¿Qué impacto podrá tener una suba del algodón en el sector textil?
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EL ANALISIS
Acompañando la tendencia alcista de los commodities, en los últimos meses se ha observado un importante incremento en el precio del algodón que pasó de valores de 55-57 dólares/lbs a niveles actuales de 80 cénts dólares/lbs; valores estos últimos donde se concentran cotizaciones máximas alcanzadas en el movimiento de recuperación desde los mínimos de 2001 en torno a los 30 cénts dólares/lbs. Como podemos apreciar en la gráfica adjunta, el valor histórico alcanzado por el algodón a nivel internacional se ubica en los 112,80 cénts dólares/lbs hacia el año 1995. Como podemos observar, resulta favorecido considerar que en torno a dichos máximos se ha conseguido un techo de singular importancia y que desde allí un proceso correctivo de grado mayor ha quedado habilitado, el cual consiguió hacia el año 2001 su valor mínimos en los 30 cénts dólares. Si analizamos este comportamiento desde el punto de vista técnico, debemos decir que aún no estamos en condiciones de considerar que dicho mínimo de 2001 en torno a los 30 dólares haya sido un piso definitivo de la baja del algodón. En efecto, si bien resulta favorecido pensar que en el corto plazo el avance de los últimos meses se terminará extendiendo por encima de la zona de 85 cénts dólares hacia un escollo más alto en torno a los 93-95 y potencialmente hacia los 98-100 cénts dólares/lbs, creemos que mientras esos valores no sean superados aún no podremos descartar los riesgos que todo este avance se trate de un movimiento contratendencial y justamente limitado a dichos precios para finalmente luego la baja del algodón quede retomada como tendencia principal de fondo. Tal interpretación posiblemente se termine traduciendo en una recuperación del área sembrada de esta fibra en el ámbito local; sin embargo, será poco probable que se logren los picos de 1997, por lo cual el sector hilandero se verá obligado, ya sea en continuar con la importación de la fibra, lo que se traduce en mantener costos aún elevados en la producción de telas, o bien deberá buscar productos sustitutos como lo ha venido haciendo en la adquisición de fibras artificiales no celulósicas, como por ejemplo el poliéster, para de ese modo competir con productos externos provenientes principalmente de China.
Siguiendo con este mismo análisis, creemos que sólo un rally del precio internacional del algodón por encima de los 100 cénts dólares nos obligará a desechar esta visión para considerar que desde los mínimos del año 2001 en torno a los 30-27 cénts dólares se encuentra en fuerza un nuevo ciclo alcista y que, por lo tanto, los precios accederán por encima de los 112,8-113 cénts dólares hacia los próximos meses, lo que se terminaría traduciendo seguramente en un fuerte incremento del área sembrada de esta fibra en el ámbito local hacia los próximos años y, por consiguiente, una reducción de los costos de producción de tela que nos colocaría nuevamente en competencia frente al mundo.
CONCLUSION
El sector textil en la Argentina se encuentra en un contexto realmente difícil por el fuerte incremento de costos que ha tenido en los últimos años, y el consumidor puede apreciar ello en el fuerte incremento del precio de la indumentaria. En el corto plazo, no se debe esperar que esto se modifique demasiado y, por tal motivo, resultará fundamental que para sostener la industria local, el gobierno adopte medidas de incentivo a la producción de fibras y, a su vez, medidas que limiten la importación de productos de China. Veamos...




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