14 de febrero 2002 - 00:00

Cisma en el duhaldismo sobre la Corte

El bloque peronista de Diputados quedó ayer al borde de la ruptura por las diferencias que suscita el juicio político a la Corte Suprema, cuyos integrantes consiguieron inesperados defensores entre los legisladores. Inclusive, el tema produjo un cisma en el propio duhaldismo.

Curiosamente, en medio de un intercambio de opiniones de tono subido, hubo serias objeciones de sectores no menemistas (sólo habló la cordobesa Martha Alarcia en nombre del PJ de Anillaco) a la forma en que la comisión que encabeza Sergio Acevedo inició la capitis diminutio de los jueces del máximo tribunales.

En la víspera, cerca del mediodía, los integrantes de la bancada oficialista se encontraron para escuchar el informe del kircheneriano Acevedo, quien se sentó a la cabecera en compañía de los vices del bloque, el duhaldista ortodoxo José María Díaz Bancalari, el marinista Manuel Baladrón y el santafesino Jorge Obeid. Parecía todo dispuesto para una charla sin demasiada atención. A lo sumo, se esperaba una reacción mancomunada de los simpatizantes de Carlos Menem por la inclusión del caso armas en la pesquisa contra los jueces que no se produjo. Menos mal, porque la pelea verbal podría haber derivado en golpes de puño.

•Cuestionamientos

Después de escuchar el planteo del titular de la comisión -la mayoría ya lo conocía por sus declaraciones masivas a la prensa-, comenzaron a surgir los cuestionamientos al enjuciamiento de Julio Nazareno y compañía. Los debutantes fueron los más cuidadosos a la hora de lanzar objeciones, políticas y al mecanismo del proceso.

El tucumano Roque Alvarez sorprendió a todos al abrir el fuego. «Creo que tendríamos que pedir prudencia y buscar elementos fundados para avanzar con el juicio político, ya que se está hablando de un plazo de 10 días para tener lista la acusación», señaló el delegado del gobernador Julio Miranda. Fue la primera señal de disconformidad que siguió en un inesperado crescendo de observaciones.

Llamó la atención que fuera una duhaldista de pura cepa la que siguiera en el orden de interrogantes a la embestida parlamentaria contra los nueve magistrados. «Me gustaría saber si hay una causal jurídica para promover el enjuiciamiento o si van juzgar desde el punto de vista político-jurídico», preguntó incisiva, mientras Díaz Bancalari -devenido en comisario político del peronismo de Lomas de Zamora en el Congreso. aunque es de San Nicolásmiraba con cierto desagrado, aunque sin atinar a prohibir el uso de la palabra de su camarada de la provincia.

Acevedo
, descolocado porque una seguidora de Eduardo Duhalde ponía en semejante aprieto a un hombre de Néstor Kirchner que como él sigue los deseos del bonaerense, apenas atinó a comentar que «todavía estamos estudiando las causas, pero hasta ahora son mayoritariamente jurídico-políticas», reconoció sin sonrojarse ayudado por su corta pero extendida barba.

•Sin consulta

El rionegrino Carlos Larreguy puso el dedo en la llaga: «Sería mucho pedir que me dijeran cómo se tomó la decisión de avanzar con el juicio político, ya que -en ningún momento, por lo que recuerdo-se consultó al bloque; ¿o me perdí algo, muchachos?», se sonrió el delegado patagónico.

Díaz Bancalari
, que tuvo que aguantar las anteriores intervenciones, casi pegó un brinco. Desde el área VIP que ocupó la conducción, gritó con su vozarrón que « la Corte quiere voltear al gobierno nacional y eso es motivo suficiente, además de las causas que todo el mundo conoce».

La menemista
Alarcia, única portavoz de esa línea interna que se atrevió a intervenir en la discusión, se sobresaltó. « No, eso no es cierto», comenzó. « Se han dicho muchas mentiras en los últimos tiempos; no creo que la Corte quiera voltear al gobierno, como tampoco Carlos Menem, a quien le adjudican injustificadamente estar alentando a los jueces sobre todo en el pronunciamiento contra el 'corralito'», agregó la representante mediterránea. « El doctor Menem hace lo posible para ayudar al gobierno del compañero Duhalde», apuntó.

Jorge Matzkin
, que trata de apurar el presupuesto mientras confía en el lobby de José Luis Manzano para quedarse con la sucesión de Humberto Roggero (que dejaría la jefatura de la bancada para asumir como embajador en Madrid), abonó la postura de Bancalari y, en consecuencia, del duhaldismo paladar negro.

«
Yo estuve en una reunión donde Jorge Vanossi explicó que la Corte se opone a Duhalde y hasta analiza con seriedad declarar la ilegalidad de su designación», se quejó el pampeano contradiciendo a Alarcia.

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