Kabul (AFP, ANSA) - Con la caída de Kandahar y los talibanes apartados de todo poder en Afganistán, sólo quedan Al-Qaeda y en particular Osama bin Laden como los máximos objetivos de la operación Libertad Duradera. Para ello se incrementaron ayer los ataques terrestres y aéreos contra las grutas de Tora Bora y sus inmediaciones, en donde podría estar escondido el empresario terrorista.
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Sin embargo, el Pentágono reconoció que no tiene seguridad de que Bin Laden se encuentre en esa zona montañosa. «Todos los días recibimos decenas y decenas de informes de los servicios de inteligencia y lo único que les puedo decir es que no son unánimes», declaró el general Peter Pace, subjefe del Estado Mayor Conjunto.
Un avión estadounidense dejó caer cinco bombas en las montañas, mientras los tanques de las fuerzas locales afganas disparaban contra las posiciones de Al-Qaeda. La agencia Afghan Islamic Press (AIP) informó que los bombardeos estadounidenses habían causado un incendio forestal en las montañas que albergan el complejo subterráneo de Tora Bora.
«Los grupos antitalibanes que están avanzando hacia el complejo, nos permiten orientar de una manera mejor nuestros bombardeos, pues nos indican cuáles túneles se observan activos y cuáles no», explicó Pace. Unos 2.000 milicianos tomaron posiciones en la zona de Melawa. Hamid Mir, director del diario de lengua urdú «Ausaf» que se edita en Islamabad, advirtió que «Osama bin Laden quiere enfrentar al enemigo. Ama la muerte y luchará hasta el fin. No morirá sin matar».
Si bien se aplicaban razonamientos similares para el mullah Mohammed Omar que ayer se rindió en Kandahar sin disparar, se estima que en el caso de la cúpula de Al-Qaeda esta advertencia puede tener más visos de realidad como queda demostrado por la resistencia que parece estar aplicando en Tora Bora.
Mir fue el único periodista que se encontró con Bin Laden después de los atentados del 11 de setiembre. Según el periodista, el empresario terrorista le contó que tiene preparado algo mucho más grave que los atentados a las Torres Gemelas.
En tanto, siguen circulando las versiones encontradas acerca de la supuesta muerte del número dos de Al-Qaeda, Ayman al Zawahiri. Un comandante afgano antitalibán la confirmó a través de un walkie talkie, mientras que Hany al Sobi, director del centro «Al Maqrizy», de tendencia islámica con sede en Londres, dijo que el médico Zawahiri hace su vida normal.
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