¿Bettini, mano negra en causa de "Isabel"?
Enrique Oliva es un periodista experto en política internacional de inobjetable militancia peronista (aunque no para Montoneros). Participó en la resistencia desde 1956. En 1960 fue encarcelado por aplicación del Plan Conintes. En el gobierno justicialista de Cámpora-Perón-Perón, tuvo un alto cargo en «Télam». Se exilió en Francia después del golpe del 76. Desde allí escribió artículos periodísticos bajo el seudónimo de François Lepot. Fue asesor del productor de la película «Evita» que protagonizó Madonna.
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Humberto Linares
«Para nosotros es un caso prácticamente terminado -dice Linares- pues tres de los cuatro peritajes de ADN han dado resultado negativo y así figura en el expediente. Sólo falta que la señora Holgado presente el que ella dice haber encomendado a un instituto privado de Londres.»
«Las pruebas de ADN de la defensa -continúa- se encargaron al Centro Córdoba, un organismo estatal. En cuanto a los peritajes judiciales, uno corresponde al Banco Nacional de Datos Genéticos y otro al Cuerpo Médico Forense, con participación de especialistas del Instituto Favaloro.»
En la despedida le preguntamos al doctor Linares su opinión acerca de la investigación sobre la Triple A. La respuesta fue tajante: «Estoy totalmente de acuerdo en que se busque establecer la verdad y sus responsabilidades».
Un argentino vinculado amistosamente desde hace muchos años a «Isabelita» es el empresario César Neyra (no tiene nada que ver con el abogado de similar apellido). Entre tantos otros peronistas que se han sentido dolidos por versiones sobre la fortuna de la ex presidenta, desconociendo que ha pasado por momentos de graves problemas económicos, dice Neyra «constarle que en temporadas vivía con recursos muy limitados y sola, haciendo todas las tareas de su vivienda, sin ninguna empleada que la acompañara cuando estaba enferma, y caminaba al mercado trayendo los bultos de sus compras».
César Neyra, quien está invirtiendo en emprendimientos importantes en la Argentina, nos comenta -y autoriza a transcribirlos- testimonios sobre «Isabelita». «Sin mediar explicación, la embajada y su titular actual, quien fuera su amigo, la ignoran olímpicamente -cosa que la apenó sin mostrar rencor-, proceder distinto de cuando ella poseía ciertas vinculaciones con gobernantes en el país (Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Eduardo Duhalde). Ahora no es invitada a la representación diplomática, atenciones ocasionalmente aceptadas en tiempos del ex embajador Guillermo Jacovella. Algunas veces solía ir a mi restorán en Madrid (el famoso El Locro) para presenciar espectáculos de folclore argentino que le encantaban.» Y agrega: «Estimo que hoy en día su situación económica no es demasiado holgada, pues la pensión que recibe de Buenos Aires como ex presidenta no es muy importante al traducirse en euros. Una frase muy común en ella es: 'No guardo rencores'».
Por último, entre otros comentarios, Neyra asegura, por habérselo dicho y repetido «Isabelita»: «Puedo desmentir que ella haya cometido alguna vez la grosería que le adjudican de haber tirado fuera de su casa las flores que le envió alguna vez un ex presidente argentino».




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