9 de abril 2003 - 00:00

Capital: Ibarra insiste en elección para el 8 de junio

El actual jefe de la Ciudad, Aníbal Ibarra, insistió ayer con un decreto que el 8 de junio se elegirá nuevo jefe de la Ciudad de Buenos Aires, algo que había anulado el día anterior la jueza electoral Servini de Cubría. Ibarra no quiso quedar pegado a la maniobra del actual jefe de la SIDE, Miguel Angel Toma, que gestionó esa postergación porque confía en que si Carlos Menem gana la presidencia de la Nación el 27 de abril o el 18 de mayo (segunda vuelta) le serviría para presionar a Mauricio Macri para que le abra la lista y asegurarse alguna chance de diputado, por lo menos. Macri no quiere porque con la independencia actual le basta para ganar la elección a jefe de Gobierno de la Capital Federal. Ibarra, además, teme que si Daniel Scioli fracasa como candidato a vicepresidente con Néstor Kirchner se vuelque a la Capital, que tal vez haga lo mismo Ricardo López Murphy (según encuestas serias encabezaría la intención de voto a presidente en este distrito) y que se fortalezca Luis Zamora, sacándole electorado de izquierda. Ibarra considera que si no se eligen, simultáneamente, diputados nacionales como estaba programado, puede disponer la fecha exclusivamente para la elección local sin que pueda intervenir la jueza Servini de Cubría.

Aníbal Ibarra intentó ayer, ratificando la fecha electoral, despegarse la maniobra de postergación de la que estaba sospechado de participar. La decisión la tomó el jefe de Gobierno porteño luego de una jornada muy tensa en el que se enfrentó con Mauricio Macri, su principal rival en las elecciones porteñas, quien lo conminó a que demostrara que no era «cómplice» de la suspensión resuelta por la Justicia federal.

El titular del PJ porteño, Miguel Angel Toma, había presentado ante la Justicia un recurso para la suspensión, basado en el conflicto que mantenían los jueces porteños con la Cámara Nacional Electoral, lo que derivó en que el lunes María Romilda Servini de Cubría decidiera la suspensión de los comicios a jefe de Gobierno, vice y legisladores porteños.

Macri
e Ibarra coincidieron en acusar duramente a Toma de una «operación política» y así cargaron contra la jueza, a la vez que ambos se ocuparon durante la jornada de asesorarse en la materia.

Ibarra necesitaba una salida para no quedar como socio de Toma en la picardía de la postergación, ya que existían dudas al menos de que el frentista tenía conocimiento de lo que iba a suceder el lunes, es decir, de la resolución judicial que estaba por salir horas antes de que corriera el vencimiento del plazo para la presentación de alianzas.

A la mañana, Ibarra se reunió con los jueces del Tribunal Superior de Justicia de la Capital Federal, que entienden en la materia electoral, a quienes Servini había culpado en su fallo de estar montando una elección paralela y no adhiriendo a la metodología de simultaneidad.

Servini
, al pedido que hará el Tribunal Superior, deberá girar los padrones para la votación porteña, algo que también fundamentó el fallo de la magistrada, quien sostuvo que los que manejaba la ciudad eran distintos a los nacionales para la Capital Federal.

•Perplejo

El jefe de Gobierno escuchó esas cuestiones técnicas de boca de los jueces del Tibunal Superior a los que fue a transmitirles que se encontraba perplejo ante la decisión judicial. Mientras mantenía esa reunión, el jefe de campaña de Macri, Juan Pablo Schiavi, citaba a abogados apoderados de distintos partidos políticos para consultarlos. Le dijeron que si Ibarra quería mantener la fecha del 8 de junio debía anular el decreto por el que había adherido a la simultaneidad y si quería proponer 15 de junio como nuevo calendario o ratificar el 8.

Para explicar eso y dejar la duda sobre la complicidad de Ibarra, el macrismo llamó a una conferencia de prensa para las 18, pero el Gobierno porteño se anticipó y convocó la propia para las 17.30, donde anunció que hizo lo que Macri pedía.

Antes,
Ibarra estuvo reunido con el procurador porteño Juan Carlos López y con el su jefe de Gabinete, el locuaz Raúl Fernández, quien había difundido que el corrimiento de la votación sería para después del 24 de agosto. Sin embargo, Fernández y Schiavi mantuvieron por la mañana una larga reunión donde acordaron (el primero por Ibarra; el segundo por Macri) defender por la tarde la fecha del 8 de junio. Con esa fecha en le cronograma, Ibarra apuraba ayer la presentación de alianzas (el socialismo y el Frente Grande irán juntos nuevamente) que vence hoy a las 11, aunque se pediría un plazo de 24 horas más. El mismo debe presentarse y con tanto ajetreo no ha llegado a cerrar con la UCR. El detalle era que hasta las 24 de anoche en el juzgado de Servini esperaban las inscripciones de alianzas para la elección de diputados nacionales por la Capital Federal, que vencía a esa hora.

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