"Alfonsín y PJ quieren aislar al radicalismo"

Política

Después de haber presidido la Cámara de Diputados de la Nación durante los dos años de mandato de Fernando de la Rúa, Rafael Pascual es uno de los referentes obligados de la UCR de la Capital Federal. Con dureza, considera que Raúl Alfonsín ha hecho mucho daño al radicalismo por la alianza con Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde. No descarta una alianza de la UCR con Elisa Carrió y Ricardo López Murphy.

Periodista:
¿Es idea mía o cuando habla de la alianza de Moreau con Duhalde, esquiva mencionar a Alfonsín?

Rafael Pascual: (Se molesta) No lo esquivo. Alfonsín es también responsable. Y me causó profunda indignación ver la foto de Alfonsín tomado de la mano con Kirchner. El radicalismo no tiene que andar mendigando que el Presidente lo llame para ver qué opina. El radicalismo tiene que plantarse como partido de oposición como hizo Balbín con Perón y si es necesario ir a la cárcel como hubiera ido Lilita Carrió si no se hubieran dado cuenta a tiempo que estaban haciendo una macana.


P.:
¿Está diciendo que éste es un gobierno autoritario?

R.P.: Acá hay un gobierno marcadamente autoritario, que a la manera de (Raúl) Apold (secretario de Medios con Perón en los '50) ha incidido en muchos medios de comunicación, que ha cercenado las libertades públicas, como ha sido denunciado por los propios periodistas, en una actitud que ni siquiera tuvo Menem.Y el radicalismo no ha dicho nada.


P.:
Sin embargo, la conducción nacional del radicalismo fue reelecta en diciembre pasado...

R.P.: En la situación en que está el radicalismo y en la que están llevando la conducción (Angel) Rozas, Alfonsín, Moreau y compañía, no tiene sentido entrar a discutir a la manera tradicional. La UCR tiene que dar un debate primerode cuál es su posición frente al gobierno. Si vamos a seguir colgados de las necesidades de los gobernadores, que frente al sometimiento del poder central tienen que agachar la cabeza, el radicalismo está condenado a desaparecer. Porque no vamos a ser alternativa en 2007 y cada uno de nuestros gobernadores va a elegir una alternativa no peronista para acompañar y nosotros vamos a tener otro candidato como Moreau, que saca 2 por ciento y sigue hablando...


• Sin memoria

P.: ¿Y en la Capital Federal, donde dirigentes como usted tienen mucho que decir y que hacer, qué va a pasar? ¿El radicalismo va a recuperar su protagonismo y va a llevar listas que generen adhesión...?

R.P.: Mientras nosotros en la Capital no salgamos a decir lo que significa el peronismo; lo que es Kirchner como peronista; porque acá no hay memoria, se perdona todo. Isabel no fue peronista. López Rega no fue peronista. Menem no fue peronista. Kirchner tampoco es peronista. Ninguno es peronista. La señora del Presidente se da el lujo de hablar en un congreso peronista de la portación de apellido; ¿y Evita que fue?; ¿e Isabel? (Se enoja.)


P.:
Bueno, pero no es para tanto...

R.P.: (Hace un gesto de fastidio) El peronismo es joda, tienen un desparpajo descomunal. Han gobernado de los últimos 50 años, 40, más que los militares. ¡Y el país está hecho mierda! Y la culpa la tenemos los radicales. Es una cosa de locos.


P.:
¿Y en la Capital Federal?

R.P.: Que somos alternativa al pésimo gobierno de Ibarra,el peor gobierno municipalde toda la historia. Que recaudan cifras fabulosas, y la Ciudad es un desastre. La inacción, la inoperancia, la dilación. Ibarra es un incapaz absoluto.Y hay algunos sectores nuestros que por un conchabito están ahí chupándole las medias a Ibarra.


P.:
¿No existe el riesgo el año que viene que porteños terminen adhiriendo a otras expresiones políticas, fuera de los partidos tradicionales como la UCR y el PJ; alternativas como la de Macri, por ejemplo?

R.P.: Seguro, seguro que existe esa posibilidad si el partido no recupera su capacidad opositora. Ya sufrimos la fuga de votantes. El votante radical no encontró un radical para votar. Cuando Moreau consigue su candidatura desde el fraude, porque hizo fraude para ser candidato a presidente, el resultado fue ese pésimo resultado que obtuvo. Por primera vez en su historia, el radicalismo no sólo obtuvo menos votos que afiliados, sino que sacó menos votos que los que votaron en la interna...


P.:
Hay sectores radicales porteños que hablan de hacer una reafiliación, una ratificación de afiliación...

R.P.: El radicalismo tiene que dar de baja sus padrones y afiliar nuevamente. Porque significa además una movilización interna y requiere un debate. Porque cuando se le pida la firma habrá que explicarle para qué; si es para apoyar a Ibarra y a Kirchner, a Macri o a alguna fantasía que aparezca por ahí...


P.:
¿Por ejemplo López Murphy?

R.P.: Claro, que en la elección presidencial gana la Capital Federal con los votos radicales.Y esto demuestra que el descrédito o la falta de confianza de la gente respecto de la UCR no pasa por el gobierno de De la Rúa. Cómo se explica que hayan votado a un ministro de De la Rúa; o que Olivera sea el radical mejor posicionado, que tiene una identificación con De la Rúa.


P.:
¿Este es su pensamiento respecto de la visión que tiene del radicalismo para el futuro...?

R.P.: Estos sectores que conducen el partido -Rozas, Moreau, Alfonsín-, están encerrados en una falsa intransigencia, porque ellos tienen un compromiso muy grande con Duhalde.Y en función de eso quieren que el radicalismopermanezca aislado del resto de las fuerzas políticas. Porque ése es el gran negocio del peronismo. Incluso en algún momento buscaron que la Alianza no se concretara, moviendo cielo y tierra, incluidos algunos de estos personajes que menciono. Y hoy pretenden que la UCR quede aislada, que de ningún modo se busque un acuerdo, un frente, con Carrió y con López Murphy...


P.:
¿Usted lo cree posible?

R.P.: En política todo es posible. Hay un origen común. El radicalismo siempre tuvo un carácter abarcador. Siempre el conductor del partido, desde Alem, Yrigoyen, Alvear y Balbín, siempre garantizaron la participación de todos. El que rompió con esa tradición partidaria fue Alfonsín que se inclinó por uno de los sectores llevando al partido a la socialdemocracia. Balbín también concurrió a una reunión de ésas, pero no adhirió, no condenó a los que no pensaban como él, como hizo Alfonsín.


P.:
¿Esto puede terminar en una ruptura del radicalismo?

R.P.: Hay dos pensamientos marcadamente distintos. Más diferentes entre sí que la escisión del '57 entre Balbín y Frondizi.Acá hay un acuerdo explícito con Duhalde. La foto de Alfonsín dándole la mano a Kirchner me indignó; pero la foto de Alfonsín con Duhalde me llenó de estupor. Este maridaje con el peronismo a nosotros nos lleva a la perdición.


P.:
¿No está corriendo el riesgo de analizar al radicalismo desde esta burbuja que es la Capital y el Gran Buenos Aires? Porque hay lugares donde la UCR ha ganado...

R.P.: En Mendoza, por ejemplo. ¿Cómo? Enfrentando al peronismo, oponiéndose Cobos e Iglesias a Kirchner. Sacándole pedazos al peronismo como en Corrientes o Catamarca para ganarle, pero enfrentándolo. Sumándonos a ellos, no ganamos seguro.

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