Terminó en un escándalo ayer la reunión de ocho sectores peronistas que reclamaban en la sede Capital del PJ por la realización de las internas partidarias. Un grupo de militantes rompió un retrato de Carlos Menem que posaba como fondo en la pared del estrado, donde los distintos oradores ponían entusiasmo por la apertura de las urnas, un trámite que difícilmente se realice. Daniel Peña, uno de los candidatos a diputado nacional por la lista que integra el sector de Claudia Bello, subió a la tarima para hacer su discurso, y lo que primero que se le ocurrió fue pedir que se quitara el cuadro de Menem que estaba colgado en el medio de uno de Evita y otro de Domingo Perón. La propuesta recolectó inmediatamente opositores y adherentes hasta que un militante descolgó la imagen cuando Juan José Minichilo, organizador de la tenida como candidato a presidir el partido en una boleta lista de empresarios y sindicalistas hacía un aparte para las cámaras de TV que se distrajeron por un momento del forcejeo que se produjo para salvar el cuadro. El retrato cayó al piso y el ruido de los vidrios rotos hizo girar a la TV que dejó a Minichilo hablándole a nadie.
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«Yo propuse quitar el cuadro para que no pareciera un acto menemista y además porque era más grande que el de Perón y Evita», justificó Peña.
En otro sentido, el candidato dijo que estaría dispuesto a formar una lista de unidad con un nombre de cada boleta, una ecuación difícil de resolver con más de 10 listas que aspirar a la frustrada competencia. Desde que Ana María Mosso asumió la semana pasada como interventora de la sede porteña del peronismo, intenta hacerles entender a los postulantes que el cronograma electoral está fuera de todo plazo reglamentario y que la mejor manera de una digna elección del PJ en el distrito es la lista de consenso. Todos se oponen y pidieron, como ayer ocho de las listas, que se abran las urnas.
Las boletas que aparecen más fuertes en la compulsa son la de Gustavo Béliz e Irma Roy, contra la de Minichilo que promueve al empresario Pablo Challú como senador y al taxista Omar Viviani como candidato a diputado nacional.
Le sigue la de Bello y un surtido de distintos orígenes como la de Luis Santos Casale. Daniel Scioli, en cambio, decidió no presentarse en desacuerdo a todos los pasadizos por los que había pasado la convocatoria a la interna pautada para el 5 de agosto próximo, y así dejó más libre el camino al recientemente regresado Béliz. Este, sin embargo, nunca dejó de atender otra posibilidad de llegar como candidato a senador en octubre, por eso dejó su partido vecinal Nueva Dirigencia en manos del legislador Lucio Ponsa Gandulfo una vez que ordenó al resto de sus acólitos afiliarse al peronismo. Béliz esperará hasta último momento para anunciar que competirá otra vez por fuera del PJ, lo que haría con el sello ND o PAIS, cuyo apoderado es el ex bordonista Gerardo Conte Grand del bloque de Roy.
Anoche, Mosso mantenía con esa boleta una reunión para tratar de llegar a un acuerdo electoral entre todos los sectores, al que son más cercanos los roysistas que los belicistas, aun cuando la dispersión de boletas peronistas en octubre le haría perder votos al ex ministro de Carlos Menem.
Además de estar vencidos los plazos (el viernes debían haberse oficializado las boletas para la interna), en el PJ Capital reclaman dinero para poder hacer las elecciones: se quejan porque el Ministerio de Interior no les giró $ 200.000 que les corresponden por votos y con ese reclamo mantienen deudas de sueldos desde hace tres meses.
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