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Raúl Castells forcejeó con agentes de la Policía Federal, pero no pudo evitar ser detenido
cuando intentaba abrir un comedor comunitario en el Mercado de las Pulgas.
El propio Yaggi había considerado por la mañana que era "inminente" la liberación del dirigente piquetero y señaló que la causa en su contra no tiene "una carátula seria como para que quede más tiempo preso".
Sin embargo, esta tarde al hablar con la prensa en la puerta de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía, en el barrio de Villa Lugano, donde Castells está detenido, reconoció que el dirigente piquetero tendrá que seguir allí por lo menos hasta mañana.
"Castells está detenido por portación de comedor", había denunciado Yaggi, al evaluar las acusaciones en contra del dirigente piquetero. El letrado consideró, asimismo, en declaraciones radiales formuladas esta mañana, que "no resisten absolutamente para nada los cargos" contra Castells.
Castells fue detenido ayer en el "Mercado de las Pulgas" porteño, junto a cuatro de sus partidarios, tras haber inaugurado un comedor comunitario en ese lugar, que tiene orden de clausura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Tras ser arrestado, Castells y los otros militantes del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) fueron trasladados hacia la comisaría 31, ubicada sobre la avenida Cabildo 232 de esta Capital.
Luego, el dirigente del MIJD fue llevado a la Superintendencia de Investigaciones, a la espera de que sea indagado por la Justicia.
La detención de Castells generó un enfrentamiento entre policías y manifestantes, que terminó cuando dos ambulancias del SAME trasladaron hacia el hospital Enrique Tornú -del barrio de Parque Chas- a dos personas que padecieron "golpes menores" y una con "crisis de nervios".
Castells fue detenido en medio de forcejeos y a través del portavoz de su organización, Ovidio Pepe, se señaló que fue víctima de una "trampa", por lo que convocó a una concentración en reclamo de la liberación.
Uno de los cinco cargos contra Castells es por el presunto robo de "dos celulares y un handy" a efectivos policiales, según precisó Yaggi.
"Después aparecieron esos elementos", destacó el abogado.
En tanto, subrayó que "si bien el gobierno de la Ciudad afirma que no había habilitación en el lugar donde Castells iba a abrir el comedor, el espacio fue donado por los puesteros del mercado de las pulgas, para que se abra un comedor".
"Todos los argumentos como robo, resistencia a la autoridad y lesiones, son muy flojos y existen pruebas para rebatirlos", destacó el abogado.



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