Blanqueó Solá proyecto de ser el vice de Kirchner

Política

Néstor Kirchner debería meditar cómo y cuánto se respetan sus órdenes. Ultimamente dijo -y como refuerzo mandó a decir- que no quiere ruidos políticos (léase postulaciones, actos, operaciones) hasta fin de año o, en lo posible, hasta bien entrado 2007.

Pero nadie cumple. En el ring político no se habla de nada que no tenga que ver con candidaturas, alianzas en trance y enemistades, añejas y recientes. Faltan 16 meses para votar -si es en octubre-, pero por el revuelo parece que esta medianoche hubiese cierre de listas.

La Plata (la ciudad, se entiende) es el origen de todas las tempestades. Unos porque quieren mudarse allí, otros porque quieren dejarla -disparados hacia arriba-; los más porque, sin Eduardo Duhalde, entienden que en la provincia se diseña el poder futuro.

Una lluvia de datos, percepciones y sospechas pusieron en rojo los termómetros de la Casa Rosada y del Palacio de la calle 6 platense. A continuación, lo más relevante:

  • Felipe Solá se anotó ayer como candidato a vicepresidente. Ante la consulta de un periodista, no podía decir otra cosa que lo que dijo: que le «gustaría» ser el compañero de fórmula de Kirchner en 2007, aunque luego se lanzó a interpretar que la lógica indica que el patagónico va a reelegir el próximo año. Es inevitable el planteo del gobernador que ante esa posibilidad -la de ser vice- se convierte en una figura más previsible. Cada mañana, el gobernador lapida a sus íntimos con un mismo tormento: se siente sin destino político, se queja de que «Kirchner es el gobernador del conurbano» y de que su futuro es incierto. La alternativa de ser vice -butaca en la que la Casa Rosada anota también a José Manuel de la Sota y al radical Julio Cobossería un bálsamo para el gobernador y serviría para pacificar a unos de los actores de la contienda en la provincia donde Kirchner debe, sí o sí, comprar tranquilidad.   

  • Solá tiene entre sus expectativas que un dirigente de su entorno continúe como gobernador -se refiere a Florencio Randazzo- pero, sobre todo, su principal deseo es que lo premien con una especie de vindicación histórica por haber desafiado al duhaldismo. Un lugar en la fórmula presidencial implicaría, de más está decir, ese reconocimiento que considera que le adeudan. Solá disfruta como pocos el aplauso: se notó, ayer, en Mar del Plata, cuando el jefe de la UOM Antonio Caló lo invitó al cierre del Congreso de los metalúrgicos en esa ciudad, y lo sentó junto a Hugo Moyano y Saúl Ubaldini.

  • Pero como eso está lejos de resolverse, en el felipismo y en el ultrakirchnerismo, la preocupación es «contener» al gobernador para que los meses que le quedan de gestión no sean desordenados, víctima del síndrome del pato rengo y de la enardecida pulseada entre los aspirantes a sucederlo. Quizá por eso, cada tanto, el comisario político de Kirchner, Carlos Julio «Cuto» Moreno, desempolva la versión Cristina gobernadora. Lo dijo el miércoles, ante diputados del FpV bonaerense: «Hay algunos candidatos que pueden ser, como Florencio, Aníbal, Pampuro o Balestrini. Pero yo creo que la síntesis es Cristina y voy a empujar para que sea ella». No es cristinismo lo que motiva a «Cuto» sino la presunción de que postular a la primera dama adormece la disputa entre los demás pretendientes y, de ese modo, cumple el pedido de su jefe: que se morigere la pelea en la provincia, que estalle con una chispa como la que lanzó el anibalista Villordo al eslabonar un rosario de críticas rancias contra Solá.

  • Consejo

  • Pero lo que «Cuto» quierefrenar, Kirchner lo incentiva. El lunes, el Presidente recibió al intendente de La Plata, Julio Alak. «Hacete conocer, salí a caminar pero no hagas ostentación», el patagónico le mostró una foto del paraíso al platense que, gentil con los Kirchner, hace tiempo puso a dos empleados de su confianza a atender las demandas de Ofelia, la madre de Cristina, que todavía vive en Tolosa. Para Alak fue un renacer: golpeado en su ciudad, el alcalde se retiró de la Casa Rosada feliz con el respirador político que le regalo el presidente. Una semana antes, dos ministros, habían escuchado al patagónico intrigado sobre el tema: «¿Y qué hacemos con Alak?». Parece que encontró la fórmula: la mejor forma de escapar de un laberinto es por arriba, debe haber pensado Kirchner y mandó al «Turco» a inscribirse como precandidato a gobernador o a vice.

  • Entretanto, con indicaciones precisas de la Casa Rosada, «Cuto» se dedicó a otra tarea: establecer vínculo permanente con José María Díaz Bancalari, nadie sabe si para contenerlo o vigilarlo (quizá para ambas funciones). Tuvieron una larga charla la semana pasada, que alimentó las sospechas de que juntos conspiraban contra Agustín Rossi, pero la verdad es otra: Bancalari y Rossi son más amigos de lo que dicen ser y a «Cuto», que se cree el presidente en las sombras del FpV, no le gustan las amistades que lo puntean. Por eso, ante cuarenta dirigentes kirchneristas, llamó «a fortalecer el Frente para la Victoria», «no dejar sueltos a los sin techo ( dirigentes que fueron candidatos del FpV en distritos duhaldistas y ahora están a la deriva)» y prepararse para «copar el PJ y reformularlo». La frase fue la siguiente: «El peronismo debe pasar a representar el resultado de las elecciones» que ganó el kirchnerismo y perdió el duhaldismo de Díaz Bancalari, a quien «Cuto» le reprochó que convocó al PJ a Olavarría, distrito donde gobierna el único intendente radical que apoya a Kirchner -Helios Eseverriquien además estaba recuperándose de una dolencia. «Fue muy inoportuno», se quejó el gendarme Moreno.   

  • ¿Tiene alguna relación ese ataque con que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, invite a cenar a diputados como Juan Garivoto, Julián Domínguez y Osvaldo Mércuri, todos duhaldistas reconvertidos? Si alguien interpreta, sui géneris, que explica la interna kirchnerista, no está muy equivocado: también justifica parte de la embestida de «Cuto» y su «Obelix», el diputado Dante Dovena, contra el santafesino Rossi, porque éste responde sin miramientos al Fernández porteño. Quizá por la misma razón, ahora «Cuto» instaló al matancero Balestrini en su vitrina de preferidos.   

  • Más allá de esas riñas, Alberto repite el libreto «Cuto», en lo referido a que el peronismo debe garantizar la gobernabilidad en el Congreso y colaborar en la provincia para que el tiempo de mandato que le resta a Solá sea sin sobresaltos. Es decir: en el mediano plazo, el kirchnerismo y el neokirchnerismo tenderán a fusionarse en un solo bloque legislativo. Más adelante, el jefe de Gabinete dará su opinión sobre la posibilidad de que Solá sea vice de Kirchner en 2007. ¿ Repetirá la frase que una vez le dijo a Aníbal Ibarra cuando éste le informó que su segundo sería Jorge Telerman? Aquella vez, sonrió y le dijo al destituido: «Aníbal: todos tenemos derecho a tener nuestro propio Ruckauf».

    P. I.
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