28 de diciembre 2000 - 00:00

Chacho, dispuesto a indultar a Flamarique

Carlos Chacho Alvarez amagó ayer con un ademán amistoso hacia Alberto Flamarique: a último momento volteó un pedido de intervención al Frente Grande sucursal Mendoza, que preside Cristina Zuccardi, esposa del ex ministro de Trabajo. Fue el primer síntoma de acercamiento desde que la relación Alvarez-Flamarique se rompió en pleno escándalo por las presuntas coimas en el Senado, a cambio de la reforma laboral.

La excusa para intervenir era uno de los tantos conflictos que protagonizan el matrimonio y su archirrival doméstico, Juan González Gaviola, actual vice-gobernador de la provincia. Los duelistas, viudas de José Bordón, viven peleándose desde que dejaron el PJ para formar el sello PAIS, antes de marcharse con Chacho.

Esta vez la disputa se centró en el proceso electoral interno del partido, previsto original-mente para el 11 de febrero y teñido de acusaciones mutuas entre los sectores antagónicos. Con la «bendición» de Alvarez, la cuestión quedó finalmente zanjada en la víspera con el envío inminente de un veedor nacional, el diputado tucumano José Vittar.

La mesa nacional del FG -que integran Aníbal Ibarra, Graciela Fernández Meijide, Juan Pablo Cafiero y la misma Zuccardi- se reunió ayer, bajo la atenta mirada del ex vicepresidente, para analizar la crisis en Cuyo. Además de designar a Vittar, se resolvió en la Casa del Frente que los comicios quedaran postergados hasta el 13 de mayo.

Perdón

Si bien es cierto que el mismo Chacho había alentado una medida disciplinaria contra la señora de su «enemigo», terminó desactivándola, en lo que parece una coreografía clásica de los hombres de poder, que «aprietan» y luego, en gesto de magnanimidad, «perdonan». Lo que todavía no se sabe es si el indulto será definitivo y, en caso de que así fuera, cuál sería la actitud de Flamarique, hoy todavía cercano a Fernando de la Rúa.

La señal más clara de que el máximo líder frepasista en persona agitó en reserva el fantasma de intervenir el distrito fue que, en público, la promovieron dos hombres de su entorno, Juan Pablo Cafiero y Vittar. Este último, aspirante a inter-ventor, debió conformarse con desempeñarse como simple veedor, aunque con menos prerrogativas que un enviado de la OEA a Centroamérica.

Durante la deliberación de la cúpula frentista,
se montó la escenografía para que la inter-vención quedara fuera de circulación. Chacho, ya decidido a suspender la embestida, inter-vino para decir que «no hay afán de desinstitucionalizar el partido en Mendoza, al contrario». En tren de mostrarse conciliador, aclaró que en la resolución final de la conducción nacional del Frente «de ninguna manera pesa la situación política con Flamarique o con Cristina».

Zuccardi
le había mostrado al comienzo del encuentro unos recortes de la prensa mendocina en los cuales se le atribuía a Alvarez una maniobra para inter-venir el distrito en venganza por la «traición» de su otrora opera-dor de confianza. Para defender su permanencia, conmovió a la platea con un balance de su gestión al mando de la agrupación.

Colaboración

Zuccardi hizo historia y, sin atacar a González Gaviola, se-ñaló: «Hicimos un gran esfuerzo: en el '97, sin Alianza, fuimos solos y sacamos 9% de votos, casi el doble que Bordón. Ahora -continuó-, no sólo tenemos vicegobernador (caso único del Frepaso en todo el país) y una importante representación de legisladores provinciales y municipales». «Por si fuera poco, organizamos la Confederación frepasista en la provincia con el socialismo popular», se entusiasmó la cónyuge de Flamarique.

Meijide
habló poco, pero re-cordó que el FG mendocino había colaborado para que ella hiciera una buena performance frente a De la Rúa en la interna presidencial de la Alianza. Ibarra prefirió permanecer callado (se reservó para charlar después con concejales de la provincia que llegaron para avalar la posición de Zuccardi).

Parece que la relación del jefe de Gobierno porteño con
Chacho está un poco fría desde la sanción de la ley del juego. Alvarez tiene en carpeta una investigación del juez mediático español Baltasar Garzón sobre el casino flotante, al cual quiere cobrarle royalties Ibarra para asistencia social.

Hubo un solo reproche evidente de
Zuccardi hacia Gaviola, cuando pidió que Vittar contrate una consultora para auditar unas fichas de afiliación presentadas por su archienemigo. Supuestamente, estarían sospechadas de haber sido obtenidas mediante actos de clientelismo, según la versión del oficialismo del FG cuyano.

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