Destemplados, el clima y el ambiente político. Los tiempos son cada vez más cortos. Sorprendió el 7,4% de inflación de julio. Suben fuerte las tasas de interés. Aún con semana corta, prometen más paros y movilizaciones en la calle que ya está ingobernable. El nuevo ministro de Economía, se debilita si no instrumenta un plan urgente. Carrió conmocionó a la oposición, pero el oficialismo tampoco lo aprovecha. Tras el fracaso de la primera, surge otro encuentro del Gobierno con la Mesa de Enlace del campo. Con otro fin de semana XXL, se multiplicaron los Quinchos alentados, también, por un par de días primaverales que justificaron otro récord de turismo con movimientos de más de 2,5 millones de personas. Veamos:
Charlas de quincho
Sorprendió el 7,4% de inflación de julio. Suben fuerte las tasas de interés. Aún con semana corta, prometen más paros y movilizaciones en la calle que ya está ingobernable. El nuevo ministro de Economía, se debilita si no instrumenta un plan urgente. Carrió conmocionó a la oposición, pero el oficialismo tampoco lo aprovecha.
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Agropecuarios. Juan José Bahillo volverá a verse la cara hoy con la Mesa de Enlace, Elbio Laucirica -Coninagro- y el diputado Pablo Torello.
Pesos y cepos. Los mercados alterados, dentro y fuera del país, y el anuncio de una fuerte suba de las tasas de referencia de interés interna (para intentar secar la plaza de pesos, y así buscar descomprimir la presión sobre los dólares), fueron algunas de las cuestiones centrales de una semana que se caracterizó más por las especulaciones y los trascendidos, que por las decisiones concretas. Y justamente esto último es lo que más están evaluando empresarios y diplomáticos extranjeros (encargados de monitorear también los intereses e inversiones de cada uno de sus países en la Argentina). “La lectura no es muy buena. Sergio (Massa) ya comenzó a debilitarse, y si no puede tomar medidas concretas, completar su equipo, y avanzar ya en temas clave, se va a diluir buena parte de la fuerza con que asumió”, reconocía un militante destacado de la 1º, cercano al tigrense. Y esto a pesar de la cantidad de reuniones públicas, pero muchas más las “privadas” , que viene manteniendo el nuevo ministro. Un aparente caso de estos últimos fue el encuentro de la semana pasada con la Mesa de Enlace Agropecuaria, rodeado de misterio, y con cambios inesperados de lugar (que terminó siendo en un 5 estrellas de Cardales) los que, además, generaron una expectativa casi en las antípodas de los resultados. Es que a esta altura, por más que algún equipo sea nuevo, el Gobierno ya lleva 2,5 años de administración, y las conclusiones no pueden ser “vamos a hacer el diagnóstico”. “No hace falta reunirse para arreglar 3 simples temas : DEX (Derechos de Exportación), TC (Tipo de Cambio), y cepos”, señaló un productor. Para colmo, el nuevo secretario del área, el entrerriano Juan José Bahillo, que ya comenzó la gestión con declaraciones muy poco felices, que aun no logra remontar, debió “compartir” cartel con el extitular de la cartera, Julián Dominguez, inesperadamente presente en la reunión, lo que fue considerado como otra devaluación para el nuevo. Con ese escenario, hoy mismo habrá un nuevo encuentro (ahora ya sin intrigas palaciegas, y en la sede oficial de Agricultura), “aunque se sabe que tienen un solo objetivo: que aumente la liquidación de soja de la última campaña, algo que el Gobierno sigue sin lograr, y que hasta tiene al clima en contra para obtenerlo”, reconocía un analista, aludiendo a la seca que impidió hasta ahora, imponerle ritmo a la campaña 22/23, igual que el déficit de algunos insumos clave como los fertilizantes, o repuestos. “¿Para qué van a liquidar si no pueden invertir inmediatamente? ¿para quedarse en pesos?...”, completó el hombre.
Demoras. Mientras se producía el levantamiento del controvertido “acampe” piquetero en la Plaza de Mayo, que provocó distintos tipos de conflicto en la calle, los organizadores ya hacían saber que continuarán el plan de lucha. al tiempo que otras organizaciones, incluida la CGT, anunciaban distintas movilizaciones para estos próximos días. De hecho, mañana va a ser, seguramente, otro día de “furia” con la CGT movilizada en el Congreso, mientras los movimientos de izquierda (con los gremios no alineados) lo harán en la Plaza de Mayo, lo que descoloca a varios dirigentes sindicales que, finalmente, intentan pasar la jornada como una protesta contra la suba de precios, mientras esperan que Massa los convoque finalmente en forma más activa. Esto, sin embargo, puede demorarse ya que algunas de las vertientes de control de la inflación en el Gabinete se sustenta también en la desaceleración de las subas de salarios, algo que pega en el centro del accionar sindical que, antes de que ocurra, busca ganar posiciones, lo que también divide al movimiento sindical, especialmente, mientras la inflación sigue escalando, ahora con un llamativo julio de 7,4% (frente a un Brasil que deflación en el mismo lapso), y eso que sigue sin entrar en vigor la segmentación de las tarifas, a pesar de las dos semanas transcurridas desde la asunción de Sergio Massa. Pero si la demora en definiciones y medidas viene provocando divisiones en la calle, y entre los gremios, también es cierto que las fracturas se están dando también en el seno de las propias agrupaciones sindicales. Por ejemplo, fuentes cercanas a UATRE, el sindicato de peones rurales que ahora comanda José Voytneco, consideran “escaso” el aumento conseguido de 55% hasta fin de año ( 30% en agosto, y 12,5% en octubre y diciembre, respectivamente), que se suceden al 15% logrado en junio. Según revelaron, “el acuerdo generó enojo en el gremio, porque consideran que está por debajo de lo que consiguieron otros sindicatos”, y también “lejos de las expectativas de inflación que hay para lo que resta del año”.
