2 de mayo 2007 - 00:00

Caso Skanska: "Si hay algún funcionario involucrado, lo echaremos en el acto"

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, ratificó esta mañana que si hay algún funcionario involucrado en el denominado Caso Skanska, el presidente Néstor Kirchner lo echará "en el acto".

"Si alguien estuviera involucrado no esperaría a la sentencia judicial, el Presidente lo echaría en el acto del Gobierno", sostuvo Fernández.

El funcionario dijo que con esas expresiones ratificaba palabras del propio jefe de Estado en ese sentido.

De todos modos, el jefe de Gabinete insistió, en declaraciones radiales, en que, para el Gobierno nacional, en el denominado Caso Skanska se habría registrado un caso de corrupción entre empresas privadas.

"La licitación fue convocada por TGN (Transportadora Gas del Norte), las empresas fueron seleccionadas por TGN, la licitación fue hecha sobre la base de un presupuesto realizado por TGN", subrayó Fernández, al apuntar contra la empresa controlada por Techint.

Según el Gobierno, en las obras de ampliación de los gasoductos Norte y Sur, en 2005 -en las que intervino la constructora sueca Skanska- los protagonistas fueron las empresas privadas, y dejó entrever que si hubo coimas, Skanska, seguramente, las pagó a firmas privadas.

La firma sueca admitió que pagó en forma indebida 13,4 millones de pesos, pero no dijo a quién.
Fernández rechazó que haya sido el Gobierno, por medio del ENARGAS, el que dispuso la participación de Skanska en las obras en cuestión.

Por el tema, los diputados Adrián Pérez (ARI) y Esteban Bullrich (PRO) denunciaron ante la Justicia al titular del ENARGAS, Fulvio Madaro, y al secretario de Energía, Daniel Cameron, por supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público.

A su vez, en declaraciones a un matutino porteño, Madaro dijo que "lo que ocurrió fue que TGN hizo un presupuesto previo muy bajo, al lado del cual los presupuestos de las firmas parecían muy altos".

"Ahí aparece lo que se toma como sobreprecios, cuando por lo visto eran precios de mercado", evaluó.

Tanto Fernández como Madaro acusaron a TGN de haber demorado adrede la realización de las obras
y de haberse equivocado al presupuestar por debajo de los precios de mercado.

"Era preciso e imperioso ampliar (la obra) porque el país crecía y se nos venía encima el invierno, pero lo que quería TGN era que el Gobierno aumentara las tarifas del gas. Esa era la intención de TGN, que es Techint. Y ahí chocaron con nosotros", sostuvo Fernández.

A su vez, Madaro defendió su actuación: "yo debía monitorear el proceso licitatorio y lograr que se construyeran las plantas compresoras para que el gas llegara a todos, no incumplí mis deberes", dijo.

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