Casaretto: "Comparto la política monetaria, pero hay que seguirla con una sintonía fina permanentemente"

Política

El legislador defendió el congelamiento de jubilaciones del Gobierno y criticó la gestión de Mauricio Macri. Guiño al mercado de capitales.

Periodista: La oposición pide que se quiten algunas condiciones de la ampliación de la moratoria, u otorgar premios a cumplidores. ¿Hay margen?

Marcelo Casaretto: No creo que haya que incluir premios al cumplidor, ya que para saberlo no hay que mirar sólo que no estén intimados, y habría que hacer una inspección uno por uno para saber qué tan al día están. Desde lo conceptual, y con la redacción que tenemos, estamos para avanzar.

P.: ¿Por qué no se presentó un Presupuesto 2020?

M.C.: Los limitantes de un presupuesto son básicamente dos: el endeudamiento y la posibilidad de iniciar nuevas obras. Lo que nosotros tuvimos en diciembre fue una situación de emergencia en nueve planos y, ante ello, la decisión era no iniciar obra nueva en el corto plazo para terminar las que estaban paralizadas, con atrasos de más de $30.000 millones en certificación de obra. Además, no endeudarte, sino renegociar. Ahora se utilizan facultades que da la ley para reasignación de partidas. El tema es cómo evoluciona la recaudación, que aumenta en forma nominal pero cae en valores reales por la inflación, sobre todo, con la pandemia. Como en su momento se discutieron las facultades al jefe de Gabinete, ahora se envía la ampliación -del prorrogado- para tres grandes planos para la emergencia: apoyo a empresas con créditos diversos, de familias, y del Estado, ya que tenemos más de $120.000 millones para las provincias. Si planteo inversión para todo eso, ¿quién se va a oponer? Es lo que habló el Presidente con los gobernadores.

P.: ¿Qué visión tiene el Frente de Todos sobre el déficit fiscal? ¿Por qué se genera tanto revuelo al hablar de la palabra “ajuste”?

M.C.: Con un esquema de inflación como el del año pasado, la más alta desde 1991, se hizo un ajuste tremendo, salvo que uno se ponga a mirar a ganadores y perdedores en base a aumentos por encima y debajo de la inflación (…) Vayamos a lo fiscal: el gobierno anterior hace un ajuste muy grande y baja el gasto en muchos conceptos, en términos reales. Luego llega a una situación de relativo equilibrio, antes de pagar intereses y capitales de deuda. Si agregamos intereses de deuda, en 2015 tenías 1,1% del PBI, pero creció deuda e intereses y pasó a 3,3% del PBI, sin agregar los gastos de capital y sin financiamiento. Desde agosto pasado, Mauricio Macri declaró el default al reperfilar. En la práctica, había una presión terrible y hay que renegociar. Entonces, se enlaza el tema de la cuestión fiscal con el del presupuesto, con respecto a cuánto estás dispuesto a pagar, que es lo que está negociando el ministro de Economía, Martín Guzmán. Volvamos a la caja y los impuestos, sobre los que no puedo presionar en medio de la pandemia. Ahora vamos a ampliar la moratoria. No tengo para endeudarme, tampoco activos para vender. Entonces, ¿qué me queda? La emisión monetaria. Macri hizo una política monetaria muy estricta de no emisión y pretendió bajar la inflación, también fiscal y no pudo bajar la inflación. Entonces, se quemaron los libros. Ahora, el Gobierno tiene menos ingresos y gastamos para invertir en ayudas, y la inflación es baja. El objetivo era bajar un poco. Si seguimos con proyección, va a bajar mucho más pero no por éxito de programa monetario, sino por caída de la actividad. Ahora se vuelven a quemar los libros, con máxima emisión sin inflación.

P.: ¿Y cuando se levante el pie sobre tarifas, jubilaciones, salarios y se reactive la actividad?

M.C.: Hoy tenemos que conducir la situación actual. Si tenemos caída de demanda agregada, el Estado interviene más.

P.: ¿No es una cuestión, como mínimo, para mirarla de cerca?

