Los senadores peronistas se olvidaron por un día de maldecir a Carlos Chacho Alvarez y salieron anoche a cargar duro contra Eduardo Duhalde. Cambiaron de blanco, pero no de motivos. Al postulante a una senaduría por Buenos Aires le reprocharon, precisamente, haberse mimetizado con Alvarez en el rubro «ética y buenas costumbres» del Congreso.
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En un comunicado que sonó a advertencia para otros caciques partidarios ensañados con el Senado (léase Carlos Ruckauf), rechazaron las «insólitas expresiones» que el ex gobernador le plagió a Chacho sobre la inconveniencia de que los actuales integrantes de la Cámara Alta aspiren a renovar mandatos, tras el escándalo por las supuestas coimas.
La bancada opositora «reiteró que ninguna opinión subjetiva e interesada puede ejercer un poder calificado de veto», en reemplazo del «voto popular». Luego de esta generalización, apuntó con nombre y apellido a Duhalde y recordó que, en su momento, «no sólo apoyó la reforma laboral que hoy condena», sino que, además, «dialogó personalmente» con Fernando de la Rúa para «acordar algunos textos» y concurrió al Senado para instar a votarla. Con cierta ironía, atribuyeron el cambio de opinión a «las encuestas» que, en aquella instancia, «indicaban que correspondía» avalar la nueva ley y ahora señalan «lo contrario». José Luis Gioja y compañía concluyeron que «la mejora en la calidad institucional que todos deseamos... no vendrá de la mano de ningún elector 'calificado'». Durante la reunión de bloque de la víspera, Gioja trató de morigerar el tono del borrador que fogonearon el jujeño Alberto Tell y el entrerriano Augusto Alasino, no sólo porque sus funciones de jefe de bloque se lo exigen sino también por su cercanía con Ruckauf. Compañeros de ruta
Algo similar sucedió con otros senadores identificados, sobre todo en la campaña del '99, con Duhalde como el neuquino Daniel Baum, quien terminó acoplándose a las firmas de Gioja, Eduardo Bauzá (Mendoza), Carlos Corach (Capital Federal), Julio Humada (Misiones), Remo Costanzo (Río Negro), Hugo Sager (Chaco), Eduardo Menem (La Rioja), Beatriz Raijer (Córdoba) y los salteños Julio San Millán y Emilio Cantarero, entre otros. Curiosamente, Ramón Ortega no titubeó en fustigar a su ex compañero de fórmula y algunos maledicentes comentaron que incentivó el «paper». JorgeYoma, alineado con el actual mandatario bonaerense, optó por retirarse a tiempo, más interesado en su campaña en La Rioja por la renovación de la banca. Lo hizo después de aportar sus conocimientos jurídicos a la discusión sobre la continuidad de Pedro Pou en el Banco Central. Esa cuestión -consensuaron por unanimidad los presentesdebe ser resuelta por el Poder Ejecutivo.
En un convincente alegato delante de sus compañeros, Tell reivindicó una réplica individual de Alasino a las descalificaciones del cacique de San Vicente. «Es cierto lo que dijo el Choclo, nosotros lo bancamos como candidato a presidente, a pesar de que también se lo vinculaba con las drogas», clamó el jujeño.
Uno de los presentes, desde el anonimato, recordó que «durante la gestión duhaldista en la vicepresidencia desaparecieron 5 mil pasajes y se llegó a montar una agencia de turismo acá mismo». Tell agregó que «él, Raúl Alfonsín que lo tuvo aquí a Víctor Martínez y el ñoqui Chacho se quieren presentar como la renovación del Senado, cuando ya estuvieron; esto hay que decirlo».
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