Cortes. Mientras para algunos va llegando el final del “pensamiento mágico”, y no va a quedar más remedio que tomar medidas concretas, se van sucediendo las protestas, algunas, por cualquier causa, como la que ayer tomó por sorpresa a los usuario del FF.CC. Roca, que dejó a cantidad de usuarios sin transporte (agravada, además, por la significativa baja de frecuencias que están sufriendo los colectivos). También hay alerta entre los funcionarios que ven multiplicarse estos casos, como el paro nacional que declaró el gremio de educación CETERA, etc. varios de los cuales ni siquiera se sabe a que responden, pero que aceleran la contaminación del ambiente general. Así, el malestar creciente está dando lugar a ciertos movimientos de protesta de signo contrario, como el de Empresarios antibloqueos (mayoritariamente pymes), reunidos para luchar contra medidas de algunos sindicatos que impiden movilizar mercadería, libre contratación, aprietes, etc. y que comenzaron a lograr algunos respaldos judiciales que, incluso, terminaron con sindicalistas presos. El Gobierno está mirando con mucha atención todo esto, tanto por la necesidad de mantener y ampliar las fuentes de trabajo, como para llevar algo de tranquilidad a los inversores en un momento de altísima sensibilidad, en todos los sentidos, y para lo cual es clave contar con el movimiento sindical “a favor”, y no “en contra”, reconocen en el entorno de Massa.
Explosión. Mientras apenas se apaga el escándalo que el empresario y dirigente político, Carlos Maslatón, generó alrededor del ascendente Javier Milei (que con algunas de sus declaraciones, también ayuda bastante al incendio), sorpresivamente volvió al ruedo Elisa Carrió. “¡Lilita pateó el hormiguero!”, fue el reguero de pólvora que corrió ante las primeras declaraciones que alcanzaron a cantidad de dirigentes de su propia agrupación, generando las reacciones más dispares, desde la amenaza con denunciarla, hasta la descalificación, algo a lo que la blonda chaqueña está muy acostumbrada. “Ahora enfrentamos el escándalo de los ´limpios y puros´, y habrá que escuchar sus enojos y explicaciones”, se lamentaba uno de los que había zafado del ventilador. Sin embargo, los que vienen siguiendo a la fundadora de la Coalición Cívica, e iniciadora del espacio de Juntos por el Cambio, sospechan que detrás del escandalete hay mucho más de lo que parece. “Esto es como el Titanic: solo la punta del iceberg. Y cuando Lilita salta con alguna de estas cuestiones hay que tirar del hilo, y esperar. No lo largó de distraída”, especulaban en su entorno, aunque la polvareda parece lejos de aplacarse todavía. En público, toda la dirigencia de Juntos por el Cambio optó por una estrategia de salida de ese escándalo, intentando dejar atrás el conflicto. Casi todos los involucrados, inclusive, juran haber hablado el tema con Carrió y prefieren cerrar el episodio; nada mas lejos de la realidad. La chaqueña reforzó ironías vía Twitter: “La imbecilidad según la real Academia es la absoluta falta de entendimiento. Lo que causa escándalo no es el mensajero, ni su tono, es su estilo ´poco patriarcal´. Lo que causa escándalo es la verdad. Besos”. Quedó claro que las acusaciones internas sobre las relaciones con Sergio Massa continuarán. Mucho más tranquila y moderada fue la cena de la Fundación Naumann, en un Hotel en plena City porteña, adonde convergieron dirigentes de distintas regiones del país, aunque los más mediáticos fueron Patricia Bullrich, José Luis Espert y Ricardo López Murphy, lo que llevó a que alguno señalara que se trataba de una “cumbre” liberal, en “pleno auge de estas ideas”, como definió la titular del PRO. Pero también se escucharon muchos otros datos, como cuando Espert señaló que “hay más de 8,5 millones (de empleados) precarizados”. “Se necesitan leyes laborales más flexibles, para que esto no ocurra”, dijo, después de haber destacado que “Australia cuanta con 88 empresas cada 100.000 habitantes, mientras que en Argentina hay apenas 14”.
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