21 de julio 2006 - 00:00

AMIA: "Familiares no tienen culpa de mala investigación"

Rubén Beraja
Rubén Beraja
Rubén Beraja, el ex presidente de la DAIA, dijo ayer que en su ataque Néstor Kirchner lo había elegido como blanco para «poner el enemigo dentro de la comunidad judía». En diálogo con este diario, Beraja dijo no haberse sentido sorprendido por la reacción del Presidente: «Es un hombre que tiene poca o nula tolerancia a la crítica, y seguramente alguien lo asesoró respecto de que yo -esto es cierto- sigo siendo una figura controvertida dentro de la comunidad judía. Pero es falso lo del supuesto 'contubernio' con Menem: yo lo critiqué duramente en su hora».

A 24 horas de la airada respuesta presidencial a requerimientos oídos en el acto conmemorativo del atentado contra la AMIA, seguían las repercusiones y versiones. Ayer se supo que la reunión que mantuvo el martes a la noche con el Congreso Judío Mundial (CJM) y dirigentes locales fue todo menos cordial. Allí el titular del Ejecutivo poco menos que acusó de ingratos a esos dirigentes: «¿Qué más quieren que haga? Les di todo lo que me pidieron, abrí archivos, mandé a la gente de la SIDE a declarar...» El rabino Israel Singer, virtual «CEO» del CJM, le respondió que se trataba del reclamo del padre de una chica muerta hacía doce años, harto de frustraciones y promesas incumplidas. La reunión terminó en apenas 20 minutos, y la despedida no fue amistosa ni mucho menos. A partir de ese momento, era sólo una cuestión de tiempo y de oportunidad para la respuesta de Kirchner, que llegó al otro día en un escenario insólito: la inauguración de un paso bajo nivel en San Isidro.

Beraja, sin embargo, dijo estar «seguro» de que «esto queda acá; el Presidente -no tengo dudas- no avanzará más en sus ataques contra la comunidad o contra los familiares de las víctimas. De hecho, aún en su diatriba tuvo palabras de consideración hacia Luis Czyczewski (el orador por los familiares, cuyo discurso desató la ira presidencial, y padre de Paola, muerta ese 18 de julio de 1994) que no suele tener con quienes son objeto de sus enojos».

  • Preocupante

  • Por su parte, Jorge Kirszenbaum, actual presidente de la DAIA -representación política de la comunidad judía-, dijo que «Kirchner no puede transferirles la responsabilidad a los familiares por las fallas en la investigación del caso AMIA. Nos preocupa que el Presidente desde una tribuna pública le haya respondido a un familiar que perdió a un hijo en un atentado; es un familiar, no un político. Es una víctima en su condición de padre».

    De todos modos, se advertía en diálogo con dirigentes comunitarios que algo había vuelto a romperse en la relación entre la comunidad y Kirchner. Sucede que el Presidente claramente privilegió a un grupo de familiares (Memoria Activa) sobre otro (Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado contra la AMIA); esa mayor cercanía ya tenía antecedentes en reuniones en Washington, en las que esa agrupación -que en boca de Diana Malamud salió a apoyar las palabras del Presidente- acompañó a Kirchner en diversas gestiones.

    Pero si no es aceptable atacar a «Familiares...» por su reclamo de mayor acción expresado por Czyczewski el martes pasado, tampoco lo sería apuntar contra «Memoria...» por su afinidad con el Presidente y su esposa Cristina de Kirchner.

    Quienes perdieron a sus hijos, hermanos, esposos o padres en el atentado del 18 de julio de 1994, y que además nunca tuvieron ni una mínima satisfacción en estos doce años, ya sea del Ejecutivo o de la Justicia, no pueden moverse con la misma lógica que un político, sea éste el presidente o un dirigente comunitario.

    Es obvio que una de las razones principales del enojo de Kirchner fue el ataque a su esposa, a quien -en forma no muy velada-Czyczewski pidió que pusiera tanto empeño en la sanción de una ley haciendo imprescriptibles los crímenes del terrorismo como el que puso para hacer aprobar los superpoderes. Pero Beraja ayer recordó que en 1997, en la Comisión Bicameral para investigar los atentados contra AMIA y la Embajada de Israel (creada a instancias de la DAIA), la entonces senadora por Santa Cruz había elogiado sin reservas al ex juez Juan José Galeano, que tenía a cargo la causa AMIA.

  • Recomendación

    Fernández de Kirchner avanzó tanto en su encomio a Galeano que en soledad recomendó que se le encomendara también la causa por la Embajada, dado su excelente desempeño -dijo-en la otra investigación. Kirchner, cabe recordar, dijo el miércoles que tanto él como su esposa no habían sido escuchados cuando aconsejaron a DAIA y AMIA «despegarse» de la causa de Galeano. Si ese consejo llegó, no fue por esa época.

    En relación con el otro pedido central del acto del martes -ruptura de relaciones con Irán-, el canciller Jorge Taiana dijo que lo más conveniente era mantener «en el actual estado de frialdad» el vínculo con la República Islámica. Es la misma posición que reiteradamente expresó Guido Di Tella, entonces canciller de Carlos Menem. ¿Fue ésa una de las razones por las que Kirchner decidió no concurrir al acto del martes? ¿Tenía información de que se le pediría la ruptura de relaciones con Irán, algo que no está de ninguna manera dispuesto a hacer?
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