17 de octubre 2022 - 00:40

El PRO con coloquio paralelo

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Un coloquio paralelo se dio casi por azar, el viernes último, cuando los principales exponentes del PRO se dieron cita en uno de los más conocidos restaurantes del puerto de Mar del Plata. Mientras Patricia Bullrich disertaba frente a un selecto grupo de empresarios patrocinantes del Coloquio de IDEA en uno de los almuerzos reservados previstos con candidatos, el resto de los aspirantes, sus equipos y armadores se dieron cita en “Viento en Popa” para distribuirse en algunas de las mesas amplias dispuestas en todo el salón.

Uno de los primeros en arribar fue el intendente local, el exjuez Guillermo Montenegro, que hizo “rotation” por las mesas para saludar mientras se acomodaban las mesas largas para disfrutar rabas, chipirones y pulpo a la gallega, parte del menú de mariscos y pescados, especialidad de la casa. La troupe acompañaba a Horacio Rodríguez Larreta que iba a tener su propio panel junto a gobernadores en el Sheraton, un rato más tarde. El jefe de Gobierno llegó y arrancó la ronda de saludos, deteniéndose en todas las mesas que le solicitaban selfies. La legisladora Graciela Ocaña sonreía desde uno de los costados, junto al nutrido equipo que acompañó a la avanzada larretista a la ciudad feliz.

Divididos, copaban la mayoría de las ubicaciones, pasado el mediodía. Mucha gaseosa y agua poblaban las mesas para que no los tomara la modorra al momento del panel. Algunos como Diego Santilli, aprovecharon para dar la mano a todos los que lo reconocieran. La noche anterior había compartido afablemente el cocktail tradicional que organizaba el HSBC en el hotel Costa Galana junto a (¿su competidor?) Cristian Ritondo en la carrera por la gobernación de la Provincia de Buenos Aires. Santilli se apoltronó en la mesa larga que tenía a referentes porteños. La delegación que viajó al Coloquio tuvo su cariz económico con las reuniones que mantuvo Martín Mura, el ministro de Hacienda y Finanzas de Larreta. Frente al puerto, todos se disponían a un almuerzo veloz antes de regresar al Sheraton pero con un tema dominante en las mesas: si el Gobierno hará alguna jugada para suprimir las PASO el año próximo, lo que destartalaría algunas estrategias para definir candidaturas.

Entre las chernias que salían con papa al horno o con la salsa de la casa, los mejillones y langostinos empanados, las charlas giraban en torno a la vidriera que ofrecía IDEA para el jefe de Gobierno que se entusiasmaba saludando y regalando fotos a los pocos comensales que no eran parte de la comitiva. Casi sin probar el limoncello de cortesía, partieron raudos a buscar buenos lugares en el auditorio principal del hotel que tenía vallados perimetrales a varias cuadras de distancia por el operativo de seguridad que rodeaba la asistencia del Presidente un par de horas más tarde.

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