8 de agosto 2005 - 00:00

Castells: "Me voy a morir con dignidad"

El líder piquetero Raúl Castells "tiene las horas contadas" si persiste en su negativa de no ingerir alimentos ni líquidos en el marco de la huelga de hambre que realiza en protesta por su detención.

Así lo advirtió hoy el médico personal de Castells, Salvador Chebel, en una entrevista concedida a Radio Ciudad en la que alertó sobre el desmejorado estado de salud del líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD).

"Con toda seguridad, Castells tiene las horas contadas, porque no existe ser humano en el mundo que pueda vivir sin alimentarse", precisó el médico.

Chebel estimó que "antes de siete días" podría producirse un desenlace fatal y recordó que el líder piquetero ya perdió "20 kilos" de peso, al tiempo que presenta "fallas renales, le cuesta mover sus miembros inferiores, tiene dificultad respiratoria y fatiga al hablar".

El médico calificó como una "canallada" a las versiones que indican que Castells se estaría alimentando a escondidas y denunció que la madrugada del sábado último personal del Servicio Penitenciario "irrumpió con violencia" en la habitación del detenido e intentó atarlo a la cama para alimentarlo por la fuerza", según la "orden de un juez" al que no identificó.

En medio de este complicado cuadro de situación, el líder piquetero fue visitado este mediodía por un grupo de sindicalistas, que intentó persuadirlo de que deponga su actitud y comience a ingerir alimentos.

El titular de la CGT, Hugo Moyano, y los sindicalistas Julio Piumato y José Luis Lingeri visitaron a Castells en la clínica del gremio de los cerveceros de la ciudad bonaerense de Quilmes.

Moyano aseguró que el líder piquetero está "muy grave" al cumplirse 57 días de haber iniciado su huelga de hambre y destacó que ayer "a las 18:00 empezó una huelga de hambre seca", por lo que también dejó de ingerir líquidos.

"Lo vimos en un estado muy precario de salud", refirió a su vez Piumato, quien contó que pese a su pedido el líder piquetero aseguró que "tiene la decisión tomada y que va a continuar con la huelga de hambre porque considera una injusticia estar preso".

El viernes último fracasó un intentó del Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ) para que la Corte Suprema de Justicia interviniera en un pedido de excarcelación de Castells.

El alto Tribunal rechazó el pedido de libertad por considerar que no cumplía los requisitos procesales adecuados para forzar su intervención.

Sin embargo, la defensa de Castells recurrió a la Cámara de Casación Penal, donde la Sala III analiza con suma "premura" una apelación al procesamiento con prisión preventiva dictado por el juez de instrucción Facundo Cubas.

Ese magistrado procesó a Castells por "extorsión en grado de tentativa" por los hechos registrados el 9 de diciembre último en un local de Mc Donalds ubicado frente al Obelisco.

Ese día, Castells lideró una movilización que llegó hasta la puerta del establecimiento y exigió la entrega de 50 mil combos conocidos como "cajitas felices" a niños de familias pobres.

Hace 15 días, la Cámara del Crimen rechazó un pedido de libertad para Castells porque el piquetero tiene una condena a dos años de prisión por haber "extorsionado" a un supermercado en la provincia de Buenos Aires.

En octubre del año pasado, Castells también protagonizó una huelga de hambre que lo llevó al borde de la muerte mientras se encontraba detenido en el Chaco, también por exigir alimentos para los comedores infantiles del movimiento que lidera.

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