Ronald Lauder: "La Argentina hoy no atrae para invertir"
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Ronald Lauder (centro) visitó el edificio de Ambito Financiero ayer por la mañana, y posó
frente a la colección de bicicletas que acumuló Julio Ramos. Lo recibieron Roberto García,
Gustavo Isaack, Orlando Vignatti y Sergio Dattilo.
R.L.: Sí, pero a diferencia de Bear Stearns, esos otros bancos tuvieron tiempo de reunir los fondos para el salvataje. En cambio, ¿quién habría puesto plata en Bear Stearns sin la garantía de que seguiría operando?
P.: ¿En qué estado deja George W. Bush la economía, y cómo influirá esto en la próxima elección presidencial?
R.L.: Como siempre, esta elección girará en torno a la economía, pero también está el hecho de que es la primera vez que habrá un candidato afroamericano, y no puedo aventurar qué efecto tendrá esto sobre el votante medio. La mayoría de los diarios del mundo ya dan a Barack Obama como ganador, pero la realidad es que grandes sectores de mi país no están listos para aceptar a un afroamericano como presidente. Recuerde que no se gana por el voto popular sino en un colegio electoral, y hay estados en el Sur y el medio oeste claramente republicanos.
P.: ¿Puede haber una fórmula Obama-Hillary Clinton?
R.L.: Me sorprendería: Hillary no le suma nada. Pero la economía está sólida, y cualquiera que sea el ganador tendrá un efecto positivo.
P.: ...y usted votará por John McCain...
R.L.: (Risas) ... y yo votaré por John McCain.
P.: Los commodities vienen subiendo sin parar, quizás de la mano del petróleo. ¿Esta tendencia va a continuar?
R.L.: Sin dudas; el resto de los precios está atado al del crudo. Pero el panorama está cambiando: Estados Unidos comienza a explorar sus reservas, Arabia Saudita también incrementará su producción... pero es un momento de equilibrio muy delicado.
P.: Supongo que en estos días que pasó en Buenos Aires habrá charlado con muchos empresarios de acá. ¿No lo tentaron para que invierta en la Argentina?
R.L.: No, no me convencieron... He aprendido que es muy difícil tener éxito como empresario siendo extranjero en países como la Argentina (Rusia es otro) compitiendo con empresas locales. El sistema es complicado, y no es fácil invertir sin un socio local.
P.: ¿Le dijo esto ayer a Cristina de Kirchner cuando se vieron?
R.L.: Sí; le dije que si la Argentina se abre e invita a los inversores a venir acá, sería fenomenal para el país. ¿Si es el momento de hacerlo? Eso no lo sé... Pero lamentablemente, puedo decirle que los grandes inversores nos conocemos todos, y la Argentina no figura en la lista de posibles destinos para ninguno de nosotros...
P.: ¿Por qué?
R..L.: Por tres razones: la primera, lo que sucedió aquí hace pocos años; la segunda, el mercado no es tan grande; la tercera, la certeza de que invertir acá es muy riesgoso por la volatilidad política.
P.: ¿Y la Presidente qué le respondió?
R.L.: Yo le dije que era importante que la Argentina divulgue su potencial, que invite a 20/30 empresarios clave a visitar el país para determinar en qué industrias o sectores pueden invertir. Ella me dijo que la idea le parecía excelente, pero creo que va a demorar dos o tres años en implementarse...
P.: Supongo que el tema de Venezuela e Irán también estuvo sobre la mesa en la charla con la Presidente...
R.L.: Más que nada el tema fue Venezuela. Veo dos aspectos de ese país: uno negativo y uno positivo. El negativo es que hay informes de que hay mucha actividad por parte de Irán para tratar de « fundamentalizar» a las comunidades musulmanas de la región, que son mayoritariamente moderadas. Sobre todo porque las relaciones entre cristianos, judíos e islámicos en América latina son excelentes.
P.: ¿Y lo positivo?
R.L.: Creo que la relación entre Venezuela e Irán puede obrar como un dique para esta infiltración. Hugo Chávez, Venezuela y América latina no ganan nada si esto se produce.
P.: ¿Estaría dispuesto a viajar a Caracas y reunirse con Chávez para tratar estos temas?
R.L.: (Silencio) No voy a responder a esa pregunta...
P.: ¿Cómo encontró la comunidad judía local? Hace un lustro, hubo un enorme flujo de fondos desde Estados Unidos para ayudar a familias en dificultades, lo que ahora se interrumpió...
R.L.: La filantropía es parte de la cultura de Estados Unidos, no sólo de los judíos sino de toda la sociedad. La diferencia es que allí no es difícil encontrar quién done diez, veinte, cien millones de dólares. Acá eso casi no existe, no veo cultura de filantropía y eso es malo. En Rusia pasa lo mismo. Pero aparte de eso vi una comunidad muy unida, vibrante, activa, orgullosa de su judaísmo y comprometida con el futuro de la Argentina.




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