Puede haber otro Cromañón
(El ex senador y dirigente de la UCR porteña José María García Arecha es el primer radical encumbrado que pide a la Legislatura que examine el juicio político para Aníbal Ibarra. Lo hizo en un diálogo con este diario, que derivó en una denuncia grave de este radical: el estado de dejadez en que funciona una escuela municipal para ciegos (la N° 34), en condiciones que obligarían a su clausura por las mismas autoridades que la administran.)
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José María García Arecha: Creo que Ibarra quiere hacer lo peor que se puede hacer con los vecinos de la Ciudad, que es tomarles el pelo. Asumió con 950.000 votos, pero para irse espera que se lo pidan 1.300.000 personas. Se aferró al artículo 65 de la Constitución de la Ciudad, que prevé la revocatoria de mandatos, cuando por el artículo 66 podría, por un simple decreto, convocar a un plebiscito no vinculante sobre su situación al frente del gobierno. Creo que ya es hora de que la Legislatura adopte otro temperamento.
P.: ¿Cuál?
J.M.G.A.: Bueno, es ciertoque existe una causa judicial. Pero eso no le debe impedir a la Legislatura indagar las decisiones que adoptó el jefe de Gobierno para ejercer sanciones administrativas. Estamos todos a ciegas acerca de si hubo o no sumarios, reprimendas, penas, etc. Creo que ya es momento de que, con independencia de la causa judicial, los legisladores de la Ciudad pidan explicaciones y evalúen seriamente si no cabe el juicio político para Ibarra. Hay irresponsabilidades muy antiguas y evidentes y disparates que se siguen cometiendo...
P.: ¿A qué se refiere?
J.M.G.A.: Le voy a dar un ejemplo. Hace ya varios años se dispuso destinar dos edificios, uno de Yerbal 7199 y otro de Colpayo 132/146 para construir un edificio para la Escuela de Educación Especializada para Ciegos General San Martín. No se hizo nada todavía, a pesar de que el gobierno se ufanó en el último cuatrimestre del año pasado de acumular un superávit de 600 millones de pesos. ¿Por qué pongo este ejemplo? Porque la escuela para ciegos funciona todavía en un edificio de la avenida Independencia 2949. Es un edificio de varios pisos, con entrepisos y escaleras de madera, que tiene la peculiaridad de tener todos sus ventanales enrejados. Es decir: se trata de un edificio que no resiste la menor revisión de un cuartel de bomberos. Además, imagínese lo que sucedería en esa escuela de ciegos si se produce un incendio; bastaría con que se llene de humo. Por la impericia y la desidia del Gobierno, estamos en manos de Dios para evitar nuevas tragedias.




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