Alberto Iribarne, el ministro de Justicia, tal vez deba dar explicaciones al comando de campaña del gobierno nacional: en plena faena proselitista, Juan Carlos Blumberg salió a enfrentar al oficialismo por la decisión de esa cartera de suprimir el régimen de trabajo carcelario que él había formulado en su petitorio el año pasado. «No puedo entender lo que pasa, era gente que estaba haciendo un trabajo maravilloso, encomiable. Aparte, hace una semana que me entrevisté con el ministro Iribarne, le conté lo bien que estaba trabajando ese programa y me aseguró que iba a seguir adelante, que era una prioridad, y ahora me vengo a enterar de que quedó totalmente desarticulado», dijo Blumberg.
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El responsable directo de la medida es un experto en cárceles, sólo que con criterios distintos de los del titular de la Fundación Axel. Se trata del abogado Alejandro Slokar, secretario de Política Criminal que está enrolado en la corriente abolicionista del juez de la Corte Eugenio Zaffaroni. «Está entrando gente al ministerio como Slokar, que no le hace bien al trabajo que estamos haciendo, que tiene ideas muy distintas que no están relacionadas con sociabilizar al preso, porque no cree en las cárceles», sentenció Blumberg. En su respaldo -o en oposición a Slokar- salió la ex coordinadora del programa desactivado Marcela Rumi, quien elogió el sistema adoptado y consignó que «la totalidad de los guardapolvos que vendió Carrefour este año fue elaborado por los presos y hasta las panaderías vendían sus productos». Informate más
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