23 de julio 2003 - 00:00

Camaño compensa viaje de la Sra. de Kirchner

"Hola, feliz día del amigo." Eduardo Camaño escuchó una voz en el teléfono que le resultaba familiar. Era el domingo a la tarde. «¿Quién habla?», interrogó a su interlocutor. «¿No me reconocés, soy Kirchner?», sonrió el Presidente desde el auricular.

«Ah, Néstor, ¿cómo andás?»,
se despertó el titular de la Cámara baja. «Te agradezco el llamado», siguió el duhaldista de Quilmes. «¿Estás en Río Gallegos?», preguntó. «Sí, pero no me agradezcas nada; te hablo porque quiero invitarte a Washington: salimos el miércoles, ¿venís?», lo convidó sin mayores trámites el primer mandatario. Camaño aceptó de inmediato.

La invitación llegó justo cuando Camaño y su líder, Eduardo Duhalde, defienden las nominaciones de Ramón Puerta en Misiones y del porteño Mauricio Macri, en lugar de seguir la inclinación del patagónico por Carlos Rovira (peleará la reelección por afuera del partido) y, vía Alberto Fernández, por el frentista Aníbal Ibarra. Seguramente, el jefe de Gabinete -que integra el contingente a EE.UU.- y Camaño hablarán de estas cuestiones, delante de Kirchner. La idea es limar asperezas y mostrar unidad.

•Versiones

También es oportuno el convite por razones institucionales. En el Congreso, arreciaban versiones de que, a fin de año, habría cambios en la conducción de Diputados. Los rumores señalaban que Camaño podría ser desplazado por José María Díaz Bancalari, hoy el mayor exponente parlamentario del duhaldismo kirchnerista, o bien por Alfredo Atanasof, quien volverá a la banca gracias a las elecciones bonaerenses del 14 de setiembre.

Bancalari
, sobre todo, venía tejiendo desde hace meses su promoción a la jefatura del bloque (algo que ya logró, merced al buen diálogo con las parcelas intestinas y al acercamiento con el sucesor de Duhalde), como plataforma de lanzamiento a la presidencia de esta ala parlamentaria. Camaño, tercero en la línea sucesoria -detrás del vice Daniel Scioli y el presidente provisional del Senado, José Luis Gioja-, tendría asegurada la continuidad desde diciembre, y no sólo por haberse montado al Tango 01, rumbo a Estados Unidos.

•Ley tácita

El quilmeño secunda a Hilda Chiche Duhalde en las boletas de candidatos del PJ de Buenos Aires. Atrás de Camaño, se ubican Atanasof y Díaz Bancalari, quien estuvo a punto de quedar afuera de la ristra que competirá en menos de 2 meses (querían conformarlo con la senaduría provincial por San Nicolás).

En la Cámara baja, se dice que hay una ley no escrita desde la restauración de la democracia, en 1983, que adjudica la titularidad del cuerpo a un legislador bonaerense. La excepción fue el radical porteño Rafael Pascual, quien sucedió al peronista Alberto Pierri (10 años, entre 1989 y 1999) y a Juan Carlos Pugliese (UCR). Camaño, en todo caso, retomó la tradición, pero «rompió las P», tal cual bromean sus amigos en alusión a las iniciales de sus predecesores.

Siguiendo esa línea argumental, y con el justicialismo en el poder, existe consenso en que el ocupante de esa silla lo designa Duhalde. Es más, ayer se decía en los pasillos del palacio de las leyes que «Camaño es Duhalde», frase que nació durante la transición de fin de año de 2001. En plena crisis institucional, cuando renunciaron Adolfo Rodríguez Saá y el presidente provisional del Senado, Ramón Puerta, Camaño se hizo cargo del Poder Ejecutivo y facilitó la elección del ex gobernador como presidente designado en asamblea parlamentaria.

Hay otros factores que explican por qué
Kirchner considera amigo al responsable de Diputados. En 1998, Camaño fue el principal obstáculo para que el menemismo impusiera en el Congreso otra reelección. Eso lo saben Carlos Menem y el santacruceño (fue testigo privilegiada su esposa, Cristina Fernández, entonces diputada). Más recientemente, vía cumbres partidarias, contribuyó a neutralizar la realización de internas abiertas en el PJ para definir la candidatura presidencial de 2003. Así las cosas, ayudó a habilitar el mecanismo que quería Duhalde (y favorecía a Kirchner): que todos los aspirantes peronistas fuesen por afuera a competir, directamente, en las generales.

De cualquier manera, siempre hay gente molesta. En la víspera,
algunos legisladores del oficialismo y de la oposición -en especial, senadoresmascullaban cierta bronca porque Kirchner limitó su comitiva a Camaño y a su propia cónyuge (senadora, pero cumple el papel de primera dama), en lugar de hacer como sus antecesores y subir al avión presidencial a representantes de todas las bancadas, según la oportunidad.

En las comitivas anteriores (
Menem y Fernando de la Rúa), nunca faltaban gobernadores, ahora también ignorados en las nóminas de invitados. Al periplo europeo, por ejemplo, sólo pudo subir Héctor Icazuriaga (Santa Cruz), asistido por su seguro continuador, el actual jefe de la SIDE, Sergio Acevedo. La dupla trajo un crédito para viabilidad de proyectos (los destinarán a turismo) por 250 mil euros, además de la eventualidad de exportar corderos a Gran Bretaña, que envidian colegas del interior.

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