tesoro la colocación de sus empréstitos.
Luego de evocar los grandes equilibrios de México, Brasil y de algunos países hispanoamericanos, destacó en particular que éstos pueden ser mantenidos por la Argentina: moneda, paridad cambiaria y balance de pagos. Asimismo, indicó que contrariamente a lo que espera la gente de un efecto de liquidez, son más los precios relativos que los globales los que registran los más amplios movimientos. ¿Cómo reaccionará el banquero central ante la incertidumbre de la nueva economía que es tributaria de las circunstancias actuales? Seguramente en el vademécum económico, volverá a leer que la estabilidad de los precios está plantada, clavada y adherida en el corazón de su metier.




Dejá tu comentario