13 de agosto 2007 - 00:00

Buscan que Telerman se vaya dejando más deuda

El jueves de esta semana es el último plazo que se impone la Legislatura porteña para sancionar dos temas clave en el Presupuesto 2007 de Jorge Telerman. Se trata de la readecuación de las cuentas para que, como le pide Mauricio Macri, queden equilibradas a fin de año, y de la aprobación de un plan de facilidades de pago para todos los impuestos porteños en mora antes del 1 de enero pasado.

La semana pasada, la Legislatura postergó la aprobación de la moratoria con la idea de sancionar los dos proyectos juntos que envió el ministro de Hacienda, Sergio Beros. Pero los diputados no aceptan el recorte de gastos que propone Telerman, el que incluiría frenar obras en escuelas y equipamiento de hospitales como la ex Casa Cuna.

Por eso, el miércoles pasado visitaron a Beros los titulares de la Comisión de Presupuesto -el kirchnerista Juan Manuel Olmos y el macrista Diego Santilli- para acercar propuestas.

La idea que se conversó allí fue que las cuentas que no cierran se salden con fondos del Banco Ciudad de Buenos Aires, la entidad crediticia del Estado porteño.

Sin embargo, los legisladores están exigiendo al Gobierno porteño que primero envíe un detalle claro de cómo se conforman los casi $ 300 millones que Telerman quitaría de obras y equipamiento. Por ahora, la enumeración ha sido informal y no por escrito.

Una vez que el listado sea considerado por los diputados, si aún no están de acuerdo con el achicamiento de gastos, la solución pasaría por el Banco Ciudad.

La propuesta será puesta a consideración esta semana en la comisión y, si hay acuerdo, sería así como se aprobará en la sesión ordinaria el proyectomodificado de Telerman. El financiamiento del cual se habla es de $ 300 millones. El resto, para completar los $ 600 millones en rojo, surgirá del plan de facilidades de pago, entre otros recursos.

La solución que se analiza en estos días es obligar al Banco Ciudad a devolver $ 200 millones de un viejo ingreso que recibió la entidad. Fue cuando, durante la administración de Fernando de la Rúa, se emitieron los bonos Tango -que aún no se cancelaron- para hacer frente a deudas y una parte se destinó a capitalizar el banco.

  • Préstamo

    A esos $ 200 millones se les agregarían otros $ 100 millones, pero en carácter de préstamo de la entidad al Gobierno porteño.

    Con esa cifra, Telerman solucionaría un problema inmediato de caja que aseguran los legisladores que tiene en la actualidad. Desde el principio, tras las elecciones porteñas que derrotaron al jefe de Gobierno, Beros propuso emitir deuda para cubrir los $ 600 millones que fundamentalmente representan el aumento de sueldos a la administración pública -incluidos maestros y médicos- y el subsidio a las escuelas privadas -en 90% católicas- producto también de la suba en los salarios docentes.

    Ni el macrismo ni el kirchnerismo estuvieron de acuerdo en votar a favor de la emisión de nuevos bonos. Sin embargo, ahora aprobarían un endeudamiento pero en forma de crédito del banco estatal porteño. Una pirueta que en otros distritos funciona a la inversa: las provincias que no tienen banco propio suelen no endeudarse porque les sale caro tomar créditos externos y terminan en cambio restringiendo y eficientizando el gasto. Uno de los casos es Santa Fe, que privatizó su banco estatal y hoy no tiene déficit, en parte porque no le debe a su banco.
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