• Lilita encolumnadaen un sector poco envidiable de la Ciudad, junto a un tacho de desperdicios.¿Le pega afiches un kirchnerista? A Chiche se la quiere porque es de aquí, no de allá.Afiche hiriente contra su rival santacruceña, a quien una vez le recordó que la provincia de Buenos Aires «no es un hotel». La marquesina que atrasa (presidente por unos pocos días) con un deseo que adelanta (volver a serlo). ¿Los pegan porque habrán sobrado de 2003?
• Los afiches de Chiche Duhalde buscan el sentimentalismo. Parecen propaganda de un culebrón televisivo. El hermano Carlos y el hermano Avalos: rasguido folklórico, en las alturas, que permitió al riojano aparecer en el conurbano.
• A Patricia Bullrich le hacía falta un afiche para ilustrar su campaña, y al fin lo lanzó. Recordando con ira: el transeúnte saluda a un recuerdo de viejos tiempos. De la Rúa y, de paso, patadas a Carrió.
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