15 de julio 2005 - 00:00

Bielsa minimizó los roces con Uruguay por las plantas de celulosa

El gobierno salió hoy a aclarar que no están afectadas las relaciones diplomáticas con Uruguay por la construcción de plantas de celulosa en el vecino país, a orillas del río Uruguay, pese a que las autoridades de ese país ratificaron la continuidad del emprendimiento.

El canciller Rafael Bielsa dijo esta mañana que "no está lesionada en lo más mínimo" la relación con Uruguay luego del conflicto que se disparó con ese país por la instalación de las plantas en la localidad uruguaya de Fray Bentos, frente a la ciudad argentina de Gualeguaychú.

Bielsa aclaró que su "mal pronóstico" se refiere a la posibilidad de encontrar una resolución bilateral al problema y reafirmó que ninguna de sus palabra debe ser interpretada de manera que pueda "perjudicar la relación con Uruguay", al que definió como "un país entrañable".

El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, aclaró que la instalación de las empresas papeleras "sigue firme", pese a la polémica diplomática desatada entre ambos países.

Las declaraciones de Vázquez fueron ratificadas más tarde por el canciller de Uruguay, Reinaldo Gargano, quien enfatizó que "la construcción de las plantas no tiene marcha atrás", en virtual respuesta a las declaraciones de Bielsa.

El funcionario argentino había admitido ayer que existe "un punto de roce" con el gobierno de Uruguay por la construcción de las plantas de celulosa y que la solución del problema "no tiene buen pronóstico".

Gargano, su par uruguayo, señaló esta mañana que Uruguay "está muy tranquilo en cuanto tenemos capacidad técnica para controlar las plantas" y evitar problemas de contaminación, cuando ambas estén produciendo.

En declaraciones radiales, Gargano recordó que "existen dos estudios de impacto ambiental, realizados por el gobierno anterior que autorizó la construcción, que son muy meticulosos sobre el funcionamiento de las plantas".

Dijo que su país "estudia meticulosamente cada emprendimiento industrial porque nuestra ley así lo exige" y recordó que se "realizaron audiencias públicas donde todos tuvieron libertad para opinar" sobre la construcción de las dos plantas de celulosa.

Gargano desmintió que la Corporación Financiera Internacional (CFI), haya suspendido el financiamiento de la construcción de las plantas y señaló ese organismo está estudiando los dictámenes de impacto ambiental que realizó el gobierno uruguayo para decidir si aprueba el financiamiento.

Gargano dijo que Uruguay "ha tenido un cuidado extraordinario" al aprobar la construcción de las plantas y recordó que su país "es reconocido internacionalmente como país natural", una de las más altas calificaciones a nivel mundial en materia de medio ambiente.

Explicó por último que la comisión mixta formada por técnicos de ambos países acordó que en 180 días se realizará un estudio de hipótesis del impacto ambiental del complejo celulósico.
 

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