Anarquía: sindicalistas violentan Congreso e impiden sesión
El Congreso Nacional fue tomado ayer por empleados legislativos que impidieron sesionar a senadores y diputados sobre leyes clave. Es una consecuencia de la polémica política de aumentos salariales que encaró el gobierno. Los gremialistas reclaman una mejora de $ 200. Anoche aceptaron una propuesta formulada por Daniel Scioli de $ 100 y desalojaron el Senado. Néstor Kirchner les había pedido a los jefes de las cámaras que no accedieran a los reclamos y se mantuvieran firmes en la cifra finalmente acordada. Durante la tensa jornada, se produjeron forcejeos y hubo empleados heridos. La gravedad del hecho llevó a un fiscal a querer acusar a los empleados por sedición al haber interrumpido la sesión de Diputados. Peligró la sanción de leyes que el gobierno espera, como la prórroga de tributos -Ganancias a reembolsos, de emergencia sobre cigarrillos y el impuesto al cheque-que caducan en diciembre. Kirchner fue así rehén de su propia política salarial.
-
La Justicia desestimó una denuncia contra Ricardo Quintela por inexistencia de delito
-
Entre Adorni y el malestar por la economía: la imagen de Milei cayó siete puntos en marzo
Imágenes de la toma del Congreso ayer por empleados legislativos. El recinto del Senado fue ocupado durante todo el día. Ni el sillón de Daniel Scioli se salvó de la pegatina con consignas de protesta. Fue el centro de acción de los manifestantes junto con el Salón de los Pasos Perdidos.
Los empleados del Congresodecidieron atacar con el pedido de aumentos en el momento más complicado para el gobierno, sobre todo por la sesión prevista en el Senado. Allí ayer se debía convertir en ley la prórroga de los impuestos de emergencia que vencen a fin de diciembre. Sin esa ley el gobierno puede complicarse para recaudar unos $ 9.000 millones. Y si bien la sesión se realizará hoy, la continuación del conflicto podría complicar tanto al gobierno como al Congreso.
La crisis fue originada por el pedido de un aumento salarial de $ 200 para los meses de enero y febrero -precisamente ayer los empleados cobraron $ 150 en concepto de suma fija por el mes de diciembre-, cuando el acuerdo que existía hasta ahora indicaba el pago de $ 100 para esos dos meses y la voluntad de volver a negociar en marzo.
Las autoridades de ambas cámaras habían acordado trasladarlos aumentos salariales dispuestos por el gobierno para la Administración Pública a los empleados del Congreso que se rigen por un estatuto especial y, por lo tanto, no esta alcanzados por las disposiciones del Poder Ejecutivo.
Por eso sorprendió la medida sindical. Su supo entonces que los trabajadores reclamaban definir los aumentos de enero y febrero incorporando $ 200 de aumentos al sueldo y Camaño se mantenía firme en el ofrecimiento de los $ 100.
Pero el conflicto había comenzado antes, como confiaron ayer a este diario fuentes del sindicato. Fue cuando los empleados se enteraron a través de los medios que los diputados y senadores se habían aumentado el sueldo -información adelantada en ese momento por este diarioa través de incorporar seis tramos extra de los pasajes aéreos que les entrega la Cámara. Ese incremento, además de considerarse en negro, alcanzó solo a los legisladores que, al mismo tiempo, comenzaban a escuchar desde el Poder Ejecutivo la intención de aumentar sueldos estatales. No hubo presión entonces a nivel sindical para negociar incrementos y la crisis siguió aumentando de presión. A todo el proceso se sumó una puja interna entre la Asociación de Personal Legislativo y la Asociación de Trabajadores del Estado, dos gremios con influencia en los empleados del Congreso que se disputan la mayor representatividad. Esta suma de eventos explica mejor por qué un conflicto salarial por una diferencia de $ 50 terminó con la toma del Congreso.
En medio de las tensiones de ayer hubo negociaciones y ofertas cruzadas. Los presidentes de los bloques de Diputados se concentraron en las oficinas de Eduardo Camaño que mientras con un ojo seguía las negociaciones con el sindicato, con el otro lideraba la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria para definir el temario de la sesión, por si comenzaba, algo que quedó postergado para hoy a las 9. En el Senado el lugar de reuniones fue el despacho de Miguel Pichetto a donde todos los jefes acudían a buscar información mientras el primer piso del edificio se mantenía bajo control de los empleados.



Dejá tu comentario