Católicas por el Derecho a Decidir: "Existe la apreciación de que las mujeres son un envase"

Política

El tramo final de audiencias por la despenalización del aborto coincidió con el Tedeum por los 208 años de la Revolución de Mayo, donde el arzobispo Mario Poli se manifestó nuevamente en contra de la interrupción voluntaria del embarazo. "La defensa del inocente que no ha nacido debe ser clara, firme y apasionada porque allí está en juego la dignidad de la vida humana", sostuvo respecto al proyecto de despenalización del aborto que se votará el próximo 13 de junio en la Cámara de Diputados. Sin embargo, el catolicismo también incluye a sectores menos conservadores, que desde hace años embanderan la lucha de la legalización.

Así surgió Católicas por el Derecho a Decidir, "movimiento autónomo que defiende los derechos de las mujeres, especialmente los que se refieren a la sexualidad y a la reproducción humana, y a una vida libre de violencia y discriminación", miembro fundador de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en Argentina. En diálogo con ámbito.com, Jenny Durán, referente de la organización, detalló la importancia de la aprobación del proyecto y reveló las objeciones a la Iglesia en relación a su postura respecto a la ley.

Periodista: ¿Qué está en juego con la ley de despenalización del aborto?

Jenny Duran: Hoy está en juego reconocer el aborto como un derecho para las mujeres y las personas gestantes. Nosotras pretendemos que sea una política pública en el marco de los derechos consagrados a nivel internacional y en el marco de la realidad efectiva de miles de mujeres que tienen que pasar por situaciones de clandestinidad para realizar la práctica.

P.: ¿Por qué cree que desde el Estado se demoró tanto el debate por este tema?

J.D.: Tanto desde la campaña, como desde el movimiento de mujeres en general se vienen planteando una serie de reclamos y también el pensar en transformar un Estado que ha sido históricamente patriarcal y machista. Justamente la penalización del aborto tiene que ver con una discriminación hacia las mujeres, pero fundamentalmente es una cuestión cultural donde las mujeres son personas que se consagran en tanto madres. Eso está enraizado en la cultura patriarcal y tiene mucho que ver con quién decide la maternidad de las mujeres, que en este caso es un Estado que te obliga a ser madre. Lo que pensamos es que como sujeto de esta sociedad tenés derecho a maternar y a no maternar, que eso sea una posibilidad ciudadana.

P.: Como católica, ¿cómo llegó a posicionarse a favor del aborto?, ¿siempre lo sintió así o se fue interpelando a través de los años?

J.D.: Fue un interrogante en función de pensar una idea cristalizada de que la Iglesia es monolítica, de que la Iglesia tiene un solo pensamiento y que son las jerarquías fundamentalmente las que plantean la cuestión de las dos vidas. Nosotras como personas de fe y como activistas sociales fuimos reconociendo esta imposibilidad de las mujeres de ejercer sus derechos en plenitud. Estamos hablando de la vida de las mujeres y esa vida no se contempla porque lo que existe es esa apreciación de que las mujeres son un envase; o se cosifica a las mujeres en función de que solamente tienen que ser madres.

P.: ¿Cuál cree que es la influencia de la Iglesia en la decisión de Diputados y Senadores?

J.D.: Hay una secularización en las decisiones en estos últimos momentos. Seguramente hay provincias donde hay mucha influencia de la Iglesia Católica. En este último 25 de Mayo vimos que diputadas y diputados de Tucumán sufrieron presiones. Estamos seguras que en todos los tedeum provinciales habrán metido su mensaje. Pero hay una realidad del país que para la sociedad argentina es agobiante y me parece que tienen que escuchar esos reclamos, tal como el reclamo del movimiento de mujeres.

P.: ¿Qué evaluación hace de las exposiciones de los sectores provida?

J.D.: Hay un mensaje sobre falacias argumentativas. En principio, toman los derechos internacionales y los acomodan a su favor. Plantean algunas argumentaciones científicas cuando, en realidad, la ciencia respeta lo jurídicamente establecido hoy tanto en nuestra Constitución Nacional como en el Código Civil respecto al desarrollo de la vida desde el nacimiento, desde cuándo se es persona jurídica. Bajo estos conceptos plantearon una serie de amenazas a los diputados y a la sociedad argentina que, en realidad, son un manto de oscurantismo fundamentalista, como que si sale la ley va a caer la maldición del cielo.

P.: Por el contrario, ¿qué reflexión le merecen las exposiciones de quienes están a favor de la despenalización?

J.D.: Se ha generado una línea argumentativa en función de nuestros derechos, del ejercicio pleno de la ciudadanía de las mujeres y de los colectivos de disidencias sexuales. Tiene que ver con esta apertura de derechos tan reclamada por la ciudadanía a más de 30 años del surgimiento de la democracia. Me parece súper importante reconocer todos los expositores que vinieron a hablar de distintas partes del mundo, representantes de Naciones Unidas, de la OEA, que aclararon esto que planteaban los antiderechos respecto a las convenciones internacionales que tienen rango constitucional. En definitiva, plantear que esto es un movimiento político transversal y hay un gran empuje del movimiento de mujeres y de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Es un reclamo transversal pero más del 60% de la población argentina está de acuerdo.

P.: ¿Por qué cree que esta demanda de la sociedad hoy es tan potente y visible?

J.D.: El movimiento de mujeres y la campaña, tras 13 años de trabajo, han tenido la posibilidad de generar consensos con un gran número de organizaciones, para sensibilizar y hacer pedagogía de la necesidad de legalizar el aborto en Argentina. Eso fue un compromiso, un trabajo artesanal de miles de mujeres en el país que fueron concientizando a la sociedad, y esto hoy se ve reflejado en que hay un gran número de la población que está de acuerdo.

P.: ¿Cuál es su expectativa respecto a la votación en Diputados?

J.D.: Nosotras somos optimistas en función de que estamos recibiendo muchas adhesiones, sabemos que hay un montón de diputados que hoy están indecisos pero van a votar a favor. Creemos que el proyecto se va a votar a favor y la sociedad argentina va a ampliar sus derechos. La expectativa, después de Diputados, es ver qué pasa en Senadores.

P.: ¿Cómo cree que va a ser la batalla en la Cámara de Senadores?

J.D.: Creo que es un proyecto que se va a votar positivamente, que la sociedad argentina va a tener aborto legal como Irlanda luego del referendo. Esto es un proceso de avance, no de retrocesos. La sociedad argentina reclama seguir avanzando en derechos.

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