En el 41º Coloquio de IDEA casi todos coincidían en que los recursos humanos son los que hacen la diferencia para lograr competitividad y productividad. A la vez, la mayor preocupación fue la de lograr crecimiento sustentable sin inflación. En mi opinión, resulta claro que a la vez, la puja por el logro de mejores salarios a través del conflicto no parece compatible con el marco de razonabilidad, gradualismo y variabilidad que imponen las reglas del mercado. Es más, si es a través de paros y huelgas que se logran los incrementos, rápidamente se van a producir distorsiones en los costos que seguramente gravitarán sobre la competitividad de la empresa, lo que implica su permanencia en el mercado, o sobre los precios, que implica efectos inflacionarios.
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La corrección de la base originada en la suba del Salario Mínimo Vital y Móvil y los aumentos otorgados por decreto, activaron la negociación colectiva, y en principio, tenían por objeto mejorar los ingresos de los que ganaban menos. Sin embargo, a las correcciones iniciales generadas por el empuje de la base les siguieron otros que sobrepasaron rápidamente el nivel de indigencia ($ 400), luego el nivel de pobreza ($ 800) y ahora se instalan en promedio en por encima de los mil pesos ($ 1.000). Con ello, además de aumentar los ingresos de los que menos tienen, se corrigió la escala, y así, se produjo el desplazamiento, o se comenzó con el desplazamiento del resto de la pirámide salarial, llevando los ajustes a los mandos medios y superiores.
Las incógnitas están relacionadas con este primer tema que para que no produzca el efecto dominó es necesario que se produzca el achatamiento de las escalas, reduciéndose la diferencia que existe en la estructura de los ingresos entre el mínimo y el máximo de la pirámide.
En cualquier caso, el efectosobre los precios dependeráde la incidencia del costo laboral en el costo total, ya que en empresas de capital intensivo los aumentos tienen una incidencia muy limitada; en cambio, en las compañías de mano de obra intensiva, las consecuencias son muy importantes.
• Formación
En cualquier caso, el cuadro es más complejo que lo esperado. En estos momentos existe un grupo muy importante de ocupados con conocimientos y competencias limitados, y otro grupo también significativo de desocupados que no cuentan con los conocimientos mínimosindispensables para integrarse al mercado de trabajo. Ya sea porque su calificación es muy elemental (peón, ayudante, acarreador, etc.), ya sea porque su arte, oficio o profesión desapareció (adoquinero, sombrerero, esterillero, etc.). Ambos no tienen empleabilidad, y por ende, no cuentan con opciones ni alternativas que les permitan elegir el camino de su desarrollo y crecimiento. Ambas situaciones presentan un desafío para el Estado desde la educación pública, las organizaciones empresarias y las intermedias focalizando las necesidades laborales y apoyando su desarrollo, e inclusive para lo gremios.
En rigor, no existe fórmulaque permita crecer al grupo de baja capacitación, ni integre a los desocupados excluidos, si no se los capacita y entrena para mejorar su empleabilidad o para reinsertarlos en la cultura del trabajo.
Para allanar el camino, se necesita diseñar con claridad hacia dónde vamos, cuáles son los objetivos, y en particular, en qué industrias, actividades económicas y objetivos nacionales debemos acomodar y concentrar nuestros proyectos. La educación y la búsqueda de la inserción laboral tiene un proceso educativo en los niños de no menos de doce años; en los adultos, la reconversión puede extenderse entre dos y cinco años.
En síntesis, todos los procesos educativos con salida laboral son de mediano y largo plazo. Para que un niño pueda ser un trabajador exitoso, hoy deberíamos saber hacia dónde se dirige nuestro proyecto nacional. Así, cada uno sabría hacia dónde orientar sus esfuerzos. En definitiva, la problemática del salario, el crecimiento sustentable sin inflación, no sólo se relacionan con la productividad y con la competitividad, sino también con el desarrollo de los recursos humanos con alcance en todos los niveles sociales, consolidando a los que tienen trabajo, generando oportunidades para los que no lo tienen, y en definitiva recreando nuevamente la cultura del trabajo, tomando como cimiento la educación.
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