9 de enero 2001 - 00:00

"Apoyo si explican mejor" (Alfonsín)

Raúl Alfonsín dedicó ayer un sorpresivo desayuno con Fernando de la Rúa para ponerse a la cabeza de la movida electoral del oficialismo frente a los comicios legislativos de este año. Tiene con qué porque ha logrado convencer a todos de que el destino de la Alianza en las urnas se juega en la provincia de Buenos Aires y que el factor decisivo para un buen resultado será que él encabece la lista a senadores nacionales.

En el pasaje central de la cita, que duró más de una hora y media en la residencia de Olivos, el ex presidente instaló el debate sobre su candidatura al expresarle a De la Rúa que en marzo va a tener decidido dónde puede ser más útil al gobierno, si en una banca del Congreso o como presidente del partido. De ahí siguió una competencia para ver quién aflojaba primero el rostro; los dos son profesionales del « ni» cuando quieren dormir al otro. La de ayer era la oportunidad:

 Alfonsín
ha mandado de decir por varios voceros que sólo será candidato a senador si De la Rúa se lo pide expresamente. Insiste en que quiere ser el candidato de un partido y de un gobierno y que eso le exige a él sacrificios, pero también al gobierno. Ayer, De la Rúa no le respondió a esa pregunta que hizo llegar a Olivos través de Federico Storani y de Chrystian Colombo. Tampoco Alfonsín osó repetirla. Cree que es el único dirigente que puede hacer que la Alianza mantenga un piso de votos honorable, aunque deba tolerar patrióticamente la derrota frente a Eduardo Duhalde que le vaticinan hoy las encuestas.

 De la Rúa
dejó correr esa cuestión en lo que dijo había sido un repaso de todos los temas de gobierno. El primero fue una glosa de la queja de Alfonsín por la magra performance de los funcionarios en explicar los decretos de necesidad y urgencia. « El partido también debería salir a explicar mejor», ensayó De la Rúa. Alfonsín inmediatamente le comunicó que desde el Comité Nacional de la UCR va a organizar un equipo de explicadores que recorrerán el país. Mostrarán, por ejemplo, cómo el texto de la última versión del decreto de reforma previsional recogió todas las críticas de los legisladores aliancistas y que el gobierno debe tolerar hoy una campaña de un sector del Frepaso que se opone con el solo propósito de dar un portazo al oficialismo y regresar al redil peronista.

 «Hay que darle micrófono a Eduardo Santín»,
se escuchó en el salón comedor de Olivos, adonde dialogaron a solas Presidente y ex presidente bajo la mirada distante del gerente del encuentro, el secretario general Horacio Jaunarena. Santín es el principal operador previsional del radicalismo en el Congreso y es quien terminó redactando - aunque algunos lo nieguen-el decretazo previsional. Recogió allí casi todas las críticas del Congreso a la versión original que pensó José Luis Machinea. « Además hay que decir que no es un pedido del Fondo Monetario sino algo que necesita el país», fue otra frase. Alfonsín dijo que necesitaba esa campaña de aclaraciones para poder explicar él su posición frente al tema, que no está lejos de lo que salió en el decreto. «Me tiene que ayudar porque si no la gente me pide explicaciones.» Casi las mismas palabras que usa Chacho Alvarez para ordenar a los suyos que directamente se opongan al decreto.


Los políticos del nivel de los que se encontraron ayer en Olivos no suelen hablar de política como cree el público. Pronuncian medias frases, mezclan lo personal con lo público, rodean lo importante con frases anecdóticas, se merodean como gallos de riña antes del ataque. Por eso el último tema, como los demás, también quedó sin cerrar. Qué hacer con el Frepaso y con Chacho Alvarez. « Ahí anda Fredi con esa idea de hacer una comisión de la Alianza con usted y con el Chacho», dice De la Rúa. « Ya lo oí, no sé, habrá que ver.» «¿Y cómo anda doña Lorenza?» «¿E Inés?» « Se quedó en Chapadmalal

Por la tarde, cuando De la Rúa recibió al gobernador catamarqueño Oscar Castillo, Storani aprovechó para un aparte donde el Presidente le citó ese párrafo sobre la comisión de la Alianza; fue la primera vez que el ministro recibió alguna mención sobre esa idea que desde ayer entiende debe discutir con Alvarez.

Sobre lo demás, el Presidente guardó un silencio inexplicable: «Tuve el agrado de recibirlo, compartimos un desayuno y dialogamos de diversos temas que no dan para comentarios públicos», señaló el mandatario. « Fue una conversación general después de un tiempo de no vernos» que justificó con que no se habían visto desde la convención nacional del partido en Entre Ríos. «Cruzamos algunas ideas e informaciones, pero nada en particular», simplificó.

Alfonsín
, más animado, levantó la reunión arguyendo otro compromiso. Habló con teléfono con Federico Polak, que fue quien blanqueó a la prensa la reunión que el gobierno quería mantener en secreto. De ahí se fue a su oficina de la avenida Santa Fe y empezó a recibir ya como centro de la campaña electoral. Primero entró el ex gobernador Alejandro Armendáriz, después el ex senador Adolfo Gass.

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