Absurdo: se van $ 100 millones anuales en controlar protestas
Más de 2.300 efectivos de la Policía Federal formarán parte hoy del operativo de seguridad para la "plaza del sí". El Estado gasta más de 100 millones de pesos anuales en controlar las marchas de protesta que se repiten en distintos puntos del país. En tres meses hubo 1.250 manifestaciones en la Ciudad deBuenos Aires. Mover sólo 400 policías de la Federal para custodiar el Congreso cuesta 16 mil pesos por día. El absurdo gasto podría duplicarse con lo que cuesta contratar micros y pagar a los punteros para conseguir adherentes a las movilizaciones.
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En una carpeta, celosamente custodiada, se detallan las áreas que tendrán fuerte perímetro policial. Es una «zona caliente» bastante amplia que abarca las arterias Entre Ríos hasta Callao; de Belgrano a Corrientes; Avenida de Mayo a Rivadavia y de Sáenz Peña a 9 de Julio.
Muy cerca hay otra, mucho más interesante. Es de color azul con un rótulo en prolija tipografía que reza «Reservado». Contiene un minucioso informe sobre la cantidad de actos registrados en los últimos años, el número de manifestantes y cantidad de hombres afectados a prestar seguridad y sobre todo... el dinero que erogó el Estado.
Allí figura, por caso, que la mayor cantidad de movilizaciones se concentró en la Ciudad de Buenos Aires, inclusive las originadas en otras jurisdicciones del país.
Durante el año 1999 hubo 1.005 protestas, en 2000 ese número se redujo a 840, mientras que en 2001 superó las 1.200. Las cifras son insignificantes si se las compara con las del trimestre diciembre-febrero, período de mayor convulsión social: 1.250 manifestaciones. Durante esas protestas, participaron un promedio de 200 mil personas.
Todo ello implica dinero que, obviamente, sale de las arcas del Estado. Por caso, mover 400 hombres de la Policía Federal, para controlar una movilización o custodiar el Congreso, le cuesta al Estado 16 mil pesos por día. Es decir, unos 5.760.000 pesos anuales. Esto, sin tener en cuenta los gastos que genera poner en la calle decenas de patrulleros, movilizar los carros de asalto, los cuatro helicópteros, camiones hidrantes y de bomberos y los equipos especiales, además de las municiones.
Como ejemplo vale mencionar que sólo en el año 2000 la Federal consumió 4.247 litros de combustible para dar seguridad durante los actos de protesta.
Desplegar 300 hombres entrenados para actuar en situaciones de conflicto o en disturbios a la Gendarmería le sale $ 10 mil por día sólo en concepto de viáticos.
En el año 2000 cuando San Juan era epicentro de duros conflictos y había amenaza de desborde social, la Gendarmería gastó 250 mil pesos para mantener a 250 hombres en esa provincia sólo durante dos días. En los cálculos están incluidos el alquiler de un avión Hércules, los vehículos desplegados en el terreno, racionamiento y municiones.
• Buenos Aires
Cifras similares o más gasta la Policía Bonaerense, que viene enfrentando desde hace años los repetidos piquetes que en la última década reemplazaron a los paros. Se calcula, que esa fuerza tuvo un promedio de gastos mensuales de 360 mil pesos sólo para desplazar 300 hombres. Es obvio, que en los casos como cortes de rutas, piquetes e intentos de saqueos, la Bonaerense dispone de muchos más que ese número.
Hay que tener en cuenta que de los 51 cortes de rutas registrados en 1998 se pasó a 994 en diciembre del año pasado. Las fuerzas de seguridad calculan que hubo 83 cortes de rutas o en las vías pública por mes.
La «reina de los piquetes» fue la provincia de Buenos Aires que concentró 27% de los cortes de todo el país, seguida por la Capital Federal con 13% y por Jujuy con 12%.
Buenos Aires con ese gasto por lo menos ya puso un presidente, con lo que se puede considerar que ya se pagó solo.
Se calcula que esta forma de protesta le hizo perder al país en producción más de 1.000 millones de pesos anuales.
Claro está que aún resta contabilizar las pérdidas que en los últimos tres meses sufrieron cientos de comercios y bancos situados en las zona más caliente de la Capital Federal, es decir en el perímetro de la Casa de Gobierno y el Congreso.
Los bancos aún no pueden tener un número estimado del daño producido, lo que es entendible ya que tres veces por semana enojados ahorristas pintan la fachada de sus edificios, destruyen por lo menos dos cajeros por sucursal, además de aniquilar las vidrieras.
El sector del comercio tampoco ha podido medir la magnitud de las pérdidas que le produjo las últimas manifestaciones del 19 y 20 de diciembre y los perjuicios que le ocasiona cada protesta.
Por lo pronto, la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) presentó un proyecto en el Congreso para crear un fondo especial indemnizatorio a comercios que sufrieron los saqueos y actos de violencia. El fondo consiste en 100 millones de LECOP.




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