21 de marzo 2007 - 00:00

A lo Kirchner, Hebe expulsa a díscolos

Hebe de Bonafini
Hebe de Bonafini
La teoría montonera del «cerco» que, compasivos, algunos amigos de Hebe de Bonafini citaban para explicar los deslices de la señora, que luego atribuían a Sergio Schoklender, empezó a flaquear cuando días atrás la titular de Madres de Plaza de Mayo echó de la Universidad de las Madres a Hermann Schiller, un docente y periodista de izquierda, que hacía tres décadas colaboraba con esa organización en la lucha por los derechos humanos.

En 1977, en plena dictadura, Schiller comenzó a participar de las actividades de Madres de Plaza de Mayo. Continuó en esa tarea hasta febrero pasado, cuando fue notificado de que no podía seguir ni como docente -lo era desde el año 2000- ni como periodista; tenía programas en la radio de las Madres que ahora deberá dejar.

  • Impiedad

  • Los motivos de la expulsión de Schiller distan de lo ocurrido, en 2003, con Vicente Zito Lema, que dejó la Universidad de las Madres por diferencias con Schoklender, a quien llamaba «el administrador».

    Ahora es más simple: con el acercamiento que Bonafini tuvo con el gobierno de Néstor Kirchner, esa entidad se volvió impiadosa con los miembros que no sintonizan con ese viraje.

    Es lo que le ocurrió a Schiller, que aparece integrado a sectores de izquierda que son críticos de la política que lleva adelante el gobierno de Kirchner. Por la misma razón dejó esa entidad el politólogo James Petrus, un profesor de Estados Unidos que tomó un cargo honorario en la Universidad de las Madres.

    Hubo momentos puntuales. El año pasado, en un programa de radio que conduce Schiller, invitados cuestionaron a Bonafini por sus dichos contra el desaparecido Jorge Julio López. Como se sabe, Bonafini dijo que le resultaba curioso el hecho porque López tenía amigos policías.

    Schiller ya no pertenece a la Universidad de las Madres. Bonafini, a lo Kirchner, lo expulsó por no profesar el ultrakirchnerismo.

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