La política se llevó las palmas esta semana

Política

Sin embargo, fue la política la que se llevó las palmas esta semana . “Será porque tienen los argumentos cruzados y entonces están todos desconcertados, oficialismo y oposición?”, preguntó un analista mediático aludiendo a algunas medidas del Gobierno, criticados por los propios como de “derecha” o “liberales”; y la actitud de muchos diputados de la oposición en la casi escandalosa sesión del jueves, cuando se votó la prórroga de una cantidad de impuestos, muy criticados por Juntos por el Cambio (a las Ganancias, a los Débitos y Créditos Bancarios, conocido como Ley del Cheque, y del Monotributo, Capital de la Cooperativa y adicional de Cigarrillo), aunque varios legisladores de este frente los aprobaron o se abstuvieron, lo que también generó duras críticas internas que algunos trataron de justificar “por la presión de los Gobernadores”.

En realidad, este debate no tiene nada de nuevo ya que, aunque mucha gente no lo sepa, todos esos tributos nacionales deben renovarse en cada vencimiento que fija el Congreso precisamente porque su nacimiento no fue como impuestos permanentes sino como de emergencia. El principal de ellos, el Impuesto a las Ganancias, arrancó en la década del 30 y continuó hasta ahora con cambio de nombre y miles de modificaciones, pero siempre avanzando. Lo mismo sucede con el impuesto al cheque, que fue creado por un año por Domingo Cavallo en medio de la crisis del 2001 y se quedó quizás para siempre, o con Bienes Personales que, en esencia, Carlos Menem, no lo pensó para toda la vida.

El debate por la renovación de esos impuestos, además, siempre ha sido momento para discutir política. Durante una renovación del Impuesto a las Ganancias en la presidencia de Menem, por ejemplo, Eduardo Duhalde logró arrancarle la creación del ya famoso Fondo del Conurbano Bonaerense, que fue esencial para el PJ de ese provincia. Ese Fondo pasó a ser un inciso más dentro del artículo que establece cómo se distribuye la recaudación de Ganancias. En origen fue de $650 millones y luego fluctuó con actualizaciones y negociaciones en todos los gobiernos, inclusive el de Mauricio Macri cuando debió reconocerle $20.000 a María Eugenia Vidal entonces gobernadora.

Dejá tu comentario