La discordia interna en el bloque cavallista de la Legislatura de la Capital Federal, que desató la unión temporaria del belicismo con el partido de Irma Roy, frustró por ahora el golpe de Estado que tramaban las huestes de Domingo Cavallo y Gustavo Béliz en la Legislatura de la Ciudad. Un grupo de cavallistas quiere hacer valer sus votos para quedarse con el manejo de la Legislatura, pelear por el cargo de vicepresidente primero, el que tiene todo el control y gerenciamiento, ya que la presidencia la ejerce la vicejefa de Gobierno Cecilia Felgueras con funciones recortadas, casi exclusivamente la conducción de los debates. Ese puesto de vicepresidente lo ejerce el radical Jorge Enríquez, votado para el cargo cuando Enrique Olivera, que lo ocupaba desde agosto, renunció a su banca para asumir la presidencia del Banco Nación. Para el reemplazo, que correspondía al radicalismo en los repartos de la Alianza, la UCR firmó un pacto interno, que concedía a Enríquez la silla principal de la casa por un año, y luego será reemplazado por el terragnista Cristian Caram.
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Sin embargo, ese documento no fue respetado en el recinto: Jorge Argüello, presidente del bloque Encuentro (cavallistas, belicistas y peronistas) adujo al levantar la mano, que el reglamento impone el recambio cada 10 de diciembre. Los aliancistas respetaron la propuesta y así votaron, con la idea de que el 10 próximo sin más trámite será renovado en el recinto el mandato del delarruista. Sin embargo, a partir de esa moción se comenzó a amasar la idea de arrebatarle a la Alianza el cargo. El argumento que esgrimen los cavallistas y belicistas que aplauden la movida son formales. Dicen que ellos se presentaron a la elección de mayo pasado con el sello de un solo partido (usaron el de Acción por la República, porque la Justicia Electoral les impidió el de Encuentro por la Ciudad que estaba inscripto sólo para la categoría de jefe y vice de Gobierno porteño y no de candidatos a legisladores) y, en cambio, la Alianza está conformada por dos partidos políticos. La cuenta les da así que Encuentro es el bloque mayoritario (20 bancas contra 25 de la coalición UCR-Frepaso) y, por lo tanto, al que correspondería la vicepresidencia primera del cuerpo. En ese caso, propondrían al actual vice segundo de la casa, el belicista Jorge Srur para que ascienda al escalón mayor.
Ese golpe no consigue aún los avales, debido a un problema de cartel que generó el belicismo con la actriz Roy, al difundir que esa alianza circunstancial que se presentó el 16 de noviembre pasado en un festejo del Día del Militante peronista llevaría como candidato al 2001 a Béliz senador y Roy diputada nacional. El cavallismo y peronistas adosados a la bancada pidieron explicaciones a sus socios, que aseguraron que no existen intenciones de un separatismo del bloque, por mantener reuniones aparte con los «irmistas». Más se ofuscó la peronista, que no quiere aparecer en alianza con Cavallo y menos segunda de Béliz en una boleta. De esa manera a Encuentro se le hace difícil llegar a los 31 votos que necesitaría para imponerse, si pierde los 4 de País (el partido de Roy).
Para terciar en esa disputa, Aníbal Ibarra invitó hoy a almorzar a la bancada de la actriz, que integran además los peronistas Eduardo Valdez y Alicia Pierini y el ex bordonista Gerardo Conte Grand. De todas maneras ese bloque anticipó informalmente en un descanso de los debates de la Comisión de Hacienda de la Legislatura, que está dispuesta a respetar los acuerdos y que la Alianza conserve para Enríquez el puesto mayor.
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