En febrero de 1977, el gobierno inglés envió a las Malvinas y Buenos Aires al subsecretario Edward Rowlands con el fin de tomar contacto con los kelpers y conocer hasta dónde ellos podían aceptar una política de cooperación con la Argentina. El 15 de febrero, tras un encuentro con el canciller Guzzetti, se establece que las "conversaciones" pasarían a tener rango de "negociaciones" y se acuerda el intercambio de embajadores (no había embajadores desde la época de Isabel Perón). 32 El 19 de abril, se emitió un comunicado conjunto anunciando negociaciones "que se refieren a las futuras relaciones políticas incluyendo la soberanía, con relación a las Islas Malvinas, las Georgias del Sur y las Sándwich del Sur y a la cooperación económica con respecto a dichos territorios en particular y al Atlántico Sudoccidental en general". También declamaron "una solución pacífica a la disputa existente entre los Estados sobre soberanía y al establecimiento de un marco para la cooperación económica argentino-británica". Así se dio paso a la reunión de Roma, los días 13 y 14 de julio de 1977 en la que ambas delegaciones realizaron "un amplio intercambio de puntos de vista con el objeto de convenir un procedimiento para identificar las materias comprendidas en las negociaciones". 33 Los británicos presentaron un papel haciendo expresa mención al tema de la soberanía, dejando expresa mención que "nada que sea inaceptable para los isleños puede ser aceptable para el gobierno británico". En julio, el secretario del Foreign Oficce, David Owen presentó un informe a la Comisión de Defensa en el que argumenta que es necesario llevar a cabo negociaciones serias de fondo para mantener entretenidos a los argentinos ya que las islas son militarmente indefendibles salvo que se hiciese una enorme e inaceptable inversión de recursos corrientes. 34
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El 11 de octubre, el Comité Conjunto de Inteligencia británico informó que un segundo contingente naval argentino va a desembarcar en la Isla Sud Thule, en las Islas Sándwich del Sur. Sin embargo, se juzga que una intervención militar es poco probable y pendiente de las negociaciones. Pero el 21 de noviembre se establece desplazar una fuerza para establecer una "presencia" inglesa discreta en la zona. Como apoyo a las negociaciones diplomáticas que se iban a realizar, se envían al Atlántico Sur dos fragatas y el submarino nuclear HMS Dreadnought . En las negociaciones del 13 y 14 de diciembre en Nueva York no se logró ningún avance.
Informate más
Dejá tu comentario