21 de julio 2014 - 00:33

Caló solicitó al Gobierno modificar Ley de Impuesto a las Ganancias

Capitanich recibió en la Rosada a Caló.
Capitanich recibió en la Rosada a Caló.
"Directamente le pedimos al gobierno que modifique la Ley del Impuesto a las Ganancias", afirmó el titular de la CGT, Antonio Caló, en diálogo con ámbito.com . "Mientras tanto solicitamos que se eleve el piso de Ganancias", precisó el dirigente metalúrgico. La reunión -que duró apenas una hora y media- se llevó a cabo en el despacho del Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, a cual se sumó el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. La comitiva sindical fue completada por el estatal Andrés Rodríguez, el taxista Omar Viviani y el mecánico Mario Manrique

La respuesta que se llevaron los dirigentes gremiales por parte de Capitanich fue que el Gobierno estaba abocado a resolver el problema con los fondos buitre. "Dennos unos días y les haremos saber nuestra respuesta", aseveró el funcionario. 

"Vamos a esperar y luego, en función de la respuesta oficial, la CGT analizará el camino a seguir", anticipo Caló. Cabe recordar que la falta de actualización de este impuesto provoca que la GGT de Hugo Moyano y la Azul y Blanca de Luis Barrionuevo definieran un paro para la primera quincena de agosto. En tanto, Hugo Yasky de CTA (afín al Gobierno), quien será recibido por Capitanich este miércoles, ya anunció una marcha para el 4 de agosto. 

El problema de las suspensiones o despidos en numerosos sectores productivos o el elevar el salario, vital y móvil no fueron temas tratados en este encuentro, aseveró Caló.

Es de suponer que el hecho de no haber puesto sobre la mesa estos tópicos podría llegar a ser parte de la estrategia a definir en función de la respuesta del Gobierno al pedido de Ganancias. Actualmente, según fuentes sindicales, tributan el impuesto unos 1.200.000 trabajadores. 

Que la CGT considere este tema como prioritario se explica en que la carga del tributo sobre los sueldos de los trabajadores en relación de dependencia llega en el año en curso a un récord para las últimas décadas. Esto es así porque los salarios suben como consecuencia de la inflación, pero no hay un mecanismo anual y automático de ajuste de los parámetros que sirven para determinar el monto del impuesto a pagar por los trabajadores en relación de dependencia (mínimo no imponible, deducciones especiales, cargas de familia, montos que definen tramos de escala, etc.). 

La razón por la cual la Central Obrera directamente pide una nueva Ley de Impuesto a las Ganancias y no elevar el piso se explica por no bastar con actualizar anualmente el mínimo no imponible y las deducciones del impuesto, sino que además los montos que sirven para definir las escalas de alícuotas a aplicar no se han modificado en más de dos décadas.

Estos datos surgen de un trabajo de Fundación Mediterránea donde toma los sueldos en valores constantes actualizados a 2014, es decir descontada la inflación. Esto quiere decir que los trabajadores no han ni reducido ni aumentado su poder adquisitivo en todo el período considerado.

Si no hay modificaciones, para un trabajador soltero que se lleve en mano unos $ 13.000 mensuales, el Estado le resta vía impuesto a las Ganancias casi un 6%. Para un asalariado soltero con ingresos en la mano de $ 16.600, el Estado se le lleva casi el 10%. Y para el caso de alguien -también soltero- con un ingreso en la mano de unos $ 29.000, el Estado se queda vía Ganancias con más de la quinta parte. 

Para un casado con dos hijos con ingresos en la mano de $ 16.600, el Estado se le lleva casi el 5%. Y para el caso de alguien, también casado con dos hijos con un ingreso en la mano de unos $ 29.000, el Estado se queda vía Ganancias con el 18%. 

• Trabajar para el fisco

Otra forma de ver el problema es calculando cuántos días tiene que dedicar un trabajador para pagar el impuesto a las Ganancias durante el año. De acuerdo al trabajo de Fundación Mediterránea, para un empleado soltero que se lleve en mano unos $ 13.000 mensuales, pagar el impuesto a las Ganancias le representa 21 días de trabajo, cuando en 1998 no tributaba nada, siempre por el mismo salario en términos de poder adquisitivo.

En tanto, un trabajador soltero que se lleva $ 29.000 en la mano debe destinar 75 días de trabajo para pagar el impuesto, cuando en 1998 eran sólo 13. En el caso de los casados con dos hijos, para un ingreso en manos de poco más de $ 13.000, el trabajador debe destinar 5 días completos de trabajo para pagar el impuesto, cuando en 1998 no tributaba. Para el casado con un sueldo de bolsillo de $ 29.000, se requieren 66 días de trabajo, contra sólo 9 de 1998.

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