Cargó Kirchner contra alianza de Luis Patti con Chiche Duhalde

Política

El concubinato político entre Chiche Duhalde y Luis Patti despertó la relativamente añeja -data, recién, de la segunda mitad de los '90- malquerencia que Néstor Kirchner acumula contra Carlos Menem y todo lo que, siquiera lateralmente, derive del riojano.

Desde Berisso, el Presidente identificó el ensamble electoral entre duhaldistas y pattistas -sobre el que ayer informó Ambito Financiero- como la conjunción de «lo peor del pasado» uniendo en esa sentencia a tres actores: Menem, Eduardo Duhalde y el ex policía. Hizo por la noche en un voto con jóvenes llevados a River Plate a festejar el Día de la Juventud.

Obvió, naturalmente, toda referencia explícita respecto del entendimiento que tendrá como expresión operativa al partido de Patti, el PAUFE, sumando votos con una boleta de diputados nacionales propios a la postulación de Chiche como senadora por Buenos Aires.

• Inquietud

La reacción de Kirchner refleja, al menos, que en el gobierno generó inquietud el pacto Chiche-Patti por el impacto electoral que podría tener. Hay motivos: cuando el poroteo es por decimales, cualquier ensayo que pueda hacer repuntar a la diputada incomoda al kirchernismo. Para zamarrear a los flamantes socios -el acuerdo está finiquitado y, como anticipó este diario, se conocerá en las próximas horas-, Kirchner les enrostró la categoría de desestabilizadores. «Se unen para tratar de castrar la gobernabilidad» dijo.

Aunque reprocha la maniobra política,
Kirchner podría terminar usando el mismo mecanismo legal que pergeñó Duhalde -a través de la lapicera del apoderado Jorge Landau- de repartir la boleta de su esposa a partidos periféricos al Frente para la Victoria (FpV).

• Tanteo

Al respecto debe seguir el caso de La Plata. Allí, el concejal Pablo Bruera -que hasta no hace mucho tuvo respaldo del duhaldismo- lleva una lista enfrentada a la del FpV que ordenan Julio Alak y Juan Amondarain, y a la del PJ duhaldista de Carlos Cottini y Carlos Martínez.

Desde las paredes,
Bruera promociona a Cristina como senadora pero tantea la chance de que le permitan «pegar» su lista de la que encabeza la primera dama. Hasta hace un mes, era inconcebible; ahora no parece tan lejana porque le permitiría a la senadora sumar entre 5 y 10.

El expediente
Bruera navega por la Casa Rosada y podría convertirse en caso testigo para activar más colectoras. De hacerlo, Kirchner aplicaría la misma lógica que llevó a Duhalde a unirse con Patti, a pesar de que es uno de los dirigentes que más lo sopapeó en el último lustro.

• Ironía

En Berisso, Kirchner hurgó en esa espesura. «Los mismos que me decían 'andá despacio' terminan juntándose con lo peor del pasado, el menemismo, para enfrentarnos y tratar de castrar la gobernabilidad», dijo para apilar, en una frase, a Duhalde, Patti y Menem.

Y, para abrochar la embestida, se despachó contra
«el acuerdismo de las cúpulas políticas». Toda una ironía: hasta 48 horas antes del cierre de listas, Kirchner negociaba con Duhalde un acuerdo para compartir las listas de candidatos bonaerenses.

Despejó, además, cualquier negociación futura con el PJ. «No
voy a pactar: se equivocan los que creen que el 24 de octubre me voy a sentar a una mesa a ver cómo arreglamos las cuentas», les avisó a los duhaldistas que otean, en el horizonte, la chance de un pacto después de la elección.

Dejá tu comentario