29 de septiembre 2005 - 00:00

Chávez reparte petrodólares hoy en Brasilia entre Kirchner y Lula

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
A las 11 de la mañana, ayer, Néstor Kirchner identificó el motivo por el cual hoy debe viajar a Brasilia. No es la Cumbre Sudamericana que pondrá en manos de Lula da Silva la secretaría «pro tempore» de ese experimento. Tampoco el lanzamiento de 26 iniciativas para darle algún tipo de arraigo en la realidad a ese deseo aún imaginario de Itamaraty. El imán que llevará al Presidente a cruzar medio Brasil para llegar al planalto es la suma de nuevas inversiones que anunciará el parlanchín Hugo Chávez. No sólo por la compra de Boden 2015, a través de la cual el bolivariano podría colaborar para que se disimule el papelón de Guillermo Nielsen con la colocación desierta de ese título. Es cierto que Julio De Vido informó ayer que Venezuela compraría los u$s 1.450 millones que prometió y por eso Kirchner lo lleva al viaje (impensable que Roberto Lavagna dependa de las gestiones del tosco De Vido para la sintonía fina de su política de financiamiento). Pero la billetera energética de Chávez se aplicará a otros activos argentinos, al parecer más apetecibles que los títulos de Nielsen: los tractores expuestos por empresarios argentinos en la feria industrial de Barinas, la semana pasada.

Se dirá, como ya se dijo en este diario, que el programa de comercialización de maquinaria agrícola en Venezuela ya está en curso y que de él se benefician especialmente las compañías santafesinas (hasta el suizo Carlos Reutemann ha comenzado a mover el pie al ritmo del joropo petrolero). Pero a Kirchner lo está esperando una novedad dentro de esa ola de ventas: Chávez quiere contratar un programa completo de equipamiento y capacitación para el agro venezolano.

• Autorregalo

¿Otro regalo de campaña del militar caraqueño a su amigo Kirchner? Sí, pero el anuncio de estas compras es también un presente político que Chávez se hace a sí mismo. La reforma agraria que lanzó en su país, responsable de la corriente de expropiaciones que se ha decidido, debe ser presentada como un esfuerzo de modernización rural y no sólo como una maniobra de estatización populista. A este fin contribuirán las exportaciones de maquinaria argentina.

Para Kirchner el encuentro con el presidente de Venezuela equivale, en la valuación de sus «técnicos», a un acto de medio porte en la segunda sección electoral de la provincia de Buenos Aires (para fijar un criterio, un lleno en River, algo que nadie se atrevió a ofrecerle al matrimonio todavía, está valuado casi como un acuerdo con el Fondo). Chávez hablará de una inversión de u$s 500 millones, que se desembolsarían en cinco años. El primer tramo se destinaría a la compra de tractores. Desde la Cancillería, anoche se le enviaron a la embajada venezolana en Buenos Aires las carpetas con los prospectos de esos bienes y, además, un programa de capacitación completo para el campesinado caribeño. Como suele suceder con los relatos políticos de moda en variospaíses de Sudamérica, las decisiones administrativas parecen derivarse de los sentimientos subjetivos de los gobernantes. Por ejemplo, el diplomático venezolano que realizó las gestiones ante el Palacio San Martín, ayer, expresó lo siguiente: «Al presidente Chávez le gustaron mucho las máquinas que vio en la exposición de Barinas y por eso vamos a invertir en esos productos».

• Interés

Chávez, el tío rico del populismo sudamericano, está interesado en que sus dólares lo conviertan en la figura central de cualquier cumbre. No sólo contará plata delante de Kirchner. También asistirá con Lula al lanzamiento de una refinería de petróleo en el norte brasileño en la que PDVSA y Petrobras prometen invertir u$s 3.000 millones. Los tractores argentinos son caramelos al lado de este anuncio. Claro, las necesidades políticas de los receptores son también distintas: ¿Cuánta inversión requiere el presidente de Brasil para disimular un poco que ayer su ex mano derecha, José Dirceu, dijera que él estaba totalmente al tanto de la política de alianzas que se constituía en el Congreso para darles sostén a sus reformas? Esa política quedó cuestionada cuando se denunció que los votos se compraban con sobresueldos para los diputados. Dirceu debió ayer declarar ante la comisión de ética de la Cámara, cuerpo que además eligió a su nuevo jefe (Aldo Rebelo, un comunista del oficialismo) a raíz de que el anterior, Severino Cavalcanti, debió retirarse cuando lo acusaron de recibir una coima mensual de los dueños del restorán del palacio. En este contexto local se realizará la cumbre que comienza hoy.

Esta turbulencia explicará que Itamaraty no ponga todo su empeño en algunas conquistas mayores. Por ejemplo, la creación de una burocracia propia para la Comunidad Sudamericana de Naciones. Desde la Argentina se pretende liderar una postura más moderada: que esa entidad sea sólo la expresión de la alianza de otras dos que la preexisten, el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones. Aun así, se dará a conocer un listado de 26 iniciativas, presentado como un plan de acción que le dé continuidad a este tipo de cumbres. Lo demás, detalles: una declaración política y otra sobre la aftosa, por ejemplo.

Lo que sí será novedoso para quienes sigan la política exterior argentina es que será posible ver de nuevo a Rafael Bielsa, Jorge Taiana y el resto del equipo, completo, acompañando a Kirchner a un viaje internacional. Todos suspendieron sus licencias para mostrarse en Brasilia y escuchar, también ellos, el tintineo del monedero de Chávez. Impecable cuadro de familia, un ejemplo para la comunidad regional, si no fuera porque los otros argentinos que asistirán a la Cumbre, es decir, Eduardo Duhalde, Eduardo Amadeo y Alfredo Atanasof, serán minuciosamente evitados para no arruinar el próspero proselitismo que facilitó el venezolano.

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