El cardenal Jorge Bergoglio se pronunció nuevamente contra
el aborto.
El cardenal Jorge Bergoglio hizo ayer un llamado a la sociedad a «cuidar la vida desde el principio hasta el final», cuestionando el aborto y la eutanasia, y cargó contra «la cultura de la muerte», que es «como la maleza». Al hablar en la homilía de la misa central oficiada en el marco de la celebración de la fiesta de San Ramón Nonato, «patrono de la vida», el cardenal dijo: «No tiene que haber un solo chico que no tenga derecho a nacer, que no tenga derecho a ir a la escuela, que no tenga derecho a estar bien alimentado».
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También, el prelado dijo que la sociedad debe estar atenta en esa defensa de la vida, y señaló: «Los cristianos no se pueden dar el lujo de ser 'salames', de ser tontos». Esa frase despertó ayer la vocación de algunos por la interpretación de las palabras del obispo. ¿Se refirió a alguno de los protagonistas de la última crisis de la Iglesia con el video de monseñor Maccarone?
La misa fue oficiada en la parroquia que ayer celebró sus fiestas patronales, hecho que generó una incesante peregrinación de fieles, muchas de ellas mujeres, para pedir por un embarazo o bien agradecer el hecho de haber podido ser madres.
Ese hecho se repite año a año en esta parroquia, consagrada al santo que es considerado como «el patrono de la vida» o el «patrono de las embarazadas». En su homilía, Bergoglio cargó duramente contra lo que desde años viene denunciando la Iglesia como «cultura de la muerte», e hizo referencia a que un escritor define a la vida como «lo más barato, lo que menos cuesta». «Hoy la vida es descartable. Este viejo o esta vieja que no nos sirven, son descartables. Entonces, los colgamos en el geriátrico», se quejó el cardenal, criticando esas actitudes en contra de los ancianos.
También hizo un paralelismo con lo que sucede con los más pequeños, e indicó: «Hay quienes dicen este chico que está en camino molesta, entonces descartémoslo. O este chico que está en casa y no lo puedo educar, que crezca solo, como los yuyos del campo». «La vida es siempre dar y dar. Cuesta lágrimas, pero es lindo. Dar vida, como hizo Jesús, y darla abundantemente», señaló Bergoglio durante la homilía. Subrayó, además, que no se debe permitir «que ninguno de los pequeños se pierda. Que toda vida sea cuidada, que ninguna se pierda».
En la misma línea, recordando pasajes del Evangelio, dijo que ese camino de defensa de la vida «está lleno de lobos, y quizá nos maten por eso. Pero Jesús nos da las fuerzas».
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