18 de julio 2006 - 00:00

5° fracaso en la UBA para elegir rector (bochorno)

Militantes de la FUBA bloquearon ayer la puerta de acceso al Colegio Nacional de Buenos Aires para impedir el ingreso de los consejeros y, de ese modo, frustrar la asamblea universitaria que debía elegir nuevo rector.
Militantes de la FUBA bloquearon ayer la puerta de acceso al Colegio Nacional de Buenos Aires para impedir el ingreso de los consejeros y, de ese modo, frustrar la asamblea universitaria que debía elegir nuevo rector.
A las 9.53, la «toma» se desactivó. Minutos antes, Aníbal Franco, vicerrector, abortó la asamblea convocada para tratar -una vez más- de elegir a la máxima autoridad de la UBA. De ese modo, se esfumaba el quinto intento para sofocar la crisis de la Universidad de Buenos Aires.

Sin Policía para custodiar a los consejeros, la izquierda estudiantil bloqueó el ingreso al Colegio Nacional de Buenos Aires donde, a partir de las 9, debía sesionar la asamblea para votar nuevo rector. Con ese objetivo, la noche del domingo habían «copado» el edificio.

Desde temprano, unos 200 estudiantes se apiñaron en la puerta de ingreso del Nacional de Buenos Aires para impedir el acceso de los delegados. Frente a ese «scrum», los grupos que pulsean por el Rectorado desistieron de ingresar. Y Franco clausuró la convocatoria.

Aunque antagónicos, el gobierno y la izquierda, que conducen dos ramas trotskistas -el Partido Obrero (PO) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST)-, y los maoístas de CEPA -brazo juvenil del PCR- actuaron en tándem para agravar el conflicto de la UBA.

Antes habían fracasado dos procesos:

1- Una negociación entre el sector que postula a Alberto Boveris, que conduce el renunciante Atilio Alterini -por intermedio del vicerrector Franco-, la Casa Rosada o, al menos, sectores que se presentaban como delegados del gobierno Kirchner.

2- El diálogo entre el grupo que propone a Alfredo Buzzi, donde confluyen sectores diversos, y la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), controlada por la izquierda, para que aporten sus 28 votos a favor del decano de Medicina.

Sin acuerdo, el gobierno decidió pocas horas antes de la asamblea no enviar policías para garantizar la sesión como pidió Franco, vicerrector que pivotea entre su presunto kirchnerismo -integró el grupo Calafatey su vínculo con el grupo Alterini.

La izquierda, en tanto, se embarcó en su propio dominó dialéctico: marcar posiciones cada vez más extremas que sus «primos». Lo encabezó el PO al plantear no negociar con Buzzi, con lo que arrastró al MST y CEPA, más proclives al diálogo con el decano de Medicina.

Más tarde, Buzzi les reprochó a los caciques estudiantiles haber impedido la sesión, contrariamente a lo que habían acordado. El decano había avanzado en un entendimiento con CEPA y el MST pero dejó fuera de la mesa al PO, que luego hizo estallar el acuerdo.

El resultado fue previsible: sin uniformados para custodiar el Colegio Nacional de Buenos Aires, la izquierda estudiantil necesitó movilizar a no más de 200 estudiantes para abortar por quinta vez la elección del rector. Y, por quinta vez, fracasó la votación en la UBA.

  • Cifras

    Sin el respaldo del PO, el MST y CEPA habían programado permitir la asamblea, pero reclamar que antes de elegir al nuevo rector se votara un pliego de condiciones que incluían desde el pago de sueldos a los docentes ad honorem hasta el aumento de las becas universitarias.

    Buzzi prometió, incluso, que avanzaría con la reforma del Estatuto de la UBA y que asumiría un mandato de dos años en vez de cuatro para, en el año 2008, convocar para elegir a otro rector a partir del nuevo mapa universitario posmodificación estatutaria.

    No sólo no prosperó el pacto, sino que la FUBA negó que haya negociado con Buzzi. A su vez, apoyado por radicales y peronistas, Boveris decía contar con los avales suficientes para ser electo. «Cuandosupieron que teníamos 120 votos decidieron impedir que se sesione», dijo José Luis Giusti, consejero graduado, ex Franja Morada, que apoya a Boveris. Nada, de todos modos, permite certificar que la cifra expuesta por el oficialismo sea certera y comprobable. Ayer, a su vez, desde el grupo que empuja a Buzzi se aseguró que contaban con el respaldo de más de 100 consejeros.

    Las miradas se asentaban, entonces, sobre Franco, peronista que controla a más de diez consejeros de Veterinaria, núcleo que llegado el caso podría volcar la elección hacia uno u otro lado. Ayer, cerca de Franco descartaban que el vicerrector contemple siquiera apoyar a Buzzi.

    Ahora, entre las vacaciones de invierno y la confusión posterior al fracaso de la sesión, la resolución de la crisis queda en suspenso. Es necesario todavía que el Consejo Superior vuelva a reunirse para poner nueva fecha a otra sesión de la asamblea universitaria.
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