Alberto Fernández consideró "facilistas" las críticas de la madre de Nicolás Garnil
-
Para darle un guiño al agro, el Gobierno apura la reforma de la ley de Manejo del Fuego
-
Ley de propiedad privada: el Senado retoma el debate mientras las ONG alertan por desalojos
"La carta demuestra eso y no atiende adecuadamente lo que el Gobierno ha hecho en materia de poner fin a la impunidad", se quejó.
El ministro coordinador sostuvo que la misión del Gobierno pasa por "fijar los cimientos para una Argentina futura donde la impunidad no tenga espacio", tanto "la impunidad de los que violan derechos humanos" como "la impunidad de los que delinquen".
Por ello también calificó como "una referencia trágica" la realizada por Garnil sobre la dedicación de Kirchner en pos de la creación del Museo de la Memoria, que funcionará en la actual sede de la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma) para evocar a quienes permanecieron secuestrados y torturados en ese sitio.
"Es parte de la Argentina que descubre el dolor cuando le toca. En verdad nosotros queremos hacernos cargo del dolor de todos y atender el dolor de todos, también el de esta señora con el secuestro de su hijo. Y trabajaremos todo lo necesario para desentrañar quiénes fueron los responsables y encarcelarlos", se comprometió Fernández.
También criticó la marcha que convocó Juan Carlos Blumberg, en reclamo de mayor seguridad, para el 26 de agosto frente al Congreso, a la que también adhirió la madre de Nicolás Garnil.
"Le prestaremos atención como a todos los reclamos de la gente, pero esto no se arregla con marchas. Se arregla con el compromiso de la gente para determinar dónde está la génesis del delito, dónde están los que delinquen, denunciándolos, colaborando su compromiso con las fuerzas de seguridad en estos hechos", señaló.
El jefe de Gabinete procuró deslindar de responsabilidades al gobierno nacional por la ola de secuestros que recrudeció en la provincia de Buenos Aires, y admitió que le "llama la atención" que los cautivos sean dejado en libertad, por lo general, en las zonas de Moreno y Garín, en el noroeste del conurbano.
"En eso deben ocuparse las autoridades de la provincia de Buenos Aires, deben prestarle atención ellos. Todos estos hechos ocurren en la provincia de Buenos Aires y por mucho que a alguien le moleste que nosotros lo digamos así, lo cierto es que nosotros no tenemos potestad legal para meternos en la provincia de Buenos Aires", afirmó.
Y aclaró que el compromiso del Gobierno "no es un problema de voluntarismo político", ya que "la voluntad política de combatir el delito existe y el Presidente la ha tomado personalmente".
"No es un problema sobre el que el Presidente decida: `a partir de mañana me dedico a terminar con los secuestros y se terminen'. Si la señora hubiera visto el tiempo que le dedicó al seguimiento del secuestro de su hijo, hubiera sido más prudente al hablar, no tengo ninguna duda", concluyó el ministro.



Dejá tu comentario