11 de abril 2001 - 00:00

Alvarez controló el golpe de Estado en el Frepaso

Los diputados «rebeldes» del Frepaso se dividieron ayer en el éxodo de la Alianza. Finalmente, la mayoría -7 de 12- formará un solo bloque de izquierda, bautizado temporariamente Frente para el Cambio y con 4 miembros definidos (Alicia Castro, Alfredo Villalba, Gustavo Cardesa y Ramón Torres Molina), mientras que el resto permanecerá bajo el ala de Carlos Chacho Alvarez hasta nuevo aviso.

Los ceteristas Eduardo Macaluse, Jorge Giles y Elsa Quirós provocaron la ruptura del ala disidente del Frepaso, una suerte de fractura de los fracturados, al negarse a emigrar y seguir el ejemplo de Castro y compañía que estrenaron el flamante bloque ayer al mediodía. Demostraron que siguen siendo fieles (y dóciles) discípulos de Alvarez quien, a fines de los '80, tomó el principio «divide y reinarás» y lo convirtió en «divide y serás siempre oposición».

No obstante este sugestivo paso al costado de los colegas, los exiliados dan por seguro que se les sumarán en los próximos días otros secesionistas como el entrerriano Federico Soñez, el democristiano José Luis Lanza y Marcela Bordenave, viuda de Germán Abdala.

Todos ellos prometieron, a su vez, separarse de los maestros. Los 7 formarían un interbloque con el ARI (la radical Elisa Carrió, el socialista Alfredo Bravo y otros 5 legisladores nacionales). Con esa cantidad de diputados, equipararían al interbloque Federal de partidos provinciales cercanos a la Alianza (PDP, renovadores salteños y sanjuaninos, salvo el crítico PD mendocino) y les disputarían la condición de 3 a fuerza en la Cámara baja. Los docentes, al quedarse en el corralito chachista, les quitaron la posibilidad de asegurarse un espacio privilegiado en el Congreso, detrás del oficialismo y el PJ.

Macaluse
y los demás comunicaron ayer por la tarde que están decididos a dar pelea desde adentro, aun cuando se llenan la boca de cantos opositores. «Queremos formar parte de un subloque, sin irnos del Frepaso», anunciaron a modo de invitación a sus compañeros que todavía dudaban. Por supuesto, hablaron de coordinar votación de leyes con los que se fueron y no dijeron una palabra sobre qué harían con las instrucciones que les baje Darío Alessandro, cuando choquen intereses.

Plagio

En ese sentido, también plagian la ambivalencia de Chacho, quien dice que hay que apoyar al gobierno, mientras se queja porque no le dieron la jefatura de Gabinete. Para no quebrar la tradición de fragmentación permanente de la izquierda criolla, Giles no ocultó diferencias con sus 2 compañeros y dejó en claro que, si por él fuera, daría un portazo. Por ahora, la disciplina orgánica se lo impide.

Muchos frepasistas recordaron la frase, publicada por este diario, que le dedicó el ex vicepresidente a Macaluse, durante una charla en la Casa del Frente. «Rendite, estás rodeado», le ordenó con tono de broma, mientras le mostraba un cable de agencia de noticias con declaraciones del uruguayo Tabaré Vázquez (Frente Amplio) elogiosas de la gestión de Domingo Cavallo. Parece que surtió efecto.

Con excusas casi protocolares, los herederos de
Mary Sánchez disimulan un conflicto serio: no pueden dejar librado a su suerte a un socio político de peso, el intendente de Lomas de Zamora, Edgardo Di Dío. Este frepasista está en una situación poco confortable. Administra el pago chico de Eduardo Duhalde y debe sobrevivir en una provincia que maneja Carlos Ruckauf.

Evidentemente, la ayuda de la Casa Rosada se le torna indispensable, más en un año electoral. La lista «celeste» de
Macaluse y los demás está también atada a una versión que menciona a la propia Mary Sánchez como «refugiada» en el municipio de Lomas, tras el escándalo por supuesta corrupción que afectó a uno de sus hijos y la obligó a dejar la función pública a nivel nacional.

Como en toda fuga que tiene desertores, la determinación de
Macaluse, Quirós y Giles obligó a un cambio de planes de último momento. Torres Molina improvisó un discurso junto al trío que fundó el Frente para el Cambio, a pesar de que tenía pensado participar de otro desprendimiento del Frepaso.

Militancia

En la discusiones previas, habían lanzado la idea de irse, pero a un bloque propio, aliado al Frente para el Cambio, pero con identidad propia. Torres Molina, Bordenave, Soñez y los maestros militan en el Frente Grande, el partido de Chacho, y no querían romper con ese cordón umbilical de manera radical para mezclarse con Castro, Cardesa y Villalba, quienes provienen del sindicalismo de la CGT «rebelde», el PI y el auyerismo, respectivamente.

Minutos antes del mediodía de la víspera, el ex abogado de los derechos humanos se enteró de que la salida no sería masiva y no vio otra opción que eyectarse en dirección a
Castro y compañía. Por la tarde, todos los secesionistas -menos María América González y Humberto Volando-deliberaron sobre el camino más conveniente. Frente a Torres Molina, que ofició de intermediario con los que ya se habían ido, Bordenave, Lanza y Soñez prometieron sumarse al Frente para el Cambio antes de que vuelva a deliberar la Cámara (con suerte el próximo miércoles).

A modo de prenda de paz, la contraparte dio la palabra de
Castro, Cardesa y Villalba de que podrían replantear el nombre del bloque y definir autoridades. Hasta el momento no hubo designaciones ni reparto de jerarquías, no obstante que ya remitieron una carta a Rafael Pascual para conseguir status de bloque lo antes posible.

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