Cada 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, se abre un espacio de reflexión sobre el rol de las mujeres en la sociedad. Resulta fundamental reconocer que la violencia vial es una problemática que no debemos naturalizar. Se trata de una realidad atravesada también por estereotipos de género, que se intensifica especialmente en las grandes ciudades, donde el alto volumen de tránsito potencia situaciones de agresión.
Violencia vial: el desafío de las mujeres frente a los prejuicios al volante
En la actualidad, la conducción se asocia a atributos culturalmente vinculados a la masculinidad: destreza, dominio y fuerza. Cuando una mujer es intimidada por conducir “demasiado lento” suele recibir comentarios despectivos sobre su habilidad al volante y se convierte en objeto de hostigamiento.
-
8 de marzo: las mujeres lideran apenas el 17% de las empresas en Argentina
-
8 de Marzo: el 34% de las argentinas atravesó alguna situación de violencia en el último año y duplicó el promedio global
Violencia vial: el desafío de las mujeres frente a los prejuicios al volante.
Hagamos un breve paso por nuestra historia. En Argentina, el primer registro de conducir se otorgó a Dalmiro Varela Castex en 1906. Por su parte, las primeras mujeres en obtenerlo en la Ciudad de Buenos Aires fueron las hermanas Violeta y Ofelia Gath, hijas de Alfredo Gath, uno de los dueños de una icónica cadena de tiendas departamentales de lujo. Recibieron su licencia, en aquella época un certificado, en 1912, cuando aún no era bien visto que las mujeres condujeran, y además vestían ropa poco compatible con el manejo. Para ponerlo en perspectiva, todavía faltaban casi 40 años para que las mujeres pudieran votar por primera vez en el país.
En la actualidad, la conducción se asocia a atributos culturalmente vinculados a la masculinidad: destreza, dominio y fuerza. Asumir riesgos al volante, “imponerse” en el tránsito o responder con agresividad ante una situación de tensión refuerzan estos estereotipos. Dentro del mismo contexto, cuando una mujer es intimidada por conducir “demasiado lento” suele recibir comentarios despectivos sobre su habilidad al volante y se convierte en objeto de hostigamiento.
Estas escenas que aparecen a diario en los medios, también se viven en primera persona. Muchas mujeres se enfrentan de manera cotidiana a insultos, maniobras peligrosas, persecuciones, carreras callejeras, aceleraciones temerarias, choques y fugas.
Afortunadamente, existen canales para reportar estos hechos. La violencia vial puede ser denunciada ante la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) para que el organismo del Ministerio de Transporte evalúe cada caso, identifique a los implicados y solicite la suspensión de la licencia de conducir.
La denuncia puede realizarse grabando la situación y compartiendo el material a la línea de WhatsApp 011-6207-0590, a través de las redes sociales de la ANSV (@InfoSegVial) o por correo electrónico a [email protected].
Conducir representa una expresión de autonomía e independencia, y constituye también una herramienta que permite responder con seguridad ante eventualidades. Si bien se han logrado avances, en materia de seguridad vial aún queda un largo camino por recorrer. Por ello, es importante continuar trabajando sobre estos temas para erradicar sesgos y promover una sociedad más equitativa y responsable.
Gerente del Departamento de Seguridad y Emergencias de Ituran Argentina.





Dejá tu comentario