31 de mayo 2001 - 00:00

Abogado especial

La obligación ahora de hacer público quiénes son los «contratados» reales o eventuales «ñoquis» del municipio porteño puso en evidencia al abogado Fernando Díaz Cantón, hijo de quien fuera socio en un estudio jurídico de Fernando de la Rúa. Este hijo cobra como «asesor» desde hace 5 años, cuando asumió De la Rúa como jefe de la Ciudad y sigue cobrando $ 2.000 mensuales, esta vez con Aníbal Ibarra. Además cobra como contratado municipal otro hermano, de nombre Gonzalo, igualmente «asesor». Pero es Fernando, el letrado particular del presidente De la Rúa en el juicio por utilización de un empleado público, un jardinero de la Legislatura porteña, en la quinta particular del primer mandatario en Pilar. Este juicio está adormecido políticamente porque, claro, no hay peronistas allí en juego ni ningún fiscal Stornelli.

Díaz Cantón (h) es conocido también por otros motivos. Uno es la pedantería y términos sarcásticos que usa, sustentado en sus respaldos políticos en el radicalismo, con los cuales trata de intimidar a jueces y adversarios. El Tribunal de Familia 1 de San Isidro, hace año y medio, reaccionó ante sus intemperancias y le aplicó una severa amonestación porque «no contribuye -expresó lo dictado por los juecesal decoro en los juicios el epíteto lesivo o la expresión sarcástica. La moderación en el lenguaje es un deber primordial de los abogados. La defensa del cliente no autoriza ninguna vejación inútil o violencia impropia en las expresiones utilizadas. Con mayor razón si tal desconsideración va dirigida al magistrado. La majestad de la Justicia no admite ofensa, por leve que sea», se le expresó.

Los jueces se defendieron del abogado que acciona con respaldo partidario, pero no defendieron de su penoso accionar antijurídico a las personas que avasalla Díaz Cantón (h).

En Ambito Financiero tenemos especial predisposición contra las faltas a la ética de este hoy "contratado" municipal. Es quien se ofreció sobre anteriores abogados para tratar en San Isidro el divorcio del director del diario, Julio A. Ramos, en nueva representación de su ex mujer. El propósito, más allá de 7% que prometió cobrarle, era operar políticamente sobre Ambito Financiero. Fue así que Díaz Cantón (h) le pidió a un veedor que este diario fuera obligado a suministrar información tan poco relevante para el divorcio de uno de sus fundadores como «la lista del personal», incluyendo nombres de los periodistas, algo antidemocrático y contrario a la libertad de prensa.

Basado en la impunidad en los tribunales y en sus influencias políticas, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, una vez obligó a callar en una audiencia a Ramos cuando se defendía. El juez actuante lo consintió. Era Carlos Ruiz, quien luego acusaría, en una famosa sentencia, hoy a consideración de la Suprema Corte de la provincia, a Julio Ramos de no ser buen padre por «no saber hacer asado» y como periodista «trabajar hasta las 10 de la noche». Esa absurda sentencia fue uno de los grandes logros de este abogado Cantón.

Hizo más cosas en la falsa acusación contra Ramos de golpear a su ex esposa (en las conocidas fotos de los «autogolpes» que publicó la revista «Noticias»), Díaz Cantón fue quien ordenó tomar privadamente esas fotos para la despreciable falsa acusación. La causa que originó fue rechazada por el fiscal Márquez de San Isidro, que ordenó su archivo. Este abogado, que aplica procedimientos tan particulares en los estrados, ni siquiera intentó apelar el archivamiento de la causa. También estaba Díaz Cantón entre los presentes en el supermercado Unicenter cuando robaron fotografías mientras revelaban un rollo que había sido confiscado por la Justicia.

¿En cuál de sus especialidades asesorará a Aníbal Ibarra y a nuestra Ciudad de Buenos Aires este abogado Díaz Cantón (h)?

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