22 de septiembre 2005 - 00:00

Buenos Aires: candidatos flojos de papeles complican cierre

Dirigentes con custodia policial,«clones», candidatos caídos y un océano de apodos aportan detalles pintorescos -y no tanto-al plazo que, por ahora, vence la medianoche del viernes, para presentar los modelos de boleta que los partidos pondrán en el cuarto oscuro el 23 de octubre en la provincia de Buenos Aires.

Según el calendario electoral, ese trámite debe completarse mañana, pero ayer apoderados de la UCR y el PJ evaluaban solicitar una prórroga a la Justicia electoral, para que el cierre se demore al menos por 24 horas.Motivo: problemas de papeles con algunos postulantes.

A pesar de eso, los partidos pulsean para despejar las dudas sobre candidatos que, sorpresivamente, se «retiraron» en el último tramo, mientras que los leguleyos partidarios se embarcan en pulseadas legales sobre la utilización de nombres y logos. Datos para seguir:

• La renuncia de candidatos, arguyendo razones diversas, se convirtió en otro elemento de campaña. Hay en todos lados: en 9 de Julio, siete postulantes del Frente para la Victoria, todos llegados del peronismo, renunciaron por diferencias con un candidato-piquetero. En Vicente López, en tanto, algunos anotados -entre ellos Gisela Oliva, hija de Ezequiel «Negro» Oliva en la lista del PJ se « bajaron» porque la chichista Silvia Martínez pactó, sin consultarlos, con Luis Patti para que Antonio Rattín quede como primero en la lista de concejales. Los disidentes empapelaron el barrio de la diputada con referencias mordaces y ésta denunció amenazas. Consecuencia: anoche Martínez tenía custodia policial en su casa.

• Pero lo más crítico era, anoche, la flojera de los papeles de algunos candidatos.
Tanto la UCR, como el PJ y el Frente para la Victoria debían corregir datos de sus postulantes y, ante la brevedad del plazo -deben presentar los modelos de boleta el viernes-ayer el apoderado radical
Rafael Novelloanunció que hoy pediría una postergación del plazo, que podría acompañar el PJ e, incluso, el FpV. Por lo pronto, la solicitud sería de 24 horas y en el juzgado de Manuel Humberto Blanco no habría trabas para otorgar ese plazo de gracia.

• En realidad, una vez más la Junta Electoral provincial cambió, imprevistamente, las reglas. Ocurrió antes cuando modificaron el régimen para autorizar alianzas; ahora no toman como válidas las declaraciones sumarias para certificar el domicilio de los candidatos que tienen, en su DNI, otra dirección. Por eso, varios postulantes a nivel local permanecían ayer «caídos» de las listas, inhabilitados por la Justicia electoral. Todos tuvieron que correr a buscar otra certificación de domicilio y, temiendo no poder llegar con el tiempo, pedirán la prórroga.

• Por otro lado, el FpV remaba ayer para impugnar la postulación de
Cristina Fernández y Edgardo Kirgner, dos dirigentes que se anotaron --evidentemente-para intentar capturar votos con la fama de otros. Para el kirchnerismo es una «maniobra burda» para «confundir a los votantes». «Esa» Cristina y «ese» Kirgner se inscribieron como candidatos por dos partidos, el Renovador Federal y el de Convocatoria e Integración Ciudadana. Eso, entienden en el comando kirchnerista, transparenta que es para quitarle votos a su lista, ya que, al ser postulantes por dos partidos distintos, los votos se dividen. Tuvieron un primer logro: ayer la Justicia tumbó la candidatura de Kirgner porque no podía probar que vivió, durante los últimos dos años, en la provincia de Buenos Aires, condición para ser candidato. . Por otro lado, el kirchnerismo decidió -como informó anteayer este diario-destacar en letra grande el apellido Kirchner más que el Fernández en la boleta que encabeza la primera dama Cristina Fernández de Kirchner. En ese mismo pliego figurará el ministro de Defensa, José Pampuro, que, como candidato a segundo senador, aparecerá mencionado por su apodo: «Pepe».

• En cuanto a apodos y apellidos, el peronismo bonaerense no irá a la saga. La candidata a senadora
Hilda Beatriz González aparecerá en las boletas mencionada por su apodo referencial, Chiche, y su apellido de casada: Duhalde. Es el único modo de que el gran público sepa de quién se trata. Pero Chiche no reniega de esa portación mientras Cristina sí lo hizo en el Congreso del PJ de marzo 2004 y en su lanzamiento en el Teatro Argentino de La Plata, donde reclamó ser valorada por su propia identidad. Mala noticia para ella: en la afichería y en las boletas del FpV, aunque no desaparecerá el Fernández, Cristina aparecerá mencionada como Kirchner.

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