M.C.: La estoy mirando y el Gobierno también. Pero hoy se necesita poner dinero en el bolsillo de la gente. Si no hay demanda externa mundial, hay que fortalecer el mercado interno. Hay que poner recursos para que la gente demande y capacidad de consumo. Me vuelvo para atrás: fui ministro de Economía -de Entre Ríos- a los 30 años y siempre he tenido responsabilidad de conducción. Entre lo mejor y lo peor, tengo que decidir. Las decisiones tienen incidencia sobre millones de argentinos. Hoy hay una posibilidad de absorción de pesos porque no hay demanda. Pero se va monitoreando, por eso las decisiones sobre el pago al IFE, ATP. Pero no sé cuántas rondas van a haber, no va a sostenerse al infinito ya que fiscalmente no se puede, monetariamente no podés emitir tanto todos los meses. En este momento hay absorción, pero es día a día para no expandir la base monetaria tanto que te genere un desequilibrio. Comparto la política monetaria, pero coincido en que hay que seguirla con una sintonía fina permanentemente.

P.: ¿Hay margen para una reforma tributaria amplia?

M.C.: Nosotros tenemos decisión, pero no tenemos los votos. El Presidente habló de una simplificación y me parece razonable. Pero el asunto es en qué momento hacemos cada cosa. Ahora estamos con la deuda, las empresas, las familias, entonces esa discusión puede ser para otra etapa.

P.: Tendrían que convocar a gobernadores, ministros de economía provinciales. La última vez que se intentó algo con el Consenso Fiscal terminó en cambios constantes…

M.C.: Sí tendríamos que avanzar con el impuesto a la riqueza, para que por única vez se pueda avanzar con el financiamiento de toda esta emergencia que generó la pandemia. El Presidente dijo que es razonable y tendríamos que sacar en el corto plazo.

P.: ¿Por qué no hay margen para salir del esquema de congelamiento de jubilaciones y aumentos por decreto?

M.C.: Vamos por partes. Llegamos en una situación de emergencia y se suspendió la fórmula por seis meses, y luego se prorrogó por seis meses más, que coincide con la emergencia previsional por un año. Vamos a los últimos años: hasta 2008-2009 fueron por decreto y hubo litigios, y el Congreso sancionó la ley de Cristina -de Kirchner-, que permitió que todos los años estuviera hasta 2017 por encima de la inflación, sacando 2014. Entonces, recuperaron poder adquisitivo. A fines de 2017 se presenta la reforma sobre la base de supuestos pero no crecimos, la recaudación cayó y todos los indicadores fueron negativos. La consecuencia fue que los jubilados perdieron un 19% entre 2018-2019. La inflación, al ir en alta, la vas corriendo de atrás y por eso la pérdida. Ahora, bajando la inflación, se iba a pagar la pasada, pero no podés ajustar por inflación pasada. Entonces tenés que decir de qué manera vas a priorizar el poder adquisitivo, sobre todo, contemplando a sectores de menos recursos. Por eso los montos fijos, bonos y porcentajes, con lo que el 75-80% de jubilados ganó más que la inflación. Y sin contar créditos de ANSeS, tarifas, medicamentos gratis, que beneficia a la base de la pirámide. Fue razonable el ajuste por decreto. Con la fórmula actual, en septiembre la tendrías a la baja por salarios e inflación, entonces la única manera de poder sostener eso fue con aumentos por decreto. Para delante, estamos viendo la fórmula con especialistas -en bicameral- sobre tres pilares: inflación, salarios y recaudación. El Gobierno hizo un esfuerzo fenomenal.

P.: ¿Se va a volver al mercado de capitales?

M.C.: No va a ser inmediato, pero es un camino a recorrer. Primero vienen el acuerdo con la deuda bajo legislación extranjera, la de legislación local y organismos internacionales. Más lo de moneda local, te da la deuda total, que sería el 90% del PBI. Es mucho, pero si vemos a países desarrollados, tienen mucho más. No preocupa tanto el stock, sino las condiciones, ya que la deuda es cara y a corto plazo. Si se arregla y reprograma todo, se va a poder acceder tanto desde provincias como empresas.

P.: El mercado de capitales es demonizado por sectores del oficialismo…

M.C.: Vivimos en un sistema capitalista. Tenemos que defender los intereses nuestros allí y no en otro sistema. Primero, tendríamos que ser creíbles para los argentinos, para que reinviertan en el país, y también para los extranjeros. No es conducente la grieta y cada parte tiene que aportar lo suyo. El fin de lucro es el correcto y no nos tenemos que asustar. El asunto es que lo hagan en un contexto que sea conveniente también para la Nación. El peronismo siempre interactuó con todas las fuerzas de la producción y el trabajo. No nos tiene que asustar.

Dejá tu comentario