27 de junio 2001 - 00:00

Cavallo y el PJ rompieron pacto electoral en Buenos Aires

Cavallo logró oxígeno para su interna en el gabinete de Fernando de la Rúa.
Cavallo logró oxígeno para su interna en el gabinete de Fernando de la Rúa.
Eduardo Duhalde lo oficializó ayer ante la mesa chica del duhaldismo en el Congreso: el peronismo no compartirá listas de candidatos con los de Domingo Cavallo. El dictamen lo conocían de puertas adentro los protagonistas desde hace una semana, pero el ex gobernador demoraba el anuncio para alimentar la ansiedad de los aspirantes a lugares entrables en las listas del PJ. Se rompe así un acuerdo cerrado en 1999 en Buenos Aires y Mendoza.

Las explicaciones para una alianza que parecía el colmo de la extravagancia política argentina son obvias, pero también ocurrentes.

Duhalde
le admitió ayer al lote que almorzó en la Vicepresidencia del bloque PJ del Congreso (el dueño de casa, Eduardo Camaño, José María Díaz Bancalari, Carlos Soria, José Pampuro, con paso fugaz de Hugo Toledo) que esa intrusión de candidatos cavallistas era algo ingenioso para mortificar al aliancismo. Pero ese palo en la rueda de Raúl Alfonsín, reconoció también, le desbarataba cualquier acuerdo hacia adentro. Lo que habían hablados sus delegados (encabezados por Pampuro) con los de Cavallo (con Guillermo Francos a la cabeza) era sumar tres cavallistas en puestos entrables. Este nuevo cupo se sumaba al de las mujeres, los empresarios, los sindicalistas, los peronistas que quieren renovar banca y los peronistas que están afuera y quieren entrar. No había lugar para todos.

En Córdoba el panorama cambia: en la reunión que Cavallo mantuvo el lunes con José Manuel de la Sota en la Capital Federal informaron que irán juntos a las elecciones, como había adelantado este diario. En ese espacio el cavallista que puede llegar a sumarse a la lista que encabeza hasta ahora Humberto Roggero es Guillermo Johnson.

• Asesinato

Este fue el juez que instruyó la investigación del asesinato de Regino Maders, un caso político que se le enrostró a la administración de Eduardo Angeloz. De ahí Johnson pasó a la política como candidato cavallista a gobernador; hoy es secretario de Derechos Humanos de De la Sota.

La resistencia del duhaldismo al pacto con el cavallismo se percibió de manera creciente desde las primeras reuniones de marzo -transcurrieron todas en el casellista restorán Piperno en el Puerto Madero de la Capital Federal- y forzó a los cavallistas a encontrar un atajo para bajarse airosamente del acuerdo.

Francos
acordó los argumentos la semana pasada en una charla privada con Domingo Cavallo, cuyos resultados le transmitió el ministro a Fernando de la Rúa. Este, a su vez, se lo repitió a Raúl Alfonsín cuando el ex presidente lo visitó el miércoles anterior.

La explicación cavallista dice que un acuerdo con Duhalde hubiera contribuido a la confusión general, como si la presencia bizarra del ministro en el gabinete de De la Rúa no fuera ya suficiente para el universal desconcierto. Duhalde, además, se negó a acordar de movida los tres puestos reclamados por Francos. Tampoco se avino a acordar un consenso mínimo en materia de discurso de campaña. «¿Qué hacemos si en medio de la campaña Duhalde retoma el discurso contra el modelo? ¿Qué hacen nuestros candidatos? ¿Se bajan en la mitad de la carrera?», se preguntaron Francos y Cavallo. La respuesta fue que es mejor ir solos en la provincia de Buenos Aires y en otros distritos.

Cuando
Alfonsín fue a Olivos el miércoles con un pliego de quejas contra Cavallo y Carlos Bastos, el Presidente le puso sobre la mesa el trofeo de que había convencido al ministro de desbaratar el acuerdo con el ex gobernador. Un triunfo para Alfonsín, que tiene más rechazo por Cavallo que por Duhalde.

El ex gobernador agregó ayer otro argumento en favor de que el cavallismo corra solo:
la Alianza tendrá un drenaje por izquierda con la lista que encabeza el cura Luis Farinello. Ahora con la nómina que encabezará el ex diputado Guillermo Francos, secundado por la concejala platense Alejandra Sturzenegger, la propuesta de Alfonsín sufrirá también un drenaje de votos por derecha.

• Lobbista

Francos renunció el año pasado a una banca de diputado nacional por la Capital Federal -chupado por la turbina de la renuncia de Chacho Alvarez, se subió a una pila de diarios y también dio el portazo para pasar a ser el lobbista de la empresa que administra los aeropuertos-. (Increíble que ese affaire al que nadie ha podido en más de un año agregar una prueba, verdadera o falsa, haya terminado con un vicepresidente como Alvarez; la cabeza del Senado con Augusto Alasino, José Genoud y Raúl Galván; y también con Francos.)

En la papeleta de Acción por la República seguirá como primer candidato a diputado nacional el ex militar Néstor Cruces, quien peleará una banca contra Leopoldo Moreau (Alianza), Alicia Castro (Polo Social) y el peronista a quien elija como primer candidato Duhalde para el PJ -puesto que pelean Jorge Remes Lenicov, José Bordón y Jorge Villaverde-.

La migración de
Francos a la provincia de Buenos Aires le plantea una dura interna al cavallismo porteño. Las renuncias de Francos por la rabieta de los sobornos y de Cavallo y Alfredo Castañón para ser funcionarios aliancistas dejaron paso a tres porteños que no pertenecen al riñón del partido, los conservadores Juan Carlos Lynch y Alberto Allende Iriarte y el federal Marcelo Borrell i. Ninguno de ellos es candidato y eso despierta las ambiciones de la ubicua Marta Oyhanarte, que migró del radicalismo al belicismo y luego al cavallismo.

Esta diputada porteña conoce la falta de nombres del partido y la oportunidad que tienen para correr solos en la Capital Federal, adonde el nombre de Cavallo les puede ayudar a una buena elección solos. Se anota para candidata a senadora o a diputada, o a las dos cosas porque después de todo ella tiene banca como legisladora local hasta 2003.

Otro nombre que circula es el del propio Armando Caro Figueroa, hoy presidente del partido y aspirante a un ministerio de seguridad social que le prometen a Cavallo y nunca le cumplen.

Santa Fe es otro distrito adonde el cavallismo coquetea con el peronismo para hacer una alianza electoral; allí
Carlos Reutemann le ofrece el quinto lugar en sus listas pero, como distrito grande que es, ya además dominado por el presidente partidario nacional de la UCeDé, Carlos Castellani -aliado allí a Cavallo-, la fuerza se siente con impulso como para ir sola a las listas. Por lo menos hasta que el «Lole» santafesino le haga una oferta irresistible.

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