Barrionuevo y Caló pelean por la misma silla en la conducción de la futura CGT

Política

El gastronómico se llevó ayer el compromiso de la “mesa chica” de la central de que apoyará la continuidad de su candidato, Acuña. El metalúrgico exhibe respaldo de industriales.

A una semana del recambio de autoridades la CGT se trenzó en un juego de la silla con cuatro aspirantes para tres espacios en la cúpula de la central, donde la disputa mayor quedó planteada entre Luis Barrionuevo y Antonio Caló. Ayer la “mesa chica” de la organización resolvió validar la aspiración del gastronómico de mantener por cuatro años a Carlos Acuña en un eventual trío compartido con Héctor Daer y Pablo Moyano. En tanto que el metalúrgico hizo saber que no depondrá su ambición y que exhibirá el apoyo de los sindicatos industriales, resueltos a poner en valor al sector en la conducción.

Se trata de un frente de tormenta en un proceso que hasta ahora no había mostrado disidencias y que arrastraba como principal logro la reincorporación del espacio de Hugo Moyano al Consejo Directivo y a uno de los cargos de secretario general. Anoche ninguno de los protagonistas de la central se animaba a dar certezas por el desenlace de la puja el jueves próximo, fecha del Congreso de renovación de autoridades y de incorporación plena del cupo femenino a la estructura de conducción de la organización.

Como publicó en los últimos días este diario, un primer diseño de nuevo triunvirato de líderes tenía como números puestos a Daer, el único por ahora con la continuidad garantizada, al hijo mayor del camionero y a Caló. En los últimos meses el metalúrgico les hizo saber a sus colegas y aliados sindicales de su pretensión de quedar como secretario general, un cargo que ya ostentó parcialmente de 2012 a 2016 cuando la CGT se fracturó y el “Tano” lideró la fracción bendecida por Cristina de Kirchner y con reconocimiento administrativo. En esa oportunidad Moyano se quedó con el edificio de Azopardo 802 pero sin los papeles.

Capacidad

Sin embargo, una reunión este lunes en el gremio de gastronómicos y hoteleros (Uthgra) mostró la capacidad intacta de Barrionuevo de oficiar de ambulanciero: convocó a Roberto Fernández (colectiveros, UTA) y a Omar Maturano (maquinistas de trenes, La Fraternidad), recién idos de la confederación de gremios del transporte (CATT) por el desembarco de Moyano en ese sello, y logró que respaldaran su reclamo por la continuidad de Acuña. Ayer acudieron a un encuentro en el gremio estatal UPCN el propio Barrionuevo, Acuña, Maturano y Mario Caligari, segundo de Fernández en la UTA, para sostener esa posición y se llevaron la promesa de otros miembros de la “mesa chica” de que la validarán el jueves próximo.

La tesis es que se sostendrá el reparto de 2016: una pata del triunvirato para los “gordos” de los grandes sindicatos de servicios y los “independientes” de buen diálogo con todos los gobiernos, reservada para Daer; otra para el camionero, que por ahora la reservó para su hijo mayor, y la tercera para Barrionuevo, decidido a prorrogarle el mandato a Acuña. Ayer participaron también el poderoso Armando Cavalieri (Comercio), el dueño de casa, Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Amadeo Genta (municipales porteños, Sutecba).

Ese armado, sin embargo, no cuenta con el beneplácito de Caló en particular, de los gremios industriales en general y promete generar ruidos con el propio Moyano. Es que el camionero se garantizó una jefatura en buena medida por el apoyo dentro de su Frente Sindical por el Modelo Nacional (Fresimona) del sindicato de mecánicos (Smata), a su vez comprometido con el respaldo a Caló.

Hace más de un mes la Csira, confederación de sindicatos fabriles, le había comprometido su apoyo a la autonominación de Caló como futuro cosecretario general de la CGT. En ese sello tallan fuerte Ricardo Pignanelli (Smata) y la propia UOM, y participan gremios como el de Alimentación, Gráficos y los tabacaleros, entre otros. Contabilizan unos 24 en total y entre sus líderes advierten que, de ser necesario, convocarán antes del jueves a un plenario para ratificar su respaldo a Caló.

Equilibrios

En este sector destacan que el triunvirato que propician es más equilibrado en términos de representatividad: una silla de la CGT para los gremios de servicios, con Daer de Sanidad como referente; otra para el transporte, con Moyano a la cabeza, y la tercera para los sindicatos de fábricas. Sostener a Acuña, alegan, implicaría que dos de los tres líderes de la central serán del rubro servicios y ninguno de la industria, un sector al que el propio Gobierno ubica a la vanguardia de sus intereses para el proceso de recuperación económica que avizora para la segunda mitad de su mandato.

La dimensión política no es menor: mientras Daer sostiene una amistad personal con el Presidente y su sector se aleja cada vez más de Cristina de Kirchner, y Moyano mantiene buen vínculo en la actualidad tanto con el jefe de Estado como con la vice, los otros dos postulantes representan extremos opuestos del arco político.

Caló es leal a la exmandataria y manifestó su apoyo a Alberto Fernández en múltiples ocasiones, en tanto que Barrionuevo goza de la peor de las consideraciones de Cristina de Kirchner y sus seguidores. Con el Presidente, en cambio, el gastronómico consiguió sacarse una foto y llevarlo a la sede de Uthgra para la firma de un convenio de reconversión de planes sociales en empleo en los rubros gastronómico y hotelero. Una gentileza, de paso, a tono con la nueva impronta del mandatario mucho más ligada a las estructuras más tradicionales del peronismo tal como exhibió desde la derrota en las PASO.

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