Moscú (ANSA, Reuters, EFE, AFP) - Rusia y Gran Bretaña no apoyarían eventuales ataques a Irak en el marco de la actual guerra contra el terrorismo, lo que podría provocar la ruptura de la actual coalición liderada por Washington.
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En tanto, la Liga Arabe y el canciller sirio Faruk Chara advirtieron que un posible ataque aliado contra un país árabe sería «un error mortal», luego de que aviones de guerra estadounidenses atacaron ayer un objetivo de la defensa antiaérea iraquí, lo que dejó al menos un herido.
Según Rusia, la hipótesis de implicar a Irak en acciones militares es «injustificada y peligrosa», afirmó el vicecanciller Aleksandr Saltanov. «Desde hace días algunos medios de comunicación internacionales escriben sobre el posible uso de fuerza contra Irak, y esto nos preocupa», señaló Saltanov.
Para el diplomático ruso, esa hipótesis pondría en riesgo «la preparación de la coalición internacional antiterrorista» y, en particular, la adhesión de los países árabes moderados. En ese sentido, la Liga Arabe declaró en rueda de prensa que «la posición árabe decidida colectivamente es que no podemos aceptar o participar en un ataque contra un país árabe».
Un ataque contra Irak «significaría el fin del entendimiento (entre los países árabes y la coalición antiterrorista dirigida por los EE.UU.) sobre la forma de luchar contra el terrorismo», añadió su secretario general Amr Mussa.
«No aceptaremos ningún ataque contra otro país hermano. Una operación militar de este tipo tendría consecuencias a las que sería muy difícil poner fin», advirtió por su parte Chara, en Beirut, tras reunirse con el presidente libanés Emile Lahud.
El ministro añadió que «tanto Europa como los Estados Unidos son conscientes de esto. Sería un error mortal».
Los Estados Unidos han advertido que su actual operación bélica en Afganistán es sólo el comienzo de su campaña para erradicar el terrorismo internacional, y han apuntado a organizaciones islámicas con sede en países como Irak, Siria, Líbano o Sudán.
De hecho, durante la jornada, el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, confirmó que Al-Qaeda, la organización de Osama bin Laden, tiene bases en Somalia, mientras el subsecretario de Defensa, Paul Wolfowitz, insistió en que los EE.UU llevarán la guerra contra el terrorismo a cualquier país que lo promueva.
Según una reciente encuesta de la Universidad de Maryland, seis de cada diez estadounidenses apoyan el envío de tropas a Irak.
Pero Gran Bretaña afirmó que no tiene planes de extender la guerra más allá de Afganistán. El subsecretario de Relaciones Exteriores, Ben Bradshaw, declaró que «no serán llevadas acciones militares contra países sin pruebas de que estén involucrados con el terrorismo».